Ni el millón de madrileños que siguen indecisos de cara a las elecciones del 4 de mayo, ni el empate entre los bloques de la derecha y la izquierda estimado por el CIS en sus dos últimos sondeos, ni la radicalización de los mensajes en campaña, ni episodios como el choque protagonizado por Rocío Monasterio y Pablo Iglesias durante el debate este viernes en la SER; los expertos en demoscopia creen que los indecisos jugarán un papel poco relevante en el resultado de los comicios autonómicos madrileños y solo será decisivo en cuestiones concretas como el tamaño final de la victoria de Isabel Díaz-Ayuso o el posible 'sorpasso' de Más Madrid al PSOE por la izquierda durante la recta final de campaña.

"Incluso si desgranamos los datos del propio CIS, que tienen un valor científico incalculable, la derecha ganará por más de diez puntos a la izquierda y Ayuso aventajará en 24 puntos al PSOE", asevera Narciso Michavila, presidente de GAD3, en declaraciones a Vozpópuli. "La mayor parte del voto se decidió ya hace un año durante la primera ola de la pandemia, y los cambios de voto que se pueden producir en esta campaña son muy pequeños", agrega.

Según el CIS, el porcentaje de indecisos (los que se ubican en el "no sabe todavía") se sitúa en el 19,6%, casi uno de cada cinco electores, pero los expertos mantienen que en unas elecciones tan polarizadas como las de la Comunidad de Madrid lo verdaderamente relevante será la participación, que el propio organismo presidido por Félix Tezanos sitúa en un histórico 80,2%. Una cifra más habitual en unas generales e inédita en unas autonómicas madrileñas.

"Los ciudadanos de Madrid tienen decididas dos cosas desde hace semanas: que va a votar masivamente y que van a votar mayoritariamente al PP (...) cada punto de participación que supere el 73% acerca más a Isabel Díaz Ayuso a la mayoría absoluta", indica César Calderón, director general de Redlines.

La radicalización de los mensajes de Vox y Podemos, el vuelco a la izquierda de Ángel Gabilondo tendiendo la mano a Pablo Iglesias en la última semana o la estrategia de perfil bajo de Ayuso, evitando exponerse a más debates aparte del celebrado el pasado miércoles en Telemadrid, no buscan precisamente atraer a los votantes indecisos sino todo lo contrario.

El rifirrafe entre Monasterio e Iglesias, irrelevante

Aunque algunos analistas políticos se apresuraron este viernes a señalar como un "punto de inflexión" la bronca entre la candidata de Vox, Rocío Monasterio, y el líder de Unidas Podemos, Pablo Iglesias, durante el debate celebrado en la SER, los expertos en demoscopia sostienen que el impacto de este rifirrafe sobre los resultados del 4-M será escaso y no provocará una gran movilización entre el electorado de izquierdas.

"La fotografía del día de ayer no es la de Pablo Iglesias abandonando los estudios de la cadena SER como el Jópiter tonante de la colina capitolina, ni tampoco la de Rocío Monasterio triunfante cual Victoria de Samotracia, sino la de un grupo de políticos peleando como adolescentes cabreados mientras Isabel Díaz Ayuso representaba a los madrileños en un acto con los reyes de España", indica César Calderón.

De acuerdo con el director de Redlines, en las elecciones existe una ley más poderosa que el principio de Arquímedes o la ley de la gravedad: “Cuanto peor les va a un partido en las encuestas, más trata de llamar la atención por cualquier medio”.

"Y eso es lo que les está pasando a Vox y Podemos, a Podemos y Vox, dos expresiones ideológicamente contrapuestas del mismo nacionalpopulismo extremista", asevera Calderón. "En Madrid está todo el pescado vendido, por eso los partidos no se están centrando en ensanchar su base electoral convenciendo de forma racional a los votantes más templados, sino en tocar las teclas emocionales que consigan movilizar a los suyos... y esa es una misión en la que vale todo", añade.

"Es casi tan importante movilizar a los tuyos como no hacer cosas que puedan movilizar a los indecisos de los rivales", advierte, no obstante, Manuel Mostaza, director de Asuntos Públicos de ATREVIA. "Quien va ganando, como es el caso de Ayuso, hace bien en no exponerse y más que centrarse en movilizar a los indecisos lo que está haciendo es intentar que una parte de sus votantes, los que se fueron con Ciudadanos, vuelvan a casa", agrega.

Lo que sí decidirán los indecisos

Los expertos creen que el papel de los indecisos no será decisivo ni tendrá impacto en la holgada victoria del PP en las elecciones autonómicas, pero sí en cuestiones relevantes como si Ayuso conseguirá o no la mayoría absoluta, el posible 'sorpasso' de Más Madrid al PSOE en la izquierda o si partidos como Ciudadanos, Vox o Podemos alcanzarán finalmente el 5% necesario para tener representación en la Asamblea de Madrid.

De acuerdo a las últimas encuestas, en el bloque de izquierdas ahora mismo el trasvase de votos está siendo de PSOE y Podemos a Más Madrid, mientras en la derecha los electores solo dudan entre PP y Vox. Por el contrario, analizando el último CIS, el traspaso de votos entre bloques es mínimo: apenas 90.000 electores tradicionalmente socialistas votarían a Ayuso, mientras que de la derecha apenas se mueve ningún voto hacia a la izquierda pese a la caída libre de Ciudadanos.

"El reciente giro de Gabilondo a la izquierda se porque el PSOE se ha dado cuenta de que tiene muy pocas opciones de captar votos de Ciudadanos", afirma Manuel Mostaza, director de Asuntos Públicos de ATREVIA. Según este experto, algo más del 50% de quienes se dicen indecisos provienen de Ciudadanos y su movilización probablemente acabe beneficiando principalmente a Ayuso.

"La mayor bolsa de indecisos proviene de Cs que, como en el resto de España, está en caída libre. En Madrid el de Ciudadanos es es un electorado que venía tradicionalmente del PP y la opción que plantea Ayuso como voto útil para aglutinar a la derecha es probablemente la más atractiva para ellos", añade Mostaza.

Según los últimos datos de El votómetro, la herramienta de proyección de resultados electorales puesta en marcha por Vozpópuli y la empresa Redlines, el PP obtendría el 43,2% de los votos el 4-M y se quedaría a seis escaños de los 69 que marca la mayoría absoluta en la Asamblea de Madrid. El PSOE se quedaría en el 23% de los votos (33 escaños), Más Madrid el 13,8% (19 escaños), Vox el 8,4% de los sufragios (12 diputados), Unidas Podemos el 7,1% (9 escaños) y Ciudadanos se quedaría fuera de la Asamblea al quedarse en el 3,9% de los sufragios.

PP y Más Madrid, los únicos que suben en campaña

Para los responsables de firmas encuestadoras consultados por este diario, la estrategia del PP en la derecha, y la de Más Madrid en la izquierda, son las únicas que se están mostrando eficaces en esta frente a los vaivenes de Gabilondo, la irrelevancia de Ciudadanos o a la radicalización de Podemos y Vox en una campaña que Michavila define como "la campaña que está mostrando con mayor claridad el divorcio que existe entre la clase política y el electorado".

"Los políticos están demostrando que no han pisado la calle en el último año, están alejados de la incertidumbre económica, de la crisis sanitaria, del hartazgo de la gente y de las colas del hambre", señala el presidente de GAD3.

"La participación va a ser extrema porque Madrid es una olla a presión desde hace un año y el propio CIS reconoce ahora lo que otros ya estimamos hace un año: el suelo de Ayuso en el peor de los casos es un 41% de los votos y si no logra mayoría absoluta es porque existe Vox", apostilla.