El director del Centro de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES), Fernando Simón, ha afirmado este lunes que lo más eficaz para controlar los contagios es cerrar los bares, por encima de adelantar el toque de queda, ya que esta medida se la pueden saltar los ciudadanos reuniéndose en domicilios.

"Yo no soy partidario ni de toque de queda, ni de no toque de queda: soy partidario de que se apliquen bien las medidas que permitan controlar la transmisión de la enfermedad. Pueden ser pocas muy bien aplicadas o muchas un poco peor aplicadas, y al final conseguir el mismo efecto", ha dicho Simón en rueda de prensa.

El experto ha reconocido que "cualquier medida que sea para tratar de controlar la transmisión tendrá algún efecto", pero ha apostado por valorar "alternativas similares".

Para el epidemiólogo, existen otras opciones al adelanto del inicio del toque de queda, como "el cierre de los interiores de los bares".

"Sé que no es popular, pero es la que ha demostrado un impacto mayor", ha dicho citando las estadísticas que manejan las comunidades autónomas, muchas de las cuales han pedido al Gobierno adelantar el inicio del toque de queda, actualmente fijado en las diez de la noche en el decreto de estado de alarma y que Castilla y León ha adelantado a las ocho de la tarde.

El experto ha dicho entender, sin embargo, que con "medidas que tienen un impacto social importante hay que pensárselo mucho y hay propuestas que son comunicativamente más fáciles".

Para Simón, el toque de queda no prohíbe a los ciudadanos reunirse en una casa, sino salir de los domicilios, con lo que, "si la gente quiere sustraerse a la norma, puede hacerlo".

En cualquier caso, el experto ha dicho que la decisión de adelantarlo "se escapa del nivel técnico", ya que la tiene que tomar el Gobierno. "No sé cuál será la posición final del ministerio, pero les puedo decir que hay opciones alternativas y hay que valorarlas todas", ha insistido.

Fase de "meseta"

Fernando Simón considera que la llamada tercera ola de la pandemia podría encontrarse ya en su "pico máximo", de forma que en los próximos días comenzaría la fase de "meseta" o incluso de "bajada" de los nuevos casos.

La tasa de incidencia acumulada a catorce días ha vuelto a dispararse este lunes, con 689,27 casos por cada 100.000 habitantes, cien más que hace tres días.

Simón ha alertado, no obstante, de que habrá que analizar con sumo cuidado estos datos por los retardos en la notificación que ha podido provocar el reciente fin de semana.

Sí ha lamentado el aumento sostenido de la presión hospitalaria, especialmente en cuidados intensivos, que puede seguir subiendo en las próximas una o dos semanas, así como la cifra de fallecidos.

Simón ha destacado también la alta capacidad de detección de la enfermedad por el gran número de pruebas realizadas, lo que, unido a la alta positividad de esas pruebas, demuestra que España se encuentra todavía en un periodo de alta transmisión de la enfermedad.