Iberdrola mueve ficha en su batalla judicial contra ACS. En plena investigación penal en la Audiencia Nacional por el caso Villarejo, la eléctrica que preside Ignacio Sánchez Galán ha formalizado su demanda contra la constructora de Florentino Pérez en los juzgados de Madrid. La multinacional vasca ha dado un paso adelante y ha solicitado que se juzgue a ACS por competencia desleal y por denigrarle en relación a la filtración en prensa de una noticia en la que se anunciaba que Pérez actuaría en los juzgados contra la eléctrica si acababa salpicada en el caso Tándem.

Se trata de un paso más en la guerra abierta en febrero en el juzgado de lo mercantil número 4 de Madrid. Entonces Iberdrola presentó una demanda contra la constructora acusándole de intentar perjudicarla con la filtración de una noticia publicada en El Confidencial en la que se daba cuenta de la preparación de una demanda de 2.600 millones de euros contra la compañía. El titular del Juzgado, Jorge Montull, dio luz verde al requerimiento de la energética en el marco de unas diligencias preliminares en las que citó a ACS para el 16 de junio. Sin embargo, esta declaración nunca se llegó a producir ya que la constructora se opuso.

El gesto de Pérez propició que, ya en junio, el magistrado hiciera decaer las diligencias preliminares e instara a la vasca a interponer demanda en caso de querer seguir actuando contra la constructora. De este modo, acaba de presentar un escrito de 45 páginas, al que ha tenido acceso Vózpopuli, y en el que reclama que se actúe contra la compañía por impulsar una “maniobra torticera y malintencionada” con el fin de perjudicarla. Según indica, el también presidente del Real Madrid estaría detrás de la filtración con el fin de dañar a la firma y de “amenazar” a los inversores a dos días de la presentación de los resultados anuales.

"La sola mención de esta 'amenaza' afecta directamente a la credibilidad de Iberdrola en los mercados financieros, donde compite con la propia ACS en la búsqueda de financiación para emprender nuevos proyectos que generen valor añadido a sus inversores y accionistas. Además, también genera una
incertidumbre y pérdida de confianza
entre sus clientes y accionistas particulares, en los que en muchos de ellos confluyen ambas condiciones", reza el documento compuesto por un total de 114 puntos.

"Muestra de mala fe"

La compañía no pasa por alto el momento en que se difunde esta información y es que la batalla abierta entre los dos entes tiene su derivada en la Audiencia Nacional; en concreto, en el caso Villarejo donde el órgano investiga los encargos de la eléctrica al comisario. El avance de las pesquisas propició la personación como perjudicado de Florentino Pérez al considerar que podría haber sido víctima de los espionajes. Iberdrola, por su parte, niega este extremo, pero la investigación acaba de dar un importante salto tras la imputación de Sánchez Galán y con la vista puesta ya en la mercantil por su responsabilidad penal como persona jurídica.

"Conviene aclarar que es Florentino Pérez quien figura como acusación en el caso Tándem y NO la empresa ACS, que es quien parece, según el relato de la noticia, va a presentar la multimillonaria demanda contra Iberdrola", relata el documento, el cual insiste en que se trata de una muestra de "mala fe" con la que pretende denigrar a la energética. ACS, por su parte, ha descartado siempre que estuviera detrás de la filtración de esa información y calificó la actuación de Iberdrola como una "simple maniobra de distracción" para tratar de eludir sus responsabilidades en el caso Villarejo.

La eléctrica contrataca insistiendo en que ACS nunca negó que preparaba la demanda. "Desde luego carece de justificación objetiva y es a todas luces desproporcionado filtrar a un medio de comunicación que se va a presentar una reclamación judicial por una cantidad desproporcionada, además, condicionada
a un hecho futuro e improbable, la imputación de la futura demandada. Se traslada al mercado una noticia con un impacto patrimonial muy importante asociado a una conducta ilegítima", reza.

El origen de la guerra

El escrito, que centra su acusación en el grave daño que ha supuesto esa información para su imagen, insiste en el "impacto directo" que tuvo la difusión de esta información. Razona que, para empezar, la interposición de una demanda por importe de 2.600 millones supondría un golpe significativo en el beneficio de la compañía al representar un 72% del resultado generado en el ejercicio de 2020. Como impacto indirecto resalta la pérdida de proyectos que conllevaría este golpe reputacional. Con todo, aseguran que en el momento actual no es posible cuantificar los daños.

Para Iberdrola el origen de las malas relaciones entre Sánchez Galán y Florentino Pérez se remonta a 2006, cuando éste último quiso entrar en el consejo de administración de la eléctrica. Aunque llegó a ostentar un 20% del capital en Iberdrola, finalmente perdió su batalla y acabó saliendo de la compañía en una maniobra que le ocasionó un perjuicio millonario. "Los hechos ya fueron resueltos por el Tribunal Supremo en su sentencia de 11 de noviembre de 2014, en la que se acordó que la Junta de Accionistas de Iberdrola había adoptado el acuerdo de cesar al consejero designado por ACS con justa causa", indica la demanda al respecto.

Por ese todo ello Iberdrola, que insiste en que estos hechos nada tienen que ver con el caso Villarejo, reclama que se tenga por formulada esta demanda de juicio ordinario por competencia desleal y que, entre las medidas a adoptar, se ordene la retirada de la noticia y se condene a la firma del presidente del Real Madrid a que publique la sentencia en la página principal del diario que en febrero se hizo eco de la preparación de la demanda.