Las polémicas declaraciones del párroco de Lemoa sobre ETA sigue trayendo cola. "No era terrorismo, sino una respuesta a una represión" son algunas de las palabras que Mikel Azpeitia, sacerdote del municipio vizcaíno, lanza en una entrevista recogida en un documental. Aunque el obispo de Bilbao rechazó esas declaraciones, varios grupos de religiosos vascos apoyaron a su compañero de Lemoa. Ahora, una asociación de guardias civiles ha escrito una carta al Papa Francisco en la que le recuerdan "el daño que nos siguen causando comportamientos ofensivos hacía nuestros asesinados" y le piden que tome "medidas correctoras".

"Santidad, durante gran parte de la mitad del siglo XX y de este siglo XXI, la sociedad española ha sufrido con gran dolor la lacra terrorista de una banda armada llamada ETA", arranca la misiva escrita por la Asociación Pro Guardia Civil (APROGC) enviada a la Prefectura de la Casa Pontificia, con el Papa Francisco como destinatario.

La asociación resume la trayectoria criminal de ETA y recoge algunos ejemplos en los que la Guardia Civil sufrió las embestidas más duras de la banda terrorista: "Nuestros hijos también han sido asesinados por el simple hecho de ser hijos de guardias civiles". Citan como ejemplos los atentados contra las casas cuartel de Zaragoza y de Vic.

"Afortunadamente, esa trágica etapa de nuestra reciente historia ha sido superada. [...] Pero hay otros episodios negros que tampoco podemos olvidar, y que Su Santidad debe conocer", prosigue la carta. "La historia de lo que ocurrió en estos años no deja en buen lugar a la Iglesia vasca desde el mismo nacimiento de ETA; siempre estuvo más cerca de los terroristas que de las víctimas. Muchos fueron los sacerdotes del país vasco que ayudaron, encubrieron, aplaudieron, y sonrieron a los asesinos de ETA".

"No podemos entender que se justifique"

Añaden: "Y lo más grave: sigue ocurriendo hoy en día, en pleno 2020". En ese sentido se refieren a las declaraciones que el párroco de Lemoa realiza en el documental Bajo el silencio, de Iñaki Arteta. Unas polémicas declaraciones por las que la diócesis de Bilbao le apartó de la celebración de los oficios eclesiásticos.

Sin embargo, varias asociaciones de religiosos criticaron la decisión de la diócesis de Bilbao al considerar que era excesiva, al mismo tiempo que manifestaban su apoyo al párroco de Lemoa. Por eso, la asociación de guardias civiles expone en su carta al Papa que las polémicas declaraciones del sacerdote "no son un caso aislado": "No podemos entender que desde el seno de la Iglesia se justifique y aplauda a una banda de asesinos, y tampoco entendemos como esos sacerdotes siguen humillando a tantas víctimas".

"Santidad, como referente espiritual en esta sociedad, y como máximo exponente de la Iglesia católica, solo le pedimos primero comprensión y cercanía a tanto dolor de tantos guardias civiles y sus familias; y en segundo lugar la adopción de medidas correctoras contra esos párrocos que manchan el nombre de la Iglesia, su abominable comportamiento público de aplauso a los asesinos es incompatible con el ejercicio del sacerdocio", reza la misiva.