La ministra de Asuntos Exteriores, Arancha González Laya, ha afirmado este domingo que España está dispuesta a "considerar cualquier solución" que Marruecos proponga sobre el Sáhara, siempre que sea en el marco de las Naciones Unidas.

"Nosotros deseamos una solución negociada en el marco de las Naciones Unidas. En ese marco, estamos dispuestos a considerar cualquier solución que Marruecos proponga, teniendo muy claro que no le corresponde a España la mediación, puesto que este papel deben desempeñarlo las Naciones Unidas", precisa González Laya en una entrevista que publica La Vanguardia.

En este sentido, la ministra señala que España comparte con Estados Unidos que la solución sobre el Sáhara "debe ser impulsada" por las Naciones Unidas.

"Y estamos de acuerdo (con Estados Unidos) también en que esa línea debe ser revitalizada, siempre con el máximo respeto a Marruecos", agrega.

Asegura que, desde España, "hemos sido siempre extremadamente cuidadosos" porque "entendemos perfectamente que Marruecos tiene una sensibilidad muy grande sobre este tema, de manera que "esta actitud respetuosa incluye no querer influir en la posición que pueda adoptar Estados Unidos".

En la entrevista, la ministra se pronuncia también sobre las relaciones entre España y Marruecos tras la entrada masiva de inmigrantes en Ceuta a mediados del pasado mes de mayo.

"Entramos hace un mes en una crisis que nosotros en absoluto deseábamos y de la que, evidentemente, queremos salir lo antes posible. Vamos a trabajar para que se cree un espacio de confianza desde el cual se pueda reconducir la relación. Ello exige una gran prudencia por mi parte", dice la ministra, que no da más detalles en aras de esa prudencia.

Preguntada sobre si España se plantea pedir que la agencia europea Frontex se incorpore a las labores de vigilancia fronteriza en las ciudades de Ceuta y Melilla, explica que se está evaluando si "conviene incorporar, ni que sea parcialmente, a la agencia Frontex en la vigilancia de las fronteras exteriores de la Unión Europea en Ceuta y Melilla", si bien "nada se hará sin el consenso con las autoridades de ambas ciudades".