El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, ha anunciado que el toque de queda en Galicia se atrasará desde este viernes hasta las 23.00, que será también el nuevo horario de cierre de los restaurantes, aunque no de los bares, que tendrán que seguir cerrando a las 21.00. Además, también ha informado de que se mantiene el cierre perimetral en la región por una cuestión de "prudencia", aunque la comunidad gallega está por ahora "surfeando la cuarta ola sin impactos".

Sobre el alivio de las restricciones, ha dicho que son "pequeños pasos, con firmeza y prudencia" pero que van "hacia adelante, no hacia atrás", una vez que se ha constatado que la situación epidemiológica "es mejor" que en el mes de diciembre y "estable" con respecto al inicio de la desescalada en marzo, lo que demuestra el "acierto", según Feijóo, de las medidas.

También ha explicado que para poder abrir hasta las 23.00, los locales deberán tener licencia de restaurantes, funcionar con cita previa y registro de clientes, y garantizar la calidad del aire con aparatos medidores del nivel de CO2, aunque sobre este último apartado se podrá dar unos días para adecuar las instalaciones. Entre las medidas adoptadas por el comité clínico se incluye la ampliación de las visitas a los usuarios de residencias de mayores siempre con cita previa. Además, podrán salir hasta tres veces por semana durante cuatro horas, en lugar de las actuales dos salidas de dos horas.

En cuanto al nivel de restricciones por municipios, tal y como se avanzó ayer, solo tres -Carballeda de Valdeorras, A Pobra do Caramiñal y O Grove-, el 0,8% de la población, estarán en el máximo, con cierre perimetral y de hostelería, mientras que la mayoría de los ayuntamientos -un total de 282, el 91% de la población- estará en medio-bajo. Entremedias, se sitúan diez municipios en nivel alto, el 2% de la población, y otros 18 en nivel medio, el 6%.

685.000 gallegos con, al menos, la primera dosis

Núñez Feijóo ha explicado que a la Xunta le sigue preocupando el avance del proceso de vacunación, con el "nubarrón" en el horizonte que supone tanto la paralización de la vacuna de Janssen, como las limitaciones de la de AstraZeneca, aunque mantiene la previsión de tener esta semana vacunada al 29% de la población diana, más de 685.000 gallegos, al menos con la primera dosis.

De esta manera, el Gobierno gallego espera poder tener en junio a toda la población de más de 60 años con una primera dosis de la vacuna contra la covid-19, pese a las "incertidumbres", ha asegurado, en base a una estimación "prudente".

Respecto a la seguridad de las vacunas, Feijóo ha puntualizado que "es evidente ha habido 100.000 muertos por covid y todavía nadie puede acreditar que haya un solo muerto por la vacuna en España", por lo que ha insistido en que considera que "los efectos positivos son muy superiores a los riegos de la misma".

Así, ha dicho que tiene muy claro que "es mucho más peligroso no vacunarse con AstraZeneca que vacunarse", aunque la decisión compete a las autoridades farmacológicas y sanitarias, a las que reclama que decidan rápido porque es necesaria una "decisión inmediata" antes de que en mayo haya que empezar a administrar las segundas dosis.

También ha reiterado que la Xunta va a poner en marcha esta misma semana el certificado de vacunación, a través de un código QR que se puede descargar en las aplicaciones del Servizo Galego de Saúde (Sergas), y ha considerado que quien esté vacunado debería de tener "más facilidades de movilidad que quien no lo está".

Esta es una de las cuestiones que Galicia planteará en el Consejo Interterritorial de Salud de este miércoles, que abordará la petición de algunas comunidades de ampliar el plazo para poner la segunda dosis de las vacunas, una posibilidad que la Xunta también ha "contemplado", según Feijóo, aunque ha advertido de que hay que ser "muy prudentes", al respecto.