Pablo Iglesias pretende incluir en su candidatura para la Asamblea de Madrid a primeras espadas del partido y personas de su máxima confianza. El pasado martes, el propio Iglesias anunció el “fichaje” de Alejandra Jacinto, activista y abogada de la PAH muy cercana a Juanma del Olmo, Rafa Mayoral e Irene Montero. Con ella, también aspira a incluir a Beatriz Gimeno en una lista que también contará con representantes de Izquierda Unida, pero afines a Enrique Santiago, mientras que el resto de IU Madrid monta en cólera al verse desplazado.

A diferencia de Más Madrid, Unidas Podemos celebrará primarias para elegir los nombres y el orden de su lista electoral. Sin embargo, en la formación morada y entre los aliados de IU todos creen que la lista será el resultado de una decisión tomada en la planta noble del partido de Iglesias.

El propio Iglesias anunció el martes el fichaje de Alejandra Jacinto, y ella lo confirmó a través de un mensaje en las redes sociales. Jacinto es una abogada y asesora de la PAH que en Podemos ubican en el círculo más estrecho del secretario general. Del Olmo, hombre fuerte de Podemos, es considerado muy cercano por razones personales a Jacinto, al igual que Mayoral, quien fue hace años abogado de la PAH. Montero, exportavoz de la plataforma, es amiga íntima del nuevo fichaje de Podemos que, pase lo que pase en las primarias, formará parte de la lista.

Del Jemad al político cercano a Neurona

Además, la intención de Iglesias es llevarse a la Asamblea al exJemad Julio Rodríguez. Hasta ahora Rodríguez ha formado parte del gabinete de Iglesias en la vicepresidencia segunda del Gobierno, aunque su verdadera mano derecha siempre ha sido Del Olmo. Rodríguez mantiene una relación agridulce con el partido en Madrid, puesto que algunos le achacan el fracaso de la negociación con Manuela Carmena para la candidatura de 2019, que acabó en la creación de Más Madrid y luego Más País. Sin embargo, Iglesias siempre ha querido tener a su lado al exJemad: "Contigo hasta donde haga falta mi general", llegó a afirmar en un mitin electoral en 2019.

En cuanto a Beatriz Gimeno, actual directora del Instituto de la Mujer, cabe destacar su cercanía a Irene Montero. Gimeno ya fue diputada de la Asamblea de Madrid e Iglesias aspira a incluirla en su equipo para arañar votos en el colectivo LGTB a Más Madrid, competidor directo en el espacio de la izquierda alternativa al PSOE.

A la vez, Iglesias quiere sumar a Jesús Santos, político en Alcorcón y conocido en los círculos de Podemos por haber traído a España, de acuerdo con Juan Carlos Monedero y Del Olmo, la consultora mexicana Neurona, ahora investigada por malversación e imputada al igual que Podemos. Isa Serra, anterior candidata y pareja de Del Olmo, también formará parte de la candidatura, aunque está a la espera de una sentencia del Tribunal Supremo que podría condenarla a la inhabilitación por los delitos de atentado a la autoridad, lesiones leves y daños durante un desahucio.

Isa Serra, Irene Montero y Jesús Santos en Alcorcón (Madrid). / Europa Press

Amenaza de un sector de IU

Todos esos nombres forman parte de lo que en Podemos se conoce como el “núcleo duro” de Iglesias y darán el salto del Gobierno nacional al partido en Madrid. Iglesias apuesta por tener cerca a unos lugartenientes de máxima confianza y muy dóciles a la hora de cumplir con sus órdenes.

Por otro lado, los aliados de Izquierda Unida también han presentado su candidatura. En concreto dos, una capitaneada por Sol Sánchez y otra por Vanesa Lillo. Es en ese ámbito de la coalición que se detecta el mayor malestar. Varios dirigentes de IU Madrid están arremetiendo en estos días contra Enrique Santiago, el líder del PCE y principal enlace del partido con Iglesias, porque sostienen que por mucho que se hayan convocado las primarias la lista está de facto “precocinada”.

Se espera que Sol Sánchez pueda entrar en uno de los puestos más altos de la candidatura, pero se da casi por descontada la exclusión de muchos otros miembros de IU, que según fuentes del partido "tendrán que comerse con patatas lo que diga Iglesias". Aun así, es difícil prever algo parecido a una ruptura. Pero sí gestos de rebeldía como pedir el voto para Más Madrid. En algunos círculos de IU ya se ha amenazado con esa posibilidad si finalmente Unidas Podemos acaba ratificando una lista controlada integralmente por Iglesias.