La Policía Municipal de Madrid denunció este pasado sábado más infracciones por incumplir las actuales medidas sanitarias decretadas para frenar el avance de el coronavirus que en ningún otro día desde que está en vigor el actual estado de alarma (25 de octubre).

Los agentes municipales intervinieron en 133 fiestas ilegales que estaban teniendo lugar en domicilios y locales. Según explican, en algunas de ellas "había un número de personas superior al permitido y no se usaban mascarillas ni otras medidas de seguridad frente al covid-19".

La primera de las intervenciones se produjo ayer a las 21.50 horas en un polígono industrial del Ensanche de Vallecas. En el interior se encontraban 44 personas consumiendo alcohol y sin mascarilla. Además, se levantaron siete actas por tenencia y consumo de drogas.

La segunda fiesta ilegal en la que tuvo que actuar la Policía Municipal de la capital se estaba celebrando en el distrito de Tetuán. Los agentes llegaron a las 23:36 horas y se toparon con 61 personas que permanecían en el interior de un local, con mesas de más de seis personas y donde no se estaban tomando las medidas de protección como el uso de mascarillas, incluyendo a los camareros. Además, se estaba permitiendo fumar y estaban habilitadas dos piscinas de bolas en las que había 12 menores. Todos los presentes fueron sancionados, se levantó acta conforme a la LEPAR (Ley Espectáculos Públicos y Actividades Recreativas) y el local fue precintado de forma cautelar.

A las 01:45 horas, además, la Policía Municipal desalojó un local en el distrito Centro con 86 personas en el interior. No guardaban distancia de seguridad ni llevaban mascarilla. Todos los presentes fueron sancionadas, así como el local.

311 por incumplir el toque de queda

En total, los agentes municipales hicieron propuestas de sanción a un total de 134 ciudadanos por no usar mascarilla pese a estar obligados a ello; intervino en 93 reuniones con más de seis personas e interpuso 311 denuncias por incumplir el toque de queda.

La Policía Municipal de Madrid está llevando a cabo un operativo especial desde verano con el objetivo de detener este tipo de prácticas, así como la celebración de encuentros para beber alcohol en vía pública (los denominados 'botellones').