La ministra de Asuntos Exteriores, Arancha González Laya, ha decidido que su número dos, Cristina Gallach, viaje a Venezuela en una misión diplomática para reunirse con el Ejecutivo de Nicolás Maduro y figuras de la oposición venezolana que dirige Juan Guaidó, según informaron fuentes diplomáticas en exclusiva a Vozpópuli. Este hecho se produce en mitad de la polémica concesión por parte de la SEPI de 53 millones de euros para rescatar a la aerolínea Plus Ultra.

La secretaria de Estado de Asuntos Exteriores terminó el sábado una gira centroamericana que le ha llevado estos últimos días a El Salvador, Guatemala y Costa Rica. Sin embargo, ha ampliado dicho periplo y en la tarde de ayer se desplazó a Panamá, donde se reunió con la canciller panameña, Erika Mouynes, para repasar "la agenda bilateral y regional, así como la situación sanitaria mundial", tal y como indicó en su cuenta de Twitter.

Esta escala en Panamá no estaba prevista la semana pasada y anticipa el viaje que va a realizar en las próximas horas a Caracas, donde podría permanecerá dos días. En la capital venezolana, Gallach tiene intención de mantener reuniones con el Ejecutivo de Maduro, con los líderes opositores del llamado G-4 y con organizaciones españolas asentadas en el país sudamericano como la Hermandad Gallega de Venezuela o el Centro Vasco de Caracas, según las citadas fuentes.

El controvertido rescate de Plus Ultra podría plantearse en las reuniones de Gallach con la oposición venezolana, que no ve con buenos ojos esta operación financiera con una compañía cuyos principales accionistas y directivos son empresarios muy próximos al régimen de Maduro y, en concreto, a la vicepresidenta Delcy Rodríguez.

"El objetivo del viaje es interesarse por la respuesta humanitaria a la pandemia del Covid-19, así como apoyar el diálogo nacional para la búsqueda de una solución política a la crisis del país", ha reconocido Exteriores en un comunicado hecho público después de que este diario se interesara por los motivos de la visita.

"Gallach mantendrá, a partir de mañana, numerosos contactos con los principales actores venezolanos (representantes del gobierno de Maduro, de la oposición democrática, de la sociedad civil, academia, empresas y ONGs) para ver de qué manera puede España contribuir a la resolución de la actual situación de Venezuela y de los venezolanos", ha señalado el Ministerio: "La Secretaría de Estado también tendrá ocasión de mantener reuniones para interesarse por la amplia colonia española en Venezuela, país donde residen más de 150.000 ciudadanos españoles".

Sin reunión con Guaidó

Se da la circunstancia de que Juan Guaidó comunicó este domingo que ha contraído el coronavirus, por lo que la número dos de Exteriores no podrá reunirse con el presidente encargado de Venezuela. España sigue reconociendo al líder opositor dicha condición, así como a su representante en Madrid, Antonio Ecarri.

Las relaciones diplomáticas entre España y Venezuela no pasan por su mejor momento, a pesar del controvertido caso del rescate de Plus Ultra. El Gobierno de Pedro Sánchez decidió en octubre que su representante en Caracas, Jesús Silva, no fuese sustituido por un embajador sino por un encargado de negocios, Juan Fernández-Trigo, al no reconocer la validez de las últimas elecciones presidenciales de hace un año y medio, ni las parlamentarias de diciembre.

Venezuela tampoco envía embajador

El régimen de Maduro replicó hace unas semanas en unos términos muy parecidos, al "revisar" sus relaciones bilaterales y cesar al que había sido su embajador durante los últimos siete años, Mario Isea, sin notificar un sustituto a Madrid. De ahí que la embajada de Venezuela esté dirigida en estos momentos por el encargado de negocios, Mauricio Rodríguez Gelferstein.

Precisamente, Gallach convocó a Rodríguez Gelferstein el pasado 1 de marzo para afearle unas declaraciones de Maduro contra Laya durante la visita de la ministra de Exteriores a Colombia, entre cuyas actividades oficiales estuvo la de conocer la realidad en la que viven cientos de miles de refugiados venezolanos cerca de la frontera.

La secretaria de Estado le señaló al encargado de negocios de Venezuela que declaraciones como las de Maduro "no favorecen que pueda concretarse el interés de España y de la Unión Europea de ser actores constructivos en la salida de la crisis".

Asimismo, Gallach trasladó a Rodríguez Gelferstein la "decepción" del Gobierno español por la expulsión de la embajadora de la UE en Caracas, la portuguesa Isabel Brilhante, decidida a finales de febrero y que provocó el mismo gesto inamistoso por parte de los países europeos con la representante de Maduro en Bruselas, Claudia Salerno.

Sin embargo, el Ejecutivo de Sánchez quiere abrir nuevos canales de interlocución con los actores políticos en Venezuela, una vez que la oposición niega la condición de mediador al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero y en un momento en el que la figura del alto representante para la política exterior de la UE, el español Josep Borrell, no es bien vista por Maduro tras la expulsión de Brilhante.