Las mutaciones del coronavirus son la gran amenaza para la campaña de vacunación. Hasta el momento no ha ocurrido, pero si continúa mutando puede darse la situación de que las vacunas dejen de ser efectivas y haya que reformularlas. De ahí la importancia de vacunar, vacunar y vacunar... y secuenciar genéticamente las muestras de covid para conocer las mutaciones que se van produciendo.

En este momento, de acuerdo con la herramienta Gisaid, que recoge los datos de secuenciación de todo el mundo, España analiza menos del 1% de los casos de coronavirus en busca de nuevas cepas. En concreto, dicho sistema señala que nuestro país secuencia el 0,48% de las muestras de coronavirus.

Esto nos sitúa bastante lejos del objetivo marcado por el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC) de llegar a un 10% de casos secuenciados. También nos sitúa por detrás de otros países de la Eurozona como Alemania (1,83%), Bélgica (1,86%) o Irlanda (6,94%).

En primera posición se encuentran Singapur y Australia, con más de un 40% de casos de coronavirus secuenciados en el último mes. Reino Unido también es uno de los países que más destaca en este ámbito, con un 30.6% de casos secuenciados.

Álvaro Torres, técnico de apoyo de Salud Pública en Canarias y miembro de la Sociedad Española de Medicina Preventiva (Sempsph), reconoce que en España "se sigue secuenciando poco". Esto hace difícil tener un mapa real de la prevalencia de variantes covid.

Si en España se secuencia poco, en India muchísimo menos. Solo el 0,001% de los contagios por covid en India son secuenciados genéticamente. Esto hace imposible saber si la popularizada cepa india es realmente la predominante, o hay otras más fuertes que no se están detectando.

Torres explica que hay dos formas de detectar nuevas cepas, mediante secuenciación genética y PCR. La secuenciación "es una técnica que puede llevar 7-10 días y necesita de un buen laboratorio". En este área España está más verde, pero lo que sí hace es cribar por PCR para diferenciar entre la cepa británica, sudafricana y brasileña.

"El cribado por PCR es una técnica muy rápida. Nos permite un mapeo mucho más rápido. Esto sí, no nos da una certeza del 100 por 100 sobre cada cepa, pero para algunas es muy efectiva. Por ejemplo, con la británica confirma el 98% de casos", prosigue.

Sin embargo, reconoce que la secuenciación debe mejorar y abarcar más cepas: "Hasta ahora, no permite tomar decisiones rápidas".

Diferencias entre CCAA

Un aspecto llamativo es que el sistema de autonomías vuelve a evidenciar la desigualdad territorial en temas sanitarios. Vozpópuli ha contactado con diversas consejerías de Sanidad para comprobar qué porcentaje de casos se secuencian.

Así, por ejemplo, Extremadura asegura que secuencia el 100% de los casos covid, mientras que la Comunidad de Madrid secuencia, de forma aleatoria, el 3% de los casos. En Cantabria, fuentes de la Consejería de Sanidad afirman que la secuenciación ronda el 10% de los casos. Aragón, por otra parte, secuenciaría el 17%.

Variantes de coronavirus no detectadas

Si en el último mes se han secuenciado el 0,5 por ciento de los casos de coronavirus, antes de noviembre se hacía un esfuerzo muy inferior en este sentido. No fue hasta que Reino Unido, uno de los países que más secuencia, descubriera la cepa británica cuando los países europeos se pusieron las pilas en esta labor.

Es más, hasta entonces los análisis genéticos de las muestras covid se realizaban, de forma centralizada, en el Instituto de Salud Carlos III, "que llegaba a tardar un mes en mandar los resultados de los análisis", como afirma Jesús Castilla, miembro de la Sociedad Española de Epidemiología (SEE). Torres comparte que hasta dicho momento "se nos han escapado variantes", aunque los laboratorios están haciendo un gran esfuerzo por analizar muestras antiguas de virus.

Es importante señalar que no todas las cepas tienen la misma importancia. "En Canarias hemos encontrado 46 variantes de coronavirus, algunas de ellas solo han aparecido un una o dos personas", añade este especialista.

Para acelerar la secuenciación, el Ministerio de Sanidad estableció una serie de laboratorios de referencia en diversas comunidades autónomas. Cada una cuenta con uno que recibe las muestras de la región.

Cepa india contra nuestras vacunas

Los inmunólogos lanzan un mensaje de tranquilidad sobre la capacidad de la cepa india para vencer a nuestras vacunas. "No se sabe cómo va a funcionar la cepa a la inmunidad que generan las vacunas. En general, el comportamiento de las variables va ser difícilmente comprobable hasta que nos contagiemos todos", explica Carmen Cámara, de la Sociedad Española de Inmunología (SEI).

Los estudios sobre resistencia a nuevas variantes, que predicen baja cobertura, se realizan "en suero de gente congelado. Por tanto, sus resultados son una aproximación, no tiene por qué ocurrir en vivo".

"Estos estudios hay que entender que no son definitivos. Solo miden anticuerpos (inmunidad humoral), no células (que son las que protegen de inmunidad severa). Las células B de memoria son capaces de aprender, hay un mecanismo (llamado hipermutación somática) que les permite que cuando encuentren un virus parecido, acceda al ganglio linfático y produzca el anticuerpo correspondiente".

Cámara pone el ejemplo del ensayo de Janssen, que sí ha servido para medir la efectividad de la vacuna en las distintas cepas: "Tuvo la misma efectividad, del 70% con las distintas variantes. Claro, en este caso el ensayo se hizo en vivo en Estados Unidos, Brasil y Sudáfrica".