El domingo 27 de septiembre, más de 5,5 millones de catalanes están llamados a las urnas para renovar los 135 diputados del Parlament en unas elecciones autonómicas que los separatistas quieren convertir en "plebiscitarias" a favor o en contra de la secesión. Algunos, las fuerzas independentistas de Junts pel Sí y los radicales antisistema de la CUP se apresuran a asegurar que si vencen "iniciarán el proceso de desconexión de Cataluña" con el resto de España, algo que es completamente ilegal según estipula la Constitución Española de 1978 y el Estatut d’Autonomia catalán.

Más allá del debate del "monotema" sobre la independencia, que han conseguido poner en primera línea informativa por parte de los independentistas, las principales formaciones políticas catalanas plantean iniciativas en los ámbitos de los impuestos, la financiación autonómica o las relaciones de Cataluña con el resto de España. Éstas son las principales propuestas programáticas:

A la espera de cómo evolucione el debate parlamentario en la próxima legislatura y qué Parlament queda conformado tras las elecciones del próximo domingo un gran consenso programático es la necesidad de incrementar las dotaciones presupuestarias para sanidad, educación y servicios sociales, pasando página así a los recortes. El PP pide que estas partidas representen el 80% del gasto total de la Generalitat, Junts pel Sí sostiene que con la independencia todo va a ser mucho mejor y Catalunya Sí que es Pot y la CUP asumen como propias las demandas de los activistas anti-recortes. PSC, C's y Unió también piden destinar más dinero público a estos fines.

Más allá del debate sobre la independencia, las principales formaciones políticas catalanas plantean iniciativas en impuestos, financiación autonómica o las relaciones de Cataluña con el resto de España

La mayoría de candidaturas han hecho suya la renta garantizada de ciudadanía como instrumento para combatir la pobreza, que afecta al 20,9% de la población catalana, según la estadística propia de la Generalitat. Unió habla de "estudiar" su viabilidad pero otras fuerzas van más allá y la incorporan en el programa. Lo que los textos electorales no dicen es cómo hacer compatible este incremento del gasto público con la austeridad presupuestaria. El único partido que lo rechaza abiertamente es la CUP, que habla de "ruptura" con la UE y la Troika europea (BCE, FMI y Comisión Europea).

Catalunya Sí que es Pot –la marca de la extrema izquierda de Podemos en Cataluña-, UDC, PSC, PP y C's plantean una reforma del actual modelo de financiación autonómica, aunque no hay consenso en el cómo. Junts pel Sí y la CUP, netamente independentistas y que aspiran a obtener más de 68 escaños que les daría la mayoría absoluta en escaños aunque habría que ver si también en número de votos –algo que tendrá muy en cuenta la comunidad internacional a la hora de avalar o no la hipotética secesión catalana-, no dan importancia a esta cuestión, pues rechazan el actual modelo autonómico.

Junts pel Sí: del no programa a la independencia

Junts pel Sí, la coalición entre CDC, ERC y entidades, más que un programa electoral con compromisos para la próxima legislatura ha hecho un texto donde explica por qué la secesión es necesaria en cada ámbito y qué estructuras de Estado deberían crearse. Una eventual continuidad del modelo autonómico es una hipótesis que, al menos a escala programática, los de Artur Mas parecen no contemplar.

Si la formación separatista Junts pel Sí –en la que está integrada Artur Mas, Raül Romeva y Oriol Junqueras- suman la mayoría absoluta, el Parlament aprobará una declaración de inicio del proceso independentista, se formará un gobierno de concentración y arrancará un "proceso constituyente de base social y popular" que culminará con una Constitución propia dentro de 18 meses. Proponen crear una agencia catalana de Seguridad Social, avanzar hacia un "salario mínimo europeo", impulso de un marco propio de relaciones laborales.

También plantean aprobar una nueva ley que regule el sector energético, crear una comisión de seguridad nuclear, lograr que en 2050 el 100%de la producción energética sea renovable. Además pretenden crear un fondo nacional para la innovación y que la Generalitat catalana asuma la gestión de la cuenca del río Ebro, todas las infraestructuras ferroviarias del Estado ahora en manos de Adif, los aeropuertos y los puertos.

Ciudadanos reducirá el partidismo de los medios

Ciudadanos, cuya lista lidera Inés Arrimadas, rechaza la independencia, ya que augura una reducción del PIB del 15% y reclama un sistema federal como el alemán, donde la descentralización no sea un fin por sí mismo. Propone rebajar el gasto público y reducir en un 50% partidas para protocolo y publicidad y en un 25% las transferencias a los medios públicos catalanes. La formación naranja estima que Cataluña se ahorraría 600 millones de euros eliminando "estructuras administrativas innecesarias" como los consejos comarcales.

El partido liderado en Cataluña por Inés Arrimada estima que la independencia supondría una reducción del PIB del 15%

En cuanto a financiación autonómica, la formación naranja pide una agencia tributaria consorciada y que "a medio y largo plazo" las comunidades forales equiparen sus resultados al de las autonomías de régimen común para evitar "agravios". Propone un fondo de rescate de los peajes en toda España por parte del Estado. Defiende la gratuidad de los libros de texto, con la creación de bancos de material en cada centro educativo. Modelo educativo trilingüe. Ampliación de la prestación por hijo menor de 18 años a 1.000 euros anuales.

El PP defiende la rebaja de impuestos a los catalanes

El Partido Popular catalán propone "Acabar con el proceso independentista y con la corrupción de los sucesivos gobiernos presididos por Artur Mas y apoyados por Oriol Junqueras (ERC)". Su jefe de lista y exalcalde de Badalona, Xavier García Albiol, defiende la reforma del Tribunal Constitucional para que los gobernantes y funcionarios que no cumplan sus sentencias sean sancionados y cerrar las delegaciones catalanas en el exterior, "cumplir con la legalidad" y abogar por la "reconciliación" y priorizar la llegada de inmigrantes castellanohablantes.

El partido de Albiol defiende el “derecho de libertad” de los padres a elegir la escolarización de sus hijos en castellano o en catalán y pide poder escoger escuela, centro médico o centro residencial. Ven más importantes las estructuras sociales que "las de Estado" y actualizarán la cartera de servicios.

Los populares proponen bajar "todos" los impuestos y desgravar en un 20% la contratación de mutuas, suprimir el impuesto de donaciones y el de patrimonio, armonizar los impuestos a la media nacional. Apuestan por un nuevo modelo acordado con el Estado, donde la "compensación" entre territorios no sirva para un gasto "inútil" de recursos públicos y reclaman una auditoría de la Generalitat. Suprimir los "organismos innecesarios" y "racionalizar" los sueldos públicos por ley para equipararlos al promedio estatal.

Catalunya sí que es Pot defiende la “República Catalana”

La formación de la extrema izquierda y marca de Podemos, Catalunya Sí que es Pot, defiende la que llaman "República catalana". La formación pide superar el "régimen" de la Transición y que los avances en autogobierno sean compatibles con un "horizonte independentista, federalista o confederalista". Cree que el plan de Mas está "vacío de contenido" porque deja la soberanía de Cataluña "en manos del poder financiero".

Defienden la “nacionalización de servicios privados” y "paralizar" las privatizaciones, ya que son una "fuente de corrupción". Y revertir la privatización de ATLL. Además apuestan por la sanidad y la educación públicas.

Federalismo y reforma constitucional del PSC

Los socialistas catalanes del PSC, que encabeza Miquel Iceta, reclaman más federalismo en España y liderar una reforma constitucional, con una definición precisa de las competencias, que incluya un reconocimiento de las "singularidades propias de las naciones históricas". El texto sería votado por los ciudadanos. La educación es un "pilar básico": más dotación para becas comedor, retirar la financiación pública a escuelas que escolarizan por separado a niños y niñas y recuperar la sexta hora diaria de clase en los centros públicos.

Defienden un "Pacto fiscal federal", la revisión "urgente"del sistema de financiación, con una "quita" de la deuda autonómica por parte del Estado, el IRPF progresivo y la rebaja del IVA cultural.

Unió defiende una "Agencia Tributaria Catalana"

Unió Democràtica de Catalunya (UDC), que encabeza la lista Ramón Espadaler, propone la Plena soberanía: incorporar una disposición adicional en la Constitución que ampare y respete los "derechos nacionales" de Cataluña. La formación democristiana reivindica el "papel vertebrador de la familia", combatir las discriminaciones e inspirar la acción política en un "humanismo basado en valores cristianos".

Y piden un modelo de financiación propio que respete los principios de "ordinalidad y solidaridad". También defienden la "Agencia Tributaria propia". Piden al Estado "un trato fiscal justo". Proponen rebajar el IVA y establecer una presión fiscal que no perjudique a las clases medias y los emprendedores. Además, la formación reivindica un impuesto sobre los pisos desocupados "no como medida recaudatoria" sino para incentivar su uso social, sobre todo por parte de las entidades financieras y Sareb.

La CUP pide la salida de Cataluña de la UE

Por último, la formación de extrema izquierda anticapitalista de la CUP defiende la independencia unilateral, la "ruptura" con el Estado español y los dictados de la UE y la Troika", defensa de la plena soberanía "política, económica, energética, alimentaria, en salud y en educación" de Cataluña. También defiende la salida de Cataluña de la Unión Europea. Todos los territorios de habla catalana deberían agruparse en un único Estado con un uso "preferente"de la lengua propia.

La formación que encabeza Antonio Baños propone una economía "al servicio del pueblo", desarrollar una "economía planificada y solidaria", acabar con un "capitalismo que genera miseria", romper con el euro, la UE, la OTAN y la prohibición de las empresas de trabajo temporal y limitar las importaciones agrarias "como acto de soberanía". La CUP propone en su programa electoral la “nacionalización de las infraestructuras, la banca y las redes de comunicación, gestión pública de sectores estratégicos como energía, agua y telecomunicaciones”.