España

Enrique López: "Illa debería pedir perdón y dimitir por lo que hizo a los madrileños"

El consejero de Justicia e Interior y hombre fuerte del Gobierno de Isabel Díaz Ayuso acusa al ministro de Sanidad de actuar de manera "ilegal" y de haber estado "absolutamente descontrolado" por su posible candidatura a la Generalitat antes de imponer el estado de alarma solo para Madrid

El consejero de Justicia, Interior y Víctimas del Terrorismo de la Comunidad de Madrid recibe a Vozpópuli apenas unas horas después de que Bildu y ERC hagan efectivo su apoyo a los Presupuestos Generales del Estado. Enrique López (1963), juez y exmagistrado del TC y de la Audiencia Nacional, repasa la lucha contra la pandemia en Madrid y los choques con Moncloa y es especialmente duro con el ministro Salvador Illa. Pone en valor las medidas de su Gobierno contra la pandemia, pero elude el triunfalismo, y recuerda: "Si algo he aprendido en política es que una semana es un mundo".

-Como consejero de Justicia, Interior y Víctimas del Terrorismo de Madrid, usted ha vivido muy de cerca la guerra política entre Moncloa y Sol durante la pandemia. ¿Por qué el Gobierno decretó 15 días de estado de Alarma solo para Madrid?

-Es algo injustificable y totalmente contrario a la propia ley que regula los estados excepcionales y a la propia Constitución. Se decretó un estado de alarma desproporcionado, innecesario e injustificado. Y solo por una razón: porque el Tribunal Superior de Justicia de Madrid le quitó la razón al Gobierno, algo que ya le habíamos advertido desde la Comunidad y yo personalmente. El ministro Illa impuso una orden ilegal en el Consejo Interterritorial que iba en contra de las decisiones que adoptaba la Consejería de Sanidad de Madrid. La reacción de Pedro Sánchez, explicada en la exposición de motivos del propio decreto de Alarma, fue una pataleta frente a la decisión de los jueces en Madrid. Y esa pataleta supuso aumentar la movilidad dentro de toda la Comunidad de Madrid, que era más negativo para controlar el virus que el plan que había adoptado la Consejería. Esa es la historia.

Lo que se demostró en ese momento era que lo único que estaba descontrolado era el ministro Illa. Quizá porque le habían advertido que podía ser candidato a la Generalitat de Cataluña por el PSC"

-¿Fue una decisión política entonces?

-El fin de semana previo a la adopción de ese estado de alarma por parte del Gobierno central, el ministro Illa dijo que el virus estaba descontrolado en Madrid y que estábamos en transmisión comunitaria. Cuestionaba los datos de Madrid, cosa que ya ocurrió en otros momentos: siempre que Madrid va bien, se cuestionan los datos. Lo que se demostró en ese momento era que lo único que estaba descontrolado era el ministro Illa. No sabemos por qué razón… Podía ser porque quizá le habían advertido que podía ser candidato a la Generalitat de Cataluña por el PSC, pero estaba absolutamente descontrolado. Fue un fin de semana en el que hizo varias ruedas de prensa de manera compulsiva y el ministro generó una zozobra y un estado de confusión a los ciudadanos de la Comunidad de Madrid por lo cual algún día debería, como mínimo, pedir perdón si no dimitir.

- Y ahora, cuando ve que Sanidad acepta el cierre perimetral por días, los PCR en los aeropuertos, los confinamientos por Zonas Básicas de Salud… ¿Qué se piensa en el Gobierno de Madrid?

-No se trata de poner una medalla a nadie. Es más: cuando el Gobierno central cerró Madrid con el estado de alarma, algunos periodistas me preguntaban ¿oiga, y si esto determina que se contiene el virus? Les dije: no tengo ningún problema, ya le damos la medalla de oro. Se la damos. Aquí no hay ningún campeón, lo que tenemos que tener todos muy claro es que el enemigo es el virus y tenemos que trabajar todos de forma conjunta. Eso sí, con diálogo y cogobernanza de verdad. Y es que este concepto de cogobernanza Sánchez lo entiende de forma diferente en el País Vasco o Cataluña, donde significa eso, cogobernar, mientras que en Madrid significa ‘imponer’. Lo que Sánchez hizo en Madrid fue imponer, no cogobernar. A la postre, se ha demostrado que las Zonas Básicas son mucho más efectivas; que Madrid hace seis meses que lleva pidiendo los PCR en origen para entrar por Barajas o cualquier aeropuerto español; que es fundamental que se hagan test en las farmacias… Se ha demostrado que las medidas quirúrgicas que aquí se han aplicado permiten combatir el virus de una manera adecuada.

La cogobernanza Sánchez la entiende de forma diferente en el País Vasco o Cataluña, donde significa eso, cogobernar, mientras que en Madrid significa ‘imponer’

-¿Se puede proteger la salud y proteger también la economía?

-Si algo hemos demostrado en la Comunidad de Madrid a través de su Gobierno y concretamente del consejero de Sanidad y su equipo es que es falsa la dicotomía que algunos quieren establecer, y que yo desde luego niego, entre la salud y la economía. Totalmente falsa. Si abandonamos la economía no podremos proteger la salud, porque llegará un momento que no tengamos recursos para protegerla. El equilibrio entre proteger la salud y mantener la economía para generar recursos es totalmente necesario.

-¿Siente que Madrid ha estado librando una batalla política con el Gobierno central además de la que se afronta contra la pandemia?

-Se ha exacerbado una batalla política que inició Moncloa, el Partido Socialista y luego el partido que a la postre se le unió en el Gobierno, Unidas Podemos. En general, la izquierda en Madrid no ha soportado no acceder al Gobierno de la Comunidad de Madrid. Lo acariciaron. Acariciaron el Gobierno de la Comunidad Autónoma y la Alcaldía de la capital, pero gracias a un pacto valioso del PP y Ciudadanos que conformaron un Gobierno de coalición, con el apoyo en la Asamblea del partido Vox, se ha generado un Gobierno que es muy valioso para Madrid. Y la mayoría de los ciudadanos de la Comunidad de Madrid quiere un Gobierno que genere libertad, que garantice el progreso económico, que mantenga los servicios sociales y públicos, pero a la vez confiando mucho en la iniciativa privada, en la empresa, en los autónomos que generan empleo y riqueza, que es lo que permite luego recaudar –sobre impuestos más bajos- lo necesario para seguir manteniendo esos servicios públicos. Ese es el círculo virtuoso en el que el centroderecha cree y que la izquierda demoniza.

-Y qué opina de la ‘madrileñofobia’ que se extendió.

-La ciudadanía madrileña ha demostrado que tiene un alto concepto del civismo y del cumplimiento de la norma. Siempre hay excepciones, pero si algo ha demostrado Madrid es que está por encima de sus políticos. Los ciudadanos nos han dado una lección. El primer día que se restringió la movilidad en zonas de alta incidencia de coronavirus, sin que fuera obligatorio porque dependíamos aún de un fallo de la justicia que a la postre se produjo, la Policía Municipal ya nos decía que un 70% de los ciudadanos llevaban justificantes para explicar sus movimientos.

La batalla política la inició Moncloa, el PSOE y Unidas Podemos. En general, la izquierda en Madrid no ha soportado no acceder al Gobierno de la Comunidad de Madrid, aunque lo acariciaron..."

-Ahora, la curva se aplana en Madrid mientras se dispara en otras regiones…

-No hay que ser triunfalistas. El virus sigue ahí, es irreductible hasta que haya una vacuna eficiente o un tratamiento eficaz, y tenemos que seguir combatiéndolo con restricciones, con mucha prueba diagnóstica y manteniendo los recursos que tenemos en Madrid. No quiero poner en cuestión a ninguna CCAA, pero en Madrid, con altas incidencias –llegamos a estar en 800 casos por 100.000 habitantes- su sistema hospitalario soportó la presión con un cierto grado de estrés sin que llegara el desborde. Llegamos a tener 3.300 ingresados y 505 UCI que tensionaron el sistema, pero lo soportó. En otras CCAA con incidencias menores tienen un sistema hospitalario completamente desbordado. Por ello, y pese a lo que dice la izquierda mintiendo permanentemente, nuestro sistema sanitario es uno de los más fuertes y mejor dotados de España y de Europa.

-Usted es el denominador común en Génova y en Sol, como responsable del PP nacional de Justicia y como consejero del Gobierno madrileño. ¿Ha cambiado la percepción que se llegó a tener en Génova de Isabel Díaz Ayuso?

-Yo no creo que para Pablo Casado, Isabel Díaz Ayuso haya sido un descubrimiento cuando él fue precisamente el responsable de que ella fuera la candidata a presidir la Comunidad Autónoma. Existe una gran coordinación entre el Ejecutivo madrileño y el Partido Popular en Madrid y en España, como existe en el resto de CCAA donde gobierna el PP. Es más: es el partido que más homogeniza España y que defiende al Estado en toda España porque precisamente las CCAA, frente a un Gobierno que desiste de defender al Estado, se están convirtiendo en más Estado aún y estamos supliendo el hueco que está dejando un Gobierno que, por ceder a las presiones de ERC o Bildu para sacar unos Presupuestos, pues está cediendo soberanía, acercando presos, pactando ya la reforma de un delito de sedición para permitir la excarcelación de los condenados por el golpe de Estado del denominado procés… En definitiva: abandonando al Estado y dejándolo a merced de aquellos que quieren volarlo porque no creen en el orden constitucional.

Yo no creo que para Pablo Casado, Isabel Díaz Ayuso haya sido un descubrimiento cuando él fue precisamente el responsable de que ella fuera la candidata a presidir la Comunidad Autónoma"

Discrepancias en el Gobierno

-¿Y la relación con Ignacio Aguado?

-En el Gobierno hay dos sensibilidades conformadas por dos partidos que exige mucho diálogo, que hay diferentes opiniones, diferentes formas de enfrentarse a los problemas y eso genera discusión y debate. Pero, al final, siempre se traduce en una acción única de Gobierno. Lo que se pueda decir en los medios tiene la importancia que tiene. Hay que valorar al Gobierno por su acción, y el nuestro tiene una acción única de dos partidos que comparten un ideario común plasmado en 155 medidas cuyo cumplimiento nos exigimos a lo largo de esta legislatura y que día a día seguimos plasmando –en cuanto la pandemia nos dé un respiro- con planes como Madrid Norte o rebajar impuestos en cuanto podamos.

-Pero en verano, tuvo que ser Génova quien frenara las intenciones de Ayuso de adelantar elecciones porque temía una moción de censura apoyada por Aguado…

-Creo que hay mucho ruido mediático, mucho. Lo cierto y verdad es que el Gobierno cada vez es más fuerte, precisamente para envidia de nuestra oposición.

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