El inspector jefe de la Policía Nacional Manuel Morocho ha confesado ante el juez del caso Villarejo las presiones y coacciones que sufrió en el marco de la investigación policial que él dirigía por la trama Gürtel. El instructor, que le citó como testigo tras encontrar en las agendas del espía numerosas alusiones a su trabajo al frente de la UDEF, ha especificado que esas presiones las recibió por parte de la entonces cúpula policial tras incluir en sus informes a Ignacio López del Hierro (marido de María Dolores de Cospedal) como presunto donante de la caja B del partido. En esos intentos porque dejara de investigar la causa ha implicado incluso al que fuera ministro del Interior en esa etapa, Jorge Fernández Díaz.

Así lo explican a Vozpópuli fuentes jurídicas presentes en la declaración que continuará este viernes en la Audiencia Nacional. Morocho, que ya hizo alusión a estas coacciones por parte de la conocida como policía patriótica durante su intervención en el Congreso de los Diputados, ha comparecido de nuevo a petición del juez. El magistrado le citó para este martes para preguntarle por una serie de anotaciones que Villarejo plasmó en sus cuadernos personales en plena investigación penal por la caja B del PP. De este modo, figura una entrada el 29 de abril de 2013 en la que se lee 'Aviso de problemas sobre último informe de MOROC'.

Morocho, que entonces era el jefe de la UDEF y estaba al frente de esta investigación que dirigía el magistrado Pablo Ruz ha relatado que Villarejo se refiere al informe policial entregado a la causa en esas fechas. Según ha explicado, se le amonestó por incluir al empresario López del Hierro -recientemente imputado en el caso Villarejo- como presunto donante de la caja B. Según su relato, le trasladaron que era un "error" que figurase en esa lista el marido de Cospedal ya que éste es "amigo" de Villarejo.

"Morocho-Lisboa"

El inspector ha implicado en estos hechos al excomisario jefe de la Policía Judicial, José García Losada así como al comisario y exdirector del CITCO, José Luis Olivera. En su intervención ha recordado un episodio que se produjo en junio de 2013 (un mes antes de que arrancara el espionaje ilegal a Luis Bárcenas) en una cafetería de Madrid. En dicho encuentro, el comisario amigo de Villarejo le propuso un cambio de destino antes del verano en un movimiento que él entendió como una maniobra para apartarle de la causa. Pese a que le ofrecieron una buena remuneración, éste se negó a abandonar su puesto de trabajo y declinó la oferta. En dicho encuentro, según ha precisado, se habría producido una llamada del entonces ministro del Interior a Olivera.

"Hola ministro. Sí estoy con él". Según Morocho, esta fue la respuesta que ofreció Olivera a la llamada que habría recibido mientras estaban reunidos. El magistrado Manuel García Castellón ha interrumpido en ese momento su declaración para preguntarle si no le parecía que Olivera estaba haciendo un "teatrillo" para impresionarle, a lo que éste ha respondido que podría ser así pero que él solo escuchó lo que dijo Olivera y no a su interlocutor. Con todo, estas manifestaciones vienen a corroborar las agendas de Villarejo en tanto el de 12 de junio de ese año anotó 'Morocho-Lisboa' en una entrada que atribuyó al exsecretario de Estado de Seguridad Francisco Martínez.

De hecho, ese mismo día escribió otra entrada que achacó a María Dolores de Cospedal en la que vuelve a referirse a Lisboa como posible destino del exjefe de la UDEF. "Este Moroc nos necesita a Losa y a mi", apuntó. Igualmente, el inspector policial ha relatado que Olivera le requirió que, antes de enviar sus informes sobre la trama Gürtel al juzgado, se lo enviaran por correo electrónico. El objetivo, según sospechan los investigadores, sería cribar las alusiones a altos cargos de la caja B, si bien Morocho ha asegurado que nunca accedió a estas pretensiones.

Segunda declaración

Con todo, no es la primera vez que declara como testigo en la Audiencia Nacional. El inspector ya compareció el 21 de febrero de 2019. Entonces confirmó que en marzo de 2013 el magistrado al frente del juzgado de Instrucción número 5 de Madrid, Pablo Ruz, le designó cómo policía judicial para asumir la investigación que en ese momento se llevaba a cabo en el Juzgado de Instrucción número 5. Ya entonces explicó que percibió inquietud entre sus compañeros pero no se pronunció sobre los intentos de apartarle de la causa apenas medio año después de asumirla. En esa cita dijo también que la Policía del Gobierno de Rajoy se negó a investigar a Villarejo en el año 2015.

Además, el exjefe de la UDEF compareció también en marzo en la comisión de investigación en el Congreso por la trama Kitchen. Sin embargo, en esta ocasión el objetivo es verificar el contenido del nuevo lote de agendas de Villarejo incautado en octubre. Del total de 13 cuadernos recogidos en el registro a su domicilio tras la detención de Gemma Alcalá, la mitad contenían alusiones a la trama de espionaje ilegal a Luis Bárcenas. De este modo, citó no solo a Morocho sino también a Martínez y a Villarejo para el próximo 1 de julio. Un día antes comparecerán, también como imputados, Cospedal y su marido López del Hierro.

En lo que respecta a Olivera, el instructor ha declinado incluir en la causa unas grabaciones suyas con Villarejo, tal y como avanzó este diario. El magistrado, que expuso en ese auto que no está acreditado que los mandos policiales implicados en el espionaje a Bárcenas cobraran por este cometido, declinó la petición de Anticorrupción de implicar a Olivera en el asunto. Según explicó las grabaciones que se pretendían incorporar son relativas a 2010 y, por tanto, tres años antes de que arrancase el espionaje ilegal a Bárcenas. La Fiscalía, por su parte, apeló a la necesidad de incluir estos audios ante las sospechas de que Olivera cobró por participar en los negocios privados del espía..