Estados Unidos, Suiza y Reino Unido son por este orden los tres países mejor preparados para las tecnologías nuevas y emergentes, como la inteligencia artificial (IA) o el big data, según un índice presentado por Naciones Unidas en el que España ocupa un destacado vigesimoprimer lugar.

Naciones europeas como Países Bajos (en sexta posición), Alemania (novena) o Francia (13ª) superan a España, aunque ésta se encuentra por delante de Italia (24ª), China (25ª), Rusia (27ª) o India (43ª), de acuerdo con la clasificación elaborada por la Conferencia de las Naciones Unidas para el Comercio y el Desarrollo (Unctad).

La clasificación de 158 países se elaboró midiendo cinco variables, en las que España destacó especialmente en investigación y desarrollo en nuevas tecnologías (ocupando el 14º lugar) y en la buena salud de su industria de telecomunicaciones (16º).

La economía española puntuó peor en capacitación para estos nuevos sectores (22ª posición), facilidades de financiación en ellos (25ª) y desarrollo general de estas industrias (39ª).

Qué tecnologías del futuro han sido analizadas

Entre las tecnologías del futuro analizadas por Unctad en su nuevo informe se encuentran no solo la IA y el manejo de bases de datos, sino también el internet de las cosas, el blockchain, las redes 5G, la impresión 3D, la robótica, los drones, la edición genética, la nanotecnología y la energía solar fotovoltaica.

Unctad estima que estos sectores constituían un mercado de 350.000 millones de dólares en 2018, que a mediados de ésta década podría casi multiplicarse por 10 hasta los 3,2 billones de dólares, (de ellos, 1.500 millones en el internet de las cosas y 500 millones en robótica).

Junto a las enormes oportunidades de estos sectores nacientes llegan grandes desafíos, como el riesgo de que la automatización se apodere de los puestos de trabajo.

La organización busca subrayar con su informe que las nuevas tecnologías están aumentando la brecha económica entre países desarrollados y en desarrollo, como ha venido ocurriendo desde que las sucesivas revoluciones industriales cambiaran periódicamente las bases de la economía desde hace 250 años.

"Es fundamental que los países en desarrollo no pierdan la ola de las tecnologías de vanguardia, pues de lo contrario se profundizarán aún más las desigualdades", resumió al presentar el informe la secretaria general de Unctad, Isabell Durant, quien pidió a sociedades y empresas mejor preparación para reducir la brecha.

Las tecnologías y los puestos de trabajo

El informe también recalca que junto a las enormes oportunidades de estos sectores nacientes llegan grandes desafíos, como el riesgo de que la automatización se apodere de los puestos de trabajo a gran escala, mientras se reducen los derechos laborales.

El estudio hace hincapié en que los gobiernos tienen un papel fundamental a la hora de allanar el camino de las tecnologías, especialmente en la creación de un entorno propicio y "garantizando que los beneficios de estas tecnologías sean compartidos por todos".