Desde que comenzase la pandemia de coronavirus hemos sido testigos, en múltiples ocasiones, de cómo el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, esgrimía en sus frecuentes apariciones televisivas a la ciencia como faro y guía en esta guerra contra el enemigo vírico. Es más, en julio llegaba a señalar que "España no puede seguir volviendo la espalda a la ciencia, debe apostar con contundencia por ella". A pesar de este aparente ímpetu, el Gobierno ha dedicado al desarrollo de vacunas contra el coronavirus 11 veces menos dinero que al rescate de la aerolínea Plus Ultra, tan cuestionada a raíz de las múltiples informaciones de Vozpópuli.

En total, el Gobierno ha destinado un rescate de 53 millones de euros para esta aerolínea de un solo avión, con un tráfico aéreo muy escaso (puesto 166 en España) y con un 47% de capital en manos de empresarios relacionados con el chavismo. Mientras tanto, el Ministerio de Ciencia ha concedido 4,45 millones de euros al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) para el desarrollo de tres vacunas contra la covid-19.

La búsqueda de una vacuna contra la covid ha sido encomendada a tres 'Quijotes'. Se trata de tres científicos jubilados que cuentan con medios muy escasos para tamaña tarea. Mariano Esteban (76), Luis Enjuanes (75) y Vicente Larraga (72) se encuentran al frente de estos tres proyectos.

Una prueba de los escasos recursos con los que cuentan es, por ejemplo, el salario de las personas implicadas en su desarrollo. El Comercio desvelaba que Pedro Alcolea, que trabaja junto a Vicente Larraga en una vacuna desarrollada por el Centro de Investigaciones Biológicas (CIB), apenas llega a los 1.600 euros mensuales por su labor.

La asignación de fondos a los proyectos que se desarrollan en el CSIC se determinó en el Real Decreto-ley 8/2020, de 17 de marzo, de medidas urgentes extraordinarias para hacer frente al impacto económico y social del COVID-19 del Ministerio de Ciencia.

Este RD prevé una financiación para el CSIC de 4.060.000 euros destinados al desarrollo de los proyectos del Centro Nacional de Biotecnología (CNB) del CSIC y a cubrir las correspondientes actividades de soporte. A este dinero hay que añadir un crédito de 390.000 euros que se ha utilizado "íntegramente en contrataciones de personal: 9 contratos en el CNB", según confirman a este diario fuentes del CSIC.

Salud Pública: oportunidad perdida

Las vacunas han demostrado la principal carta para derrotar al coronavirus. Su coste-eficiencia está fuera de toda duda, por eso los especialistas en Salud Pública consideran que ha sido un error no haber apostado decididamente por una vacuna pública. Así lo ve Rafael Ortí, presidente de la Sociedad Española de Medicina Preventiva (Sempsph): "Haber apostado decididamente por nuestras vacunas habría permitido a España depender menos de las grandes multinacionales del sector farmacéutico".

Haber apostado decididamente por nuestras vacunas habría permitido a España depender menos de las grandes multinacionales del sector farmacéutico

Y es que mientras la inversión de España en vacunas no alcanza los cinco millones de euros, Pfizer invertía 2.000 millones en la suya, con el apoyo de 375 millones del Gobierno alemán en BioNTech. ¿Cuántos meses de restricciones podría haberse ahorrado España de haber apostado decididamente por la vacuna pública?

Hace pocos días, el CSIC daba más información sobre una de las dos vacunas que desarrolla el CNB, concretamente, la del doctor Enjuanes. Se trata de una vacuna autoamplificable, lo que significa que la dosis de ARN que se inyecta puede multiplicarse por 5.000 veces dentro del organismo, genera una inmunidad esterilizante, es decir, las personas vacunadas no solo no enferman, sino que tampoco se infectan ni transmiten el virus y su administración podría ser intranasal, lo que da mayor protección en las vías respiratorias, principal vía de entrada del coronavirus.

Esperar hasta 2022

A pesar de estos prometedores datos, la vacuna de Enjuanes deberá esperar al menos hasta 2022: "De aquí al verano realizaremos los ensayos con ratones y hámster. Si todo va bien, haremos lo mismo con macacos. Creo que estará lista en el primer trimestre de 2022, entonces habremos obtenido datos de ensayos clínicos para probar la seguridad de la vacuna y poder administrarla entre la población. Nos gustaría ir más deprisa, pero es un modelo nuevo y requiere tiempo".

Mientras que las multinacionales han estado trabajando con equipos de unas 600 personas, grandes instalaciones y muchos recursos económicos, Enjuanes cuenta con un equipo de 16 personas.

Una sola persona, a título privado, ha invertido el equivalente al 22% del dinero destinado por el Ministerio de Ciencia a las vacunas del CSIC

La vacuna de Luis Enjuanes ha recibido una donación privada de un millón de euros procedente de la galerista Helga de Alvear. Es decir, que una sola persona ha invertido el equivalente al 22%del dinero destinado por el Ministerio de Ciencia a las vacunas del CSIC.