Casi cuatro años después del referéndum ilegal del 1 de octubre de 2017, uno de los artífices para que la votación pudiera contar con papeletas, Bruno Salvador, ha hablado en Ràdio Arrels, una emisora del sur de Francia que ha recibido subvenciones de la Generalitat y que, en la actualidad, recibe el apoyo de la Consellería de Presidència, según informan en su web.

Salvador recibió el encargo de imprimir "seis millones de papeletas", que resultaron en un millón más (en total siete millones) después de que la Guardia Civil interceptara una de las comandas en uno de los viajes que personas de la Asamblea Nacional Catalana (ANC) realizaban para transportar todo el material.

"Vino un amigo a finales de agosto para explicarme que tenían problemas para imprimirlo. Ahí [Cataluña] las imprentas tienen mucha dificultad. Les habían cogido el material. Y me pidió si podía hacer carteles y yo le dije que ningún problema". "Sabíamos que teníamos que hacer las cosas con discreción", remacha.

Este "amigo" le encargó en un primer momento 70.000 carteles. Y "un joven" los fue a buscar en dos viajes, según relata Salvador, de la Imprenta Salvador en Elna, muy cerca de Saint-Cyprian, a unos 30 kilómetros al norte de la frontera con España.

Bruno Salvador, en una foto en 'Ràdio Arrels'

"Precio amigo"

Salvador, que es hijo de padres catalanes, no dudo en hacerles un precio de "amigo". Con un descuento del 50%. El empresario cobró 10.000 euros para las siete millones de papeletas y los carteles de promoción del 1-O: "Nos lo pagaron todo".

Pero fue un proceso que se desarrolló en fases. La segunda visita de su amigo al sur de Francia procedente de Cataluña se produjo el 15 de septiembre -dos semanas antes de la votación tumbada por el Tribunal Constitucional-. Asegura que en su imprenta solo tenían capacidad para hacer 30.000 papeletas, que es "lo máximo que hicimos" en aquel momento.

Jubilados franceses ayudan en el 1-O

La "suerte" -añade- es que un "grupo de jubilados" trabajaron "día y noche" para sacar adelante el encargo. Aunque no los nombra, se trata de nacionalistas del partido 'Sí al país catalán' que trabajaron en coordinación con la ANC. Jordi Vera, su líder, ha afirmado que "hay 450.000 catalanes en suelo francés" y aunque saca importancia al papel de su partido en la elaboración del material para votar, lo cierto es que sin Salvador y todos sus simpatizantes hubiera sido imposible.

Poco antes de la fecha clave, relata Salvador en Ràdio Arrels, vino "gente del sur" -en referencia a los llamados 'Países Catalanes', donde Cataluña es la región sur- "en coches". "Una mujer que vino el último día me dijo que el día que lográramos la independencia nos pagaba una 'calçotada", concluye.

El testimonio de Salvador relata hasta qué punto hubo viajes transfronterizos entre España y Francia para poder salir de la órbita de actuación de la Guardia Civil y la Policía Nacional.

Operación policial

La operación policial del 20 de septiembre de 2017 en la Consejería de Economía trató de desmantelar el referéndum. La ayuda desde Francia, sin embargo, permitió que sobraran papeletas durante el 1-O. Aunque esa jornada se desarticuló debido a la intervención policial en los colegios electorales, el Gobierno de la Generalitat dio por buenos los resultados y contabilizó que 2.286.217 personas fueron a votar.

Desde el sur de Francia, además de ayudar en la logística, también se posicionaron ante la declaración de independencia formulada por Carles Puigdemont. Vera, el líder de 'Sí al país catalán', sostuvo que "los catalanes se van de España. Se van este martes con la declaración de independencia que se espera del Parlamento” y reivindicó que ni la policía ni el Ejército había logrado "parar el referéndum".