ERC se suma a la petición de ERC y de Junts de hacer cambios en la Consejería de Interior para avanzar hacia un "modelo de policía democrática". Así lo ha avanzado este viernes Pere Aragonès al ser preguntado por la actuación de los Mossos d'Esquadra en la tercera jornada de protestas a favor del rapero Pablo Hasel.

Aunque el vicepresidente en funciones ha evitado hablar de dimisiones, y todo apunta a que el consejero saliente, Miquel Sàmper, se mantendrá en el cargo hasta la configuración de un nuevo ejecutivo, sí ha concretado que apuestan por un modelo de policía autonómica más "democrático" que se base en la confianza entre el cuerpo y la ciudadanía.

En este sentido, ha añadido que se pondrá fin a las intervenciones "individuales" que no se ajusten a los "protocolos" o las actuaciones fuera de la "proporcionalidad" para mantener el buen nombre de los Mossos d'Esquadra.

Estas palabras de Aragonès se producen un día después de la reunión entre Junts y la CUP, donde ambas formaciones mostraron su sintonía con la necesidad de modificar el modelo de policía autonómica con el fin de que "no se criminalice" las protestas de los movimientos independentistas o en favor de la "libertad de expresión". Y es que la pérdida de un ojo de una manifestante que, según la fundación Irida, fue a causa de una pelota de foam de los Mossos, ha generado mucho malestar. No solo en la CUP, sino que también condiciona las negociaciones entre En Comú Podem, Junts o ERC.

Aragonès quiere que este episodio no enturbie los contactos para la formación de un nuevo Ejecutivo y ha anunciado que se emprenderán cambios en la Consejería de Interior. El actual responsable, Sàmper, relevó a Miquel Buch, quien fue purgado por el ex president Quim Torra y estuvo al centro de las críticas por distintas actuaciones de la policía autonómica contra las protestas tras la sentencia del Tribunal Supremo a los presos del procés.

Denuncias de la Generalitat

Aunque Sàmper inauguró su etapa al frente de Interior con la promesa de que la Generalitat, como Administración, dejaría de pedir penas de cárcel contra los manifestantes independentistas, lo cierto es que los Mossos -como funcionarios públicos- han seguido denunciando los ataques recibidos por parte de los protestantes cuando han visto su integridad física en riesgo.

El paso por Interior busca de Sámper debía servir para "dejar el camino preparado para darle la vuelta al modelo de la Conselleria", según sus propias palabras, así como congeniar el derecho a la seguridad con el de manifestación y reunión.

No obstante, tras la tercera noche de disturbios, tanto el conseller como su número dos, han llegado a criticar la "violencia extrema" de algunos individuos y no dudaron en visitar la comisaría de Vic, que fue atacada por un grupo de manifestantes.

Ahora Aragonès, busca una nueva oportunidad de congeniar las distintas visiones y sensibilidades que hay sobre el cuerpo autonómico, y se compromete a avanzar en un "modelo de policía democrática". Todo apunta a que Sàmper no seguirá al frente de la consejería con el nuevo gobierno. Y, aunque la CUP ha amagado con ostentar el Departamento de Interior si finalmente decide entrar en el Ejecutivo, suele ser una consejería en manos del partido que tiene Presidencia. En este caso, ERC.

Desde la irrupción del procés, este departamento se ha caracterizado por ser el más controvertido. Mientras en ocasiones, los propios líderes políticos alentaban a manifestarse, su propia policía debía reducir e intervenir para aplacar las protestas. Estas intervenciones no han estado exentas de críticas y algunos sindicatos de Mossos han salido al paso por sentirse "desprotegidos" ante los violentos.