La dirección de Podemos, y entre ellos el propio secretario general y vicepresidente segundo, Pablo Iglesias, quiere que la diputada Gloria Elizo salga de la Mesa del Congreso. No se trata de momento de presiones personales, pero sí de ataques a otros niveles cuyo objetivo es forzar a la diputada a renunciar al cargo. Elizo se encuentra en el restringido grupo de dirigentes que sigue manifestando posiciones críticas sobre la gestión del partido y la purga de la disidencia

Elizo forma parte desde finales de 2019 del órgano rector y de representación colegiada de la Cámara. Pero fuentes del partido morado revelan el “profundo malestar” interno por sus posiciones, que ha hecho públicas en los últimos meses. La voluntad de la cúpula es echarla de la Mesa del Congreso. Pero el reglamento de la Mesa es el gran problema con el que se está topando.

La única manera para forzar a la diputada elegida por Madrid a salir de la Mesa es que sea ella misma quien ceda. "Solo después de su dimisión, el organismo puede celebrar otra votación y elegir a una sustituta. El problema es que Gloria ahora mismo es algo parecido a una institución, y su futuro no depende del partido”, explican fuentes conocedoras de las maniobras internas de Podemos.

La diputada de Podemos y miembro de la Mesa del Congreso ha señalado la falta de debate interno en el partido y ha cuestionado la táctica de Iglesias en el Ejecutivo. Cree que Iglesias está demasiado centrado en su promoción mediática; habla de "colosal desacierto organizativo" en el partido, y, en definitiva, se suma a los que cuestionan el hiperliderazgo de Iglesias e Irene Montero, que ha acabado en purgas y alejamientos de figuras de primer nivel. También tildó de "error" la comparación de Carles Puigdemont con los exiliados republicanos

"No relación" con la cúpula

El enfrentamiento ha llegado al ámbito personal. Varios sectores del partido definen la relación actual entre la dirigente de Podemos y la cúpula como una “no relación”. La dirección lleva dos años maniobrando contra la dirigente. Internamente, miembros del sanedrín de Iglesias, entre ellos Pablo Echenique, la acusan de traición y le siguen culpando de los problemas del equipo legal que desembocaron en denuncias por presuntas irregularidades.

Elizo lleva tiempo alejada de los exabogados. Pero según algunos dirigentes de Podemos el hecho de que estuviera al mando de ese equipo la involucra en la crisis. Aparece incluso la palabra "estalinismo" para definir los ataques que recibe en el marco de una relación de causa y efecto en la que ha caído el partido. 

Más allá de eso, la hipótesis de que Iglesias aleje a la dirigente asusta a algunos miembros de la formación. Su cese se puede convertir en el fin definitivo del proyecto político que nació en 2014, advierten en conversación con Vozpópuli, porque eso movería definitivamente muchos votos hacia el PSOE

La diputada recoge apoyos transversales en la Mesa del Congreso. Fuentes parlamentarias destacan la capacidad de la vicepresidenta tercera de la Cámara Baja de establecer buenas relaciones con otros representantes de otros partidos. A la vez, alaban su conocimiento jurídico. Elizo es abogada y fue miembro del Consejo Ciudadano de Podemos.

Las leyes de Irene Montero  

En el sector feminista sostienen que la gota que colmó el vaso fueron las críticas de Elizo a los proyectos de leyes impulsados por Irene Montero. Fuentes de Podemos reconocen que las dos políticas llevan meses sin hablar, aunque afirman que Elizo se limitó a criticar ciertos enfoques de algunas normativas, centrados más en el elemento técnico que políticos. Concretamente, en el aspecto "punitivo" de esas iniciativas. En lo ideológico, incluso en el ámbito de las leyes Trans y LGTBI, sí había coincidencia.

En Podemos se pueden encontrar dirigentes que miran con cierta preocupación al enfrentamiento de la ministra de Igualdad con algunos sectores del feminismo. Elizo fue una de ellos. Aunque el temor a convertirse en blanco fácil de la dirección ha llevado a muchos a guardar silencio.

Las presiones sobre Elizo se han intensificado a lo largo de los últimos meses, a medida que Iglesias se ha esforzado por centralizar todos los poderes en la dirección nacional. Es una “huida hacia adelante”, comentan en la formación. Se refieren a los alejamientos ejecutados en los últimos meses en Valencia y Cataluña, además de los escándalos en las primarias, con sospechas de pucherazos en ambos territorios y en La Rioja.

Aunque la dirección de Podemos está intensificando sus esfuerzos, la Mesa del Congreso se constituye como organismo autónomo en la Cámara. Esa circunstancia blinda a la diputada, que está dispuesta a resistir a la ofensiva. Recientemente, Elizo concedió entrevistas que han incrementado el enfado en el entorno de Iglesias. Pero para muchos esas declaraciones responden más a su voluntad de defenderse que de atacar: "Quiere que se vea que si la van a tocar, lo hacen por represalia política".