El secretario general del PCE, portavoz adjunto de Unidas Podemos en el Congreso y dirigente de IU, Enrique Santiago, será el nuevo secretario de Estado para la Agenda 2030 a raíz del nombramiento de Ione Belarra como ministra de Derechos Sociales. El hombre fuerte de Pablo Iglesias y uno de los políticos de más confianza del líder morado queda así en el Gobierno de Sánchez como una de las herencias del líder de Podemos.

Según ha confirmado Ep, Santiago ocupará el puesto que ha venido desempeñando Belarra en la remodelación del Ejecutivo por la salida de Iglesias para ser candidato de Unidas Podemos a la Comunidad de Madrid.

El líder del PCE mantendrá su acta de diputado en el Congreso y los cargos orgánicos que ostenta en IU, donde recientemente ha sido designado como responsable de Modelo de Estado, Justicia e Interior de la formación ante la reelección del ministro de Consumo, Alberto Garzón, como coordinador federal de la organización.

De este modo, Pablo Iglesias deja en el Gobierno de Pedro Sánchez una 'cuña' política de su máxima confianza. Iglesias y Santiago mantienen una estrecha interlocución personal. Por ejemplo, Iglesias consiguió colar a un hombre cercano a Santiago en el nuevo y polémico Consejo de RTVE.

Iglesias incluyó para ese puesto a José Manuel Martín Médem, un periodista que forma parte del núcleo duro del PCE de Enrique Santiago y que ya mostraba cómo estaba ganando peso en Unidas Podemos. Su influencia es tal que fuentes internas de la formación sostienen que "es el único que le puede gritar a Iglesias". Santiago es un dirigente muy temperamental y su autoridad va in crescendo a medida que baja la de Alberto Garzóncomo desveló Vozpópuli.

Su hombre en el Gobierno

Esa influencia se vio también la pasada semana en la confección de las listas de Unidas Podemos para el 4-M. La mayor parte de la lista se hizo con lo que se conoce como el “núcleo duro” de Iglesias, que dará el salto del Gobierno nacional al partido en Madrid. Iglesias -como contó este medio- apuesta por tener cerca a unos lugartenientes de máxima confianza y muy dóciles a la hora de cumplir con sus órdenes.

Y en Izquierda Unida, varios dirigentes de Madrid arremetieron contra Enrique Santiago, como principal enlace del partido con Iglesias, porque insisten en que, aunque luego se ratificó en unas primarias 'a la búlgara', la lista de Iglesias estaba 'precocinada' entre Iglesias y Santiago. Ahora, la entrada de Santiago como secretario de Estado no hace sino confirmar el peso de la relación política entre ambos y cómo Iglesias ha querido dejar a alguien de su entera confianza -más allá de Yolanda Díaz- en el Gobierno de Sánchez.

Iglesias no se fía

Incluso, el 'ascenso' de Santiago se ve como la falta de confianza política de Iglesias en su pareja y compañera hasta hoy en el Consejo de Ministros. A nadie se le escapa que el tándem Iglesias-Montero no goza de buena salud.

La pareja que dirige Podemos desde el congreso de Vistalegre II (2017), y que ha laminado a todo tipo de crítico durante su mando, empezó a resquebrajarse a principios de 2020. Nada más arrancar el Ejecutivo, Iglesias y Montero tuvieron varios encontronazos y en Podemos es sabido que, más allá de su relación sentimental, no siempre han coincidido en cuanto a gestión de su papel en el Ejecutivo.

Para algunos, la decisión de Iglesias de encumbrar a Díaz había sido recibida con malestar por Montero. Aun así, nadie apuesta por una ruptura entre ellos. Más bien hablan de "conllevancia" facilitada por el común interés de seguir controlando la formación morada. Y la llegada de Santiago al Ejecutivo puede ser una especie de 'seguro' para Iglesias, que no acaba de fiarse de los que deja en el Consejo de Ministros.