El ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá, ha asegurado que no cree que en España haya "margen" para implantar una semana laboral de cuatro días, una opción que han defendido otros miembros del Gobierno, como el vicepresidente segundo, Pablo Iglesias.

En una entrevista en Catalunya Ràdio realizada este miércoles, Escrivá ha indicado que no le parece "que España sea un país que, con sus niveles de productividad y competitividad, tenga que dar prioridad a ese asunto", que además no ha sido abordado en las reuniones del Consejo de Ministros.

La semana pasada, Iglesias dijo que el Ejecutivo estaba explorando la reducción de la jornada laboral en el marco del diálogo social, algo que según la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, forma parte del programa de Gobierno de coalición.

Preguntado por si el Gobierno se está planteando elevar hasta los 1.000 euros para 2021 el salario mínimo interprofesional (SMI), actualmente en los 950 euros, Escrivá ha dejado claro que a él no le consta.

Situación "infinitamente mejorable" en Canarias

El ministro también ha admitido este miércoles que la situación que sufrieron los migrantes hacinados en el muelle de Arguineguín, donde llegaron a coincidir unas 2.600 personas, "era infinitamente mejorable".

Escrivá ha tildado de "condiciones muy duras y deplorables" las que tuvieron que vivir estas personas durante el tiempo que estuvieron en el campamento de primera acogida en el muelle de Arguineguín, en el sur de Gran Canaria, que estuvo habilitado durante tres meses y nueve días.

El ministro, que visitó in situ el lugar, ha reconocido que "las condiciones del muelle no eran las que a uno le gustaría que fueran" pero también ha advertido de que "la avalancha (de personas) ha sido muy grande", lo que se ha sumado a que "efectivamente el muelle no estaba preparado para acoger a ese número de personas".

A este respecto, ha afirmado que "la situación es verdaderamente singular" y la pandemia la hace "muchísimo más complicada".

Ha dicho que muchos de estos migrantes son "retornables" -es decir, existen acuerdos entre España y su lugar de origen para ser devueltos a su país, lo quieran ellos o no- y que "en condiciones normales ya estarían volviendo".

Mientras, el Gobierno tiene alojados a unos 7.000 de estos migrantes en hoteles, lo que "es mucho más caro que los sistemas de acogida normales, pero es que no teníamos capacidad de acogida". "Cuando llegamos en enero al ministerio teníamos menos de cien plazas de acogida en Canarias y la preparación de plazas es algo que lleva tiempo, no se puede improvisar", se ha defendido.

También ha dicho que "no le consta" que se hayan producido vulneraciones de derechos en Arguineguín: "Dentro de esas condiciones de espacio se hizo lo que se pudo. Pero en fin, sí, la situación era muy mejorable".

Escrivá ha sostenido que se debe "organizar un sistema de inmigración regular mucho más preciso", que entre otras cosas pasa por reformar la Ley de Extranjería, algo que espera que se logre hacer esta misma legislatura.

"La clave", a su juicio, es "trabajar en cooperación con los países de origen", ya sea mediante "inversiones", "acuerdos de migración circular" u otras iniciativas. También ha defendido que la solidaridad entre los socios europeos en materia de inmigración tiene "un recorrido de mejora muy considerable".

Y ha señalado que "el fenómeno migratorio responde a decisiones muy difíciles de la vida", puesto que "cualquiera que tome la decisión de emigrar es porque tiene una razón de fuerza mayor".

El citado campamento del muelle de Arguineguín en el que durante 102 días permanecieron hacinados hasta 2.600 inmigrantes llegados a las Islas Canarias quedó completamente desmantelado el pasado 1 de diciembre y sus ocupantes están ahora en hoteles e instalaciones habilitadas por los militares.