Cuando casi todos los puentes están rotos entre Madrid y Rabat, un ejercicio coordinado por Estados Unidos y Ucrania reúne de nuevo a militares españoles y marroquíes, que trabajan de forma conjunta en el Mar Negro. Los países organizadores tratan de “mejorar la interoperabilidad” y la “colaboración” entre las fuerzas armadas desplegadas, así como “fortalecer la seguridad marítima y la paz” en la región. Movimientos que despiertan recelos de Rusia: uno de sus portavoces oficiales de Defensa advirtió que “vigilarán atentamente” el transcurso de las maniobras en un área sobre la que tratan de extender su poder de influencia.

El ejercicio se conoce con el nombre de Sea Breeze. Washington y Kiev, con el apoyo de la OTAN, despliegan a sus efectivos tanto en Ucrania como en el Mar Negro. Son unas de las maniobras de mayor envergadura que se celebran en la región, reuniendo a cerca de 5.000 efectivos, 32 buques militares y una cuarentena de aeronaves procedentes de 32. La Alianza Atlántica destaca la relevancia del ejercicio como una forma de disuasión frente a Rusia; más aún desde su anexión de Crimea en 2014, “ilegal e ilegítima”, de acuerdo a las consideraciones de la OTAN.

El despliegue cuenta con un ingrediente relevante para España. Será la primera vez en la que trabaje de forma conjunta con Marruecos -que se estrena en estas maniobras- desde la entrada masiva de miles de personas en Ceuta por vías irregulares y la grave fractura que ha distanciado a Madrid y Rabat. Un gesto importante en términos diplomáticos, habida cuenta que las relaciones bilaterales están gravemente erosionadas y que no impera el optimismo en su restitución en un corto periodo de tiempo. La cooperación en términos militares y de seguridad, aunque sea en términos como los que brinda el Sea Breeze, suponen la última línea roja a traspasar.

De acuerdo a fuentes militares consultadas por Vozpópuli, España participará en el ejercicio con el buque de acción marítima Rayo, de la Armada. Su dotación partió el pasado 25 de junio desde Cartagena para incorporarse en la agrupación permanente contraminas que la OTAN mantiene en el Mediterráneo, en una misión que se prolongará durante seis meses: “También participarán en distintos ejercicios y actividades multinacionales para mejorar su adiestramiento e interoperabilidad”, anunciaba entonces el Estado Mayor de la Defensa (EMAD).

Las actividades del ejercicio

Entre esas actividades multinacionales está el Sea Breeze, que se desarrolla entre el 28 de junio y el 10 de julio en la región del Mar Negro: “[El ejercicio] se centrará en múltiples áreas de guerra, incluida la guerra anfibia, las maniobras terrestres, las operaciones de buceo, las operaciones de interdicción marítima, la defensa aérea, la integración de operaciones especiales, la guerra antisubmarina, y operaciones de búsqueda y salvamento”, anunció la Sexta Flota de los Estados Unidos, participante en las maniobras.

Además de los ya citados Estados Unidos, Ucrania, España y Marruecos, el ejercicio reúne a efectivos procedentes de Albania, Australia, Brasil, Bulgaria, Canadá, Dinamarca, Egipto, Estonia, Francia, Georgia, Grecia, Israel, Italia, Japón, Letonia, Lituania, Moldavia, Noruega, Pakistán, Polonia, Rumanía, Senegal, Corea del Sur, Suecia, Túnez, Turquía, Emiratos Árabes Unidos y Reino Unido. “SB21 [Sea Breeze 21] brinda la oportunidad para que el personal de los países participantes participe en una capacitación marítima realista para generar experiencia y trabajo en equipo y fortalecer nuestra interoperabilidad mientras trabajamos hacia objetivos mutuos”, incide la Sexta Flota estadounidense.

Marruecos-EEUU

Para España supone la cuarta participación en el ejercicio, tras haber incorporado sus fuerzas en 2014, 2016 y 2020. Para Marruecos, la primera. Washington y Rabat atraviesan un buen momento en sus relaciones, después de que el primero reconociese la soberanía del segundo sobre el Sáhara. Ambas partes escenificaron su buena sintonía militar en el African Lion, otro gran ejercicio que se desarrolló en buena medida en el reino alauí, coincidiendo con el auge de la crisis diplomática entre España y Marruecos.

Como derivada de estas maniobras cabe destacar el recelo manifestado por Rusia. "El Ministerio de Defensa de Rusia vigilará atentamente la preparación y realización de las maniobras Sea Breeze de Ucrania y Estados Unidos, con participación de países de la OTAN, y en caso de necesidad reaccionará adecuadamente", afirmó el portavoz de Defensa ruso, el general Ígor Konashénkov. De este modo, Rusia manifestó su malestar por las "acusaciones" de militarizar la región, en consonancia con las macromaniobras que la OTAN y Estados Unidos celebran en el Mar Negro.

Por su parte, los organizadores de las maniobras presumieron de músculo en el acto inaugural difundiendo una batería de imágenes a través de sus redes sociales: "Sea Breeze 21 no tiene nada nuevo, ¡salvo que el número de países participantes es mayor que nunca y los escenarios son más complejos!".