Seis asesinatos machistas en siete días. Es el número de víctimas por violencia de género que dejó la semana pasada. En lo que va de año, 14 mujeres han muerto a manos de sus parejas o exparejas; 1.092 desde 2004.

Los expertos del Consejo de Europa en violencia de género consideran a España un referente en la materia. Este año, la inversión de nuestro país para luchar contra esta lacra alcanza los 180 millones de euros, lo que supone un incremento de 21 millones de euros respecto al año 2020. Sin embargo, los pasos del Gobierno parecen no ser suficientes.

Para Miguel Lorente, médico forense y ex delegado del Gobierno contra la Violencia de Género, hay tres factores que explican el repunte de muertes de los últimos días. El primero, el estructural. “Vivimos en una sociedad machista. Se cuestiona a la mujer más que al agresor por las denuncias falsas”, apunta. El segundo sería el efecto de refuerzo, es decir, que aquellos hombres que ya están pensando en matar a sus mujeres, como suele ocurrir en los homicidios, encuentran en otros asesinatos elementos que refuerzan su conducta. “No es el determinante, pero tenemos que tenerlo en cuenta”, señala en conversación con Vozpópuli.

La pandemia de la covid-19 sería el tercer factor influyente en el repunte de asesinatos de los últimos días debido a que los maltratadores, con la relajación de las restricciones, ya no pueden ejercer tanto control sobre las víctimas como ocurría durante el estado de alarma. "Durante el confinamiento había más violencia, pero no necesitaban ejercerla en mayor medida porque tenían el control sobre las mujeres", explica.

Reforzar la detección

En opinión de Lorente, hace falta reforzar la detección, la educación y la concienciación para
ser más eficaces. "Los protocolos ahora mismo se dedican fundamentalmente a la respuesta a los casos denunciados, pero no tenemos todavía acceso a muchas mujeres que están sufriendo la violencia y no acuden a las instituciones", apunta.

Hemos visto que las mujeres asesinadas en los últimos días habían denunciado. Esto es un fracaso del sistema"

Susana Camarero, presidenta de Mujeres en Igualdad, remarca que uno de los principales problemas en la lucha contra la violencia de género es que no se está poniendo suficiente énfasis en cumplir las medidas que se establecieron en el Pacto de Estado. Cree que se trata de una buena herramienta y que no es necesario inventar nada nuevo, pero insiste en que "hay que pisar el acelerador" y hacer más hincapié en la educación, en la formación de las personas que trabajan con víctimas o en reforzar los medios que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado destinan a atajar estas conductas: "Hemos visto que las mujeres asesinadas en los últimos días habían denunciado. Esto es un fracaso del sistema", apunta.

Para Camarero, las mujeres asesinadas "son la punta del iceberg" pero cada día hay miles de mujeres que sufren la violencia. "Hay que estar en alarma permanentemente", concluye.

Pacto de Estado permanente

La ministra de Igualdad, Irene Montero, admitió recientemente los errores del sistema que se producen en algunos casos, como en el de Sagunto (Valencia), donde la víctima había acudido al Ayuntamiento para pedir ayuda dos días antes de morir.

También la delegada del Gobierno contra la Violencia de Género, Victoria Rosell, ha admitido la posibilidad de que puedan mejorarse los protocolos de protección a las víctimas de violencia machista: "Hay que hacer una reflexión, si el sistema sólo protege llamando y controlando a las víctimas, quizás sea el momento de controlar más y llamar más a los agresores".

Tras los últimos asesinatos se seis mujeres y un menor, Montero se reunió con un centenar de asociaciones y organizaciones feministas para evaluar "qué está fallando" y anunció, durante una intervención en el Senado, que desde su cartera trabajarán para llevar a las Cortes "cuanto antes" una iniciativa que permita "institucionalizar" y convertir en "permanente" el Pacto de Estado contra la Violencia de Género.