El grupo de cinco diputados de Unidas Podemos en el Parlamento Europeo ha decidido votar en contra de retirar la inmunidad a los presos fugados del procés, Carles Puigdemont, Toni Comín y Clara Ponsatí. Los miembros del partido morado insisten en defender al expresidente de la Generalitat con el aval de Pablo Iglesias, quien busca calmar a los independentistas con una postura conciliadora. Iglesias teme que si se complica la situación jurídica del expresidente de la Generalitat se rompan definitivamente los puentes entre los independentistas y el Gobierno del que es vicepresidente.

La delegación de JuntsXCat en el Congreso ha empezado sus maniobras para alejar a ERC de Pedro Sánchez e Iglesias. La relación de la nueva portavoz del grupo, Miriam Nogueras, con los socialistas es incluso peor que la de Laura Borrás. A la vez, en Cataluña, los independentistas presionan a ERC poniendo sobre la mesa varias condiciones para entregar a Pere Aragonés la presidencia de la Generalitat. Entre ellas, la de alejarse de Sánchez.

Podemos observa con enorme preocupación esos movimientos. La fuerza relativa de Iglesias en el Gobierno depende de su papel de puente con ERC y Bildu. Es por ello que el secretario general intenta salvaguardar esa función para justificar su presencia en el Consejo de Ministros. Máxime en un momento en el que empieza a circular con fuerza la tesis de un adelanto electoral entre marzo y diciembre de 2022. Entre algunos miembros de la mayoría de investidura a Sánchez, como los socios del PNV, ya ha empezado a filtrarse esa opción.

Míriam Nogueras interviene en el Congreso./ Europa Press

Temor de Iglesias al adelanto electoral

Iglesias, en definitiva, teme otra dinámica parecida a la de febrero de 2019, cuando ERC se negó a respaldar las primeras cuentas de Sánchez. Entonces, Iglesias hizo de todo para impedirlo, pero el Ejecutivo del socialista no tuvo otra opción que convocar elecciones. Ahora, los morados quieren evitar que se repita ese escenario, ya que sus perspectivas electorales son muy negativas.

Iglesias presume de tener una buena relación personal con Puigdemont. A él apeló directamente en las horas convulsas de los días de febrero de 2019, como desveló este diario. Y ahora quiere lanzar un mensaje conciliador al sector de Puigdemont más duro y que pide a ERC alejarse definitivamente de Sánchez.

Los miembros de su partido se han decantado en Bruselas por una posición de defensa de los fugados, y han enmarcado esa decisión sosteniendo que se trata de una cuestión de “democracia” frente a la judicialización de un problema político. Aunque el voto es secreto en la Eurocámara, los miembros de Podemos han recibido una orden clara de respaldar la inmunidad de Puigdemont.

La delegación de Unidas Podemos en el Parlamento europeo está formada por dos eurodiputados de Izquierda Unida, Sira Rego y Manu Pineda, y tres de Podemos, Eugenia Rodríguez Palop, Idoia Villanueva y Miguel Urbán. Estos dirigentes están integrados en el grupo de la Izquierda europea, del que también forma parte el eurodiputado de EH Bildu, Pernando Barrena, que también votará en contra de los suplicatorios.

Carles Puigdemont, Clara Ponsatí y Antoni Comín.
Carles Puigdemont, Clara Ponsatí y Antoni Comín. Europa Press

Los "limpiabotas" de Puigdemont

La posición de Iglesias genera tensiones entre los miembros de su partido en Cataluña. La cercanía con los independentistas rompió la cohesión interna durante la campaña electoral de las autonómicas y este apoyo a Puigdemont en Bruselas profundiza la fractura. "Son los limpiabotas de Puigdemont", lamenta un miembro de este sector crítico.

Hace diez días, la cúpula de los comunes mantuvo una reunión en la que decidió plantear al PSC, que ganó las elecciones del 14-F, una abstención táctica a un gobierno en minoría de ERC y Podemos para impedir un ejecutivo nacionalista. Esa propuesta fue desde el principio una cortina de humo, según ha podido saber Vozpópuli de miembros conocedores de las conversaciones en ese encuentro, que añaden: "Todo lo que ocurrió a partir de ahí fue simple teatro". También admiten que Ada Colau se ha resignado a ese Gobierno independentista en la Generalitat.

Iglesias, que es un político eminentemente pragmático, cree que ERC no quiere romper los puentes con Sánchez. Así que intenta acercarse directamente a Puigdemont para evitar que dé la orden a los suyos de romper en Madrid. Los guiños de Iglesias a Puigdemont se repiten desde las elecciones catalanas de febrero, y ahora el vicepresidente segundo quiere ofrecer a ERC argumentos para evitar rupturas en el Ejecutivo.

En definitiva, el líder morado recuerda a ERC que este Gobierno es el más dialogante con el independentismo y que ambos ganan de esta relación. Y espera que esto también lo entienda Puigdemont en Bruselas. Sobre la decisión del grupo político de Podemos en la Eurocámara, de hecho, varias fuentes del partido sostienen que la orden del sentido del voto sobre la inmunidad de Puigdemont y los otros presos del procés llegó directamente de la dirección nacional.