A la ministra de Sanidad, Carolina Darias, le crecen los enanos. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha optado por mantenerla al frente de la cartera de Sanidad, algo lógico si tenemos en cuenta que el proceso de vacunación no ha terminado y la pandemia sigue siendo una amenaza con la quinta ola en plena escalada. Sin embargo, no pocas voces del ámbito sanitario del PSOE señalan a Vozpópuli que existe un importante malestar con la ministra.

"Están todas las agrupaciones sanitarias del partido que se suben por las paredes. No tiene buen feedback con la gente, se cree muy autosuficiente y es muy soberbia. Va por libre", apuntan fuentes del PSOE. En los grupos de sanidad del PSOE consideran que, además, dado el perfil profesional de Darias, bastante alejado del mundo sanitario, debería apoyarse "más en los que saben".

Si atendemos al currículo de Darias, la experiencia sanitaria brilla por su ausencia. Una licenciatura en Derecho por la Universidad de La Laguna, y su plaza como funcionaria del Cuerpo Superior de Administradores de la comunidad autónoma de Canarias copan el apartado académico.

En cuanto a la experiencia profesional de la ministra, desde el 89 que consiguió plaza de funcionaria se ha dedicado en exclusiva al trabajo administrativo o político. Su único roce con el sector sanitario ni siquiera aparece en el currículo de Darias que alberga el portal de Transparencia. Fue una breve portavocía en la Comisión de Sanidad del Parlamento canario.

Proyectos sanitarios heredados

En las agrupaciones sanitarias del PSOE también molesta que la ministra se arrogue el mérito, ante la opinión pública, de proyectos que han sido heredados por mandatarios anteriores. Es el caso, por ejemplo, de la Ley de Eutanasia, un proyecto que peleó y sacó adelante la exministra María Luisa Carcedo, mejor preparada, para muchos del PSOE, para la cartera de Sanidad.

No hay que olvidar que Carcedo valía por tres, literalmente. En el intercambio de carteras ministeriales que tuvo lugar al inicio de la legislatura, María Luisa Carcedo, exministra de Sanidad, Servicios Sociales y Consumo, tuvo que entregar una cartera a Salvador Illa, que asumía Sanidad, Pablo Iglesias, Derechos Sociales, y Alberto Garzón, encargado de Consumo.

Precisamente, como ya adelantó Vozpópuli, Carcedo ha sido quien ha capitaneado la redacción y desarrollo del 'Manual de Buenas Prácticas en Eutanasia' que Darias presentó hace semanas a las comunidades autónomas en el Consejo Interterritorial. Este documento de 94 páginas consiguió el apoyo de regiones como Madrid, que por lo general no suele estar de acuerdo con las propuestas de Sanidad.

Otro de los proyectos heredados por Darias es la Estrategia Nacional de Salud Mental, un documento que empezó a ser desarrollado en tiempos del Partido Popular, concretamente cuando Dolors Montserrat era ministra de Sanidad. Por aquel entonces, el Consejo Interterritorial tumbó la propuesta del PP y hubo que empezar de cero.

¿Quién imprimió la fuerza necesaria al proyecto? Una vez más, María Luisa Carcedo. Fue ella quien asignó a miembros del Consejo Asesor de Sanidad la puesta en marcha de una Estrategia Nacional de Salud Mental que estableciera unos objetivos como país en coordinación con las comunidades autónomas. Este proyecto se paralizó con el nuevo cambio de ministro de Sanidad, el tercero que llevaba ya Sánchez.

Cuando la pandemia empezó a sosegarse, sin embargo, el Ministerio volvió a trabajar en dar forma a la estrategia. Fuentes cercanas al proyecto aseguran que Darias se ha desentendido del desarrollo del documento. Es más, ha tardado varios días en conocer que estaba finalizado y en fase de corrección y consulta por parte de las sociedades científicas. Dicho proyecto, a falta de esta revisión, está previsto que se presente en una reunión del Consejo Interterritorial de septiembre.