El Gobierno español lleva un mes y medio intentando que Venezuela normalice las conexiones aéreas de Iberia y Air Europa con el país sudamericano y que, de esta forma, Caracas no priorice en la controvertida aerolínea Plus Ultra este enlace entre los dos países, según han explicado fuentes diplomáticas a Vozpópuli.

Tras el cierre del espacio aéreo venezolano debido al coronavirus, los únicos vuelos que han podido operar entre ambos países han sido los de carácter humanitario. Desde el inicio de la pandemia, la embajada española en Caracas ha organizado un total de 40 vuelos humanitarios: Plus Ultra fue la más utilizada en 22 ocasiones, seguida de Air Europa (8), Iberia (6) y Estelar (4).

Plus Ultra recuperó a finales de marzo, apenas 15 días después de su polémico rescate por parte de la SEPI, la conexión de vuelos comerciales entre Madrid y Caracas, mientras el resto de aerolíneas siguen a la espera de que las autoridades venezolanas les permitan volar, según desveló Vozpópuli el pasado 26 de marzo.

España solicitó en febrero al régimen de Nicolás Maduro la normalización de las conexiones aéreas entre los dos países después de que Venezuela autorizase vuelos comerciales con países como México, República Dominicana, Panamá, Turquía o Bolivia. Esa petición española se hizo formalmente el 23 de febrero, a través de una nota verbal, a las autoridades del país sudamericano. En el escrito, al que ha tenido acceso este periódico, Madrid solicitaba a Caracas que se levantasen "las actuales restricciones que pesan sobre las rutas que unen España y Venezuela, de forma que todas las compañías interesadas puedan operar respetando, en todo caso, los requisitos legales y las medidas de seguridad y sanitarias que impongan las respectivas autoridades en relación al ingreso en territorio venezolano o español”.

Ante la ausencia de respuesta por parte de las autoridades venezolanas sobre la apertura del espacio aéreo entre España y Venezuela, la embajada española volvió a pedir el 3 de marzo que se autorizasen dos vuelos humanitarios que operarían Iberia y Air Europa los días 25 y 26 de marzo, y otros dos más para el 15 y 16 de abril respectivamente. El Gobierno español subrayó que "serían los últimos vuelos especiales solicitados".

Seis vuelos para Plus Ultra

Sin embargo, a mediados de marzo, Caracas autorizó "unilateralmente", según precisan las citadas fuentes, seis trayectos de Plus Ultra y anunció, además, que el primer vuelo comercial de esta aerolínea sería el 24 de marzo. A raíz de esta decisión, el 19 de marzo la embajada de España solicitó al Gobierno de Maduro que dejase sin efecto la solicitud de vuelos humanitarios porque Iberia había comunicado que renunciaba a operar el vuelo humanitario entre Madrid y Caracas que estaba previsto para los citados 25 y 26 de marzo.

Asimismo, Madrid trasladó por los cauces diplomáticos que no se podía mantener la fórmula de los vuelos humanitarios existiendo vuelos comerciales entre España y Venezuela. Por ello, insistió en una nueva nota verbal que aplicase "igualdad de trato" para todas las compañías españolas interesadas en operar la ruta Madrid-Caracas.

"La embajada de España entiende que debe aplicarse un trato equivalente para otras compañías aéreas que también están interesadas y tienen capacidad para operar vuelos entre los dos países, como es el caso de Iberia y Air Europa”, indicó Exteriores en su escrito al régimen de Maduro.

Las gestiones de Gallach

Durante la reciente visita de la secretaria de Estado de Asuntos Exteriores, Cristina Gallach, número dos de Arancha González Laya, trasladó en cada una de las reuniones con las autoridades venezolanas que se tenía que terminar con la discriminación a Iberia y Air Europea.

Las autoridades venezolanas se mostraron "abiertas a estudiar dicha petición", según las fuentes diplomáticas, aunque la supeditaron "a las limitaciones derivadas de la pandemia", por lo que la situación sigue sin cambio para beneficio de Plus Ultra.

España tendría la potestad de revocar la autorización a Plus Ultra para operar el vuelo Caracas-Madrid como reacción al veto que Venezuela impone a Iberia y Air Europa, pero agravaría la polémica sobre el rescate de esta aerolínea tras haber entregado 53 millones a esta compañía controlada por empresarios venezolanos afines al chavismo.