Salvador Illa quiere calcar la estrategia de Pedro Sánchez y presentarse a la investidura, fallida o no, tras las elecciones del 14 de febrero en Cataluña. Uno de los escenarios que manejan tanto el PSC como el Gobierno es que Illa intente esa fórmula con En Comú Podem. Pero los sondeos sugieren que esa fórmula será insuficiente en escaños. Y el PSC se vería obligado a recurrir a Ciudadanos.

Moncloa vive con cierta preocupación las horas previas a la cita con las urnas. La escasa movilización del electorado a consecuencia de la pandemia del coronavirus y la desconfianza generalizada de la sociedad en la política ha estancado la progresión de Illa, cuya victoria no parece tan clara como hace solo unos días. Y se anuncia una contienda muy reñida por ser el partido con más escaños entre los socialistas, ERC y Junts per Catalunya (JxCat).

Sin embargo, fuentes de diversas formaciones confirman que el bloque que rechaza la independencia –Cs, PSC, comunes, PP y Vox- roza la mayoría absoluta. Illa podría aprovechar esa posibilidad para intentar una investidura. Una opción, explican esas fuentes, es que gane porque PP y Vox no se atrevan a bloquear un posible cambio de Gobierno. Pero la otra, en caso de derrota, supondría poner en marcha el reloj hacia unas nuevas elecciones. El objetivo sería romper entonces la dinámica de bloques antagónicos y presionar a ERC.

Salvador Illa.
Salvador Illa.

Caída de los comunes

Fuentes del PSOE admiten que, de momento, todo son elucubraciones. “Hay que esperar a las urnas”, dicen. “Esto es saltarnos varias pantallas”. Una de las claves de esta operación es qué suma de diputados obtienen PSC y comunes. Una horquilla baja de escaños que no superase al separatismo podría obligar a Illa a buscar el acuerdo con Ciudadanos.

El candidato naranja a la Generalitat, Carlos Carrizosa, ha admitido que están dispuestos a pactar con En Comú Podem con tal de dar “carpetazo” a esta década de proceso separatista. Illa y la candidata morada, Jessica Albiach, no han alentado el acuerdo con la formación de Inés Arrimadas, pero tampoco lo han vetado. Albiach, por ejemplo, ha descartado apoyar un Gobierno en el que esté JxCat. Illa ha reiterado que no pactará con los republicanos. Así que Ciudadanos es una de sus opciones por descarte.

Fuentes del partido naranja admiten que en caso de abrirse una negociación “harían valer sus escaños”. Es decir, Ciudadanos no aceptaría en ningún caso alusiones a mesas de diálogo, indultos, plurinacionalidad, etc. Y esas son reivindicaciones de los comunes que el PSOE también ha hecho suyas, al menos en la mesa de negociación sobre la independencia con la Generalitat.

“El problema de esta fórmula sería el innegable impacto que tendría en el bloque de la investidura de Sánchez en el Congreso de los Diputados”, explican estas fuentes. “Pero es que hablar de esto es adelantarse demasiado”.

El tripartito no está muerto

La posibilidad de un nuevo tripartito entre ERC, PSC y Comunes se ha ido diluyendo durante la campaña. Y parece difícil que un pacto de esta naturaleza fructifique en primera instancia. ERC y el resto de partidos que reivindican la independencia de Cataluña se han comprometido por escrito a no pactar con Salvador Illa. Pero en política, recuerdan desde otros partidos, los papeles se los puede llevar el viento muy rápido.

“Lo principal es conocer el resultado, porque la única encuesta válida son las urnas. Tenemos el ejemplo de Sánchez, que dijo una cosa en campaña e hizo la contraria”, explica un diputado del PP. “Esa línea ya se ha cruzado sin demasiado coste; así que en realidad puede pasar cualquier cosa a partir del lunes”.