La sangría de Ciudadanos en Tarragona no remite. Dos de los cuatro concejales en esta ciudad catalana -Sonia Orts y José Luis Calderón- se han dado de baja en el partido y seguirán en el Ayuntamiento como no adscritos. La decisión se ha conocido en mitad de la campaña electoral para las catalanas del 14-F.

La formación de Inés Arrimadas ha emitido un comunicado en el que anuncia que iniciará los trámites para que estos concejales devuelvan el acta, una vez que han decidido abandonar el grupo municipal. "Desde Cs se considera que esta decisión obedece a criterios e intereses estrictamente personales y se recuerda que todos los cargos públicos han firmado el código ético, según el cual se comprometen a retornar al partido el acta de concejal si abandonan el grupo municipal", se indica en el citado comunicado.

Ciudadanos lamenta que el comportamiento de Orts y Calderón "no se adecua a las exigencias de un partido democrático, comprometido con la regeneración política". En ese sentido, la formación liberal recuerda que ha liderado en toda España la actualización del pacto anti-transfuguismo "porque estas prácticas chocan frontalmente con el espíritu democrático de respeto a la voluntad expresada por los ciudadanos en las urnas, que eligen a sus representantes por cuyas siglas son elegidos".

El portazo de Viñuales

A partir de ahora, el nuevo portavoz de la formación liberal en el Ayuntamiento de Tarragona será Francisco Domínguez. Antes de la campaña del 14-F ya se produjo una baja muy sensible con la dimisión del hasta entonces portavoz, Rubén Viñuales, quien se afilió al PSC y pasó a convertirse en 'número dos' de la lista socialista por la provincia de Tarragona.

Viñuales sí que entregó el acta de Cs y su puesto lo ocupó Lorena de la Fuente, pero ahora el grupo municipal queda muy mermado con solo dos de los cuatro concejales que la formación naranja consiguió en las elecciones municipales de mayo de 2019.