La ministra de Hacienda y Portavoz del Gobierno, María Jesús Montero, ha pedido un cordón sanitario contra VOX y ha cargado contra el PP por no querer hacerlo por intereses electorales. No obstante, no ha respondido al ser preguntada por los pactos del Gobierno con Bildu y se ha limitado a decir que no se quería centrar en ninguna formación política, ni en la comunidad de Madrid para no ser reprendida por la Junta Electoral.

En un primer momento y al ser preguntada por el cordón sanitario que han pedido los partidos de la izquierda contra VOX, la Portavoz del Ejecutivo, ha respondido que "hay que poner un cordón sanitario a cualquier formación política que haga de esta incitación al odio su catecismo, cuando no condena hechos tan graves de hechos tan reprobables".

Y ha añadido que el PP no se suma a este cordón porque "cuenta con la ultraderecha" para conformar el Gobierno de la Comunidad de Madrid y por ello, no quiere separarse de los planteamientos de la formación de Abascal. "Sabe que si se separa puede tener consecuencias electorales para sus propias expectativas" y sus alianzas postelectorales, ha remachado.

Pero al ser preguntada por qué no pide este mismo cordón sanitario para formaciones como Bildu, cuyo pasado está vinculado al terrorismo de ETA, la ministra no ha respondido claramente. Se ha limitado a decir que no se refería a ninguna fuerza política en concreto, ni tampoco se circunscribía a la comunidad de Madrid, alegando que de lo contrario, para cumplir con las normas de la Junta Electoral Central.

"Mi consideración es global sin hablar de territorio, ni dirigente en concreto", ha señalado recordando que desde el Ejecutivo respetan las normas de la JEC.

Condena las amenazas

Montero ya se había referido a este asunto en su introducción, antes de que comenzara la rueda de prensa, cuando ha condenado las amenazas recibidas la semana pasada por el ministro del Interior, el candidato de Unidas Podemos a la comunidad de Madrid y la directora de la Guardia Civil. Una introducción en la que también ha cargado contra quienes quieren "alimentar el odio" para "envilecer, enfangar el debate público" y amplificar sus discursos "excluyentes y totalitarios".

La Portavoz del Ejecutivo no ha citado a ningún partido en concreto, aunque desde el PSOE se ha apuntado a que el discurso de VOX es el que ha incitado a este tipo de amenazas y al odio.

Montero ha afirmado que el Ejecutivo cree en la "tolerancia, respeto y contraste de ideas" y que rechaza y denuncia que haya quienes quieran "alimentar del odio para envilecer, enfangar el debate públcio, para amplificar, dar carta de naturaleza a discursos que son excluyentes y totalitarios y que no pueden tener ningun tipo de cabida en la sociedas".

Montero ha iniciado su comparecencia asegurando que el Gobierno quería transmitir un mensaje "contundente y firme" de que "ninguna amenaza va a hacer retroceder a nuestra democracia". "Es muy importante, queremos dejar claro, ninguna amenaza, ningún acto de violencia, ninguna intimidación contra minsitros, altos cargos o responsables públicos va a conseguir debilitar las profundas convicciones democraticas que conforman este gobienro", ha recalcado.

Sin embargo, ha asegurado que "desgraciadamente" se han visto sucesos en los últimos días que le hubiera gustado no tener que ver, en referencia a las cartas amenazantes y con balas que han recibido Fernando Grande Marlaska, Pablo Iglesias, María Gámez y la carta con una navaja recibida por la ministra de Industria, Reyes Maroto.

"Son hechos lamentables que merecen la condena de toda la sociedad y sin ningún tipo de excusa o de matiz", ha remachado al tiempo que ha querido transmitir la "solidaridad y afecto" del Ejecutivo con las personas que se han visto amenazadas por estos acontecimientos y que, ha dicho, "cuentan con toda gratitud por servicio público que prestan".