María Luisa Carcedo, médico con una dilatada experiencia en Salud Pública y persona que lideró la puesta en marcha de la Ley de Eutanasia, dejó de ser ministra de Sanidad el 13 de enero de 2020, momento en que tomó posesión del cargo de manera oficial Salvador Illa. Ocurrió dos meses antes de que estallase la pandemia de coronavirus y muchos en el Partido Socialista (PSOE) siguen pensado que "mejor nos habría ido" de tener al frente de la Sanidad a alguien con conocimientos y experiencia.

Han pasado ya un año y tres meses desde que fuera cesada del cargo María Luisa Carcedo, pero la ausencia de alguien con conocimientos sanitarios al frente del Ministerio sigue notándose, o al menos así lo consideran ciertas fuentes socialistas. Según ha podido confirmar Vozpópuli a través de dichas fuentes, el equipo de la actual ministra Carolina Darias "no se ha atrevido o se ha mostrado incapaz de hacer frente al desarrollo de las normas de aplicación práctica de la Ley de Eutanasia".

"El Ministerio de Sanidad se bloquea con este tema, y una persona, María Luisa Carcedo, asume la responsabilidad y convoca a seis personas (con ella siete) para hacer las normas de aplicación de la Ley de Eutanasia", manifiestan.

No hay que olvidar que Luisa Carcedo fue quien desarrolló la Ley de Eutanasia, contando para ello con el Consejo Asesor de Sanidad, órgano que, como ya ha recordado Vozpópuli, no ha vuelto a ser activado ni por Salvador Illa, ni por Carolina Darias.

De las seis personas que están desarrollando el protocolo de aplicación práctica de la norma, cuatro son colaboradores habituales y dos son recién llegados al equipo de Carcedo. "Han bastado tres llamadas y una reunión para poner en marcha un documento que Sanidad no sabía por dónde coger".

Dicho documento será entregado a la ministra Darias la próxima semana y será ella quien lo presente en el Consejo Interterritorial de Sanidad para conseguir el visto bueno del resto de las comunidades autónomas. En definitiva, "el mérito será de todos menos de quién lo ha realizado".

En el entorno del PSOE hay voces que añoran la gestión sanitaria de Luisa Carcedo, y que consideran que su buen hacer se muestra en labores como esta. El documento que ha elaborado junto a su equipo aborda cuestiones formuladas de manera más imprecisa en la Ley de Eutanasia. Se trata de la determinación de incapacidad, discapacidad y otras cuestiones no del todo clarificadas.

A pesar de su marcha, la impronta de Carcedo es clara en tres de los principales proyectos sacados adelante por Pedro Sánchez: el ingreso mínimo vital, la Ley de Protección de la Infancia y la Ley de Eutanasia. "Todas tienen su firma", apuntan desde el grupo socialista.

El tortuoso camino para aprobar la eutanasia

La aprobación de la Ley de Eutanasia ha supuesto años de debate y, a día de hoy, la política sigue polarizada sobre este tema. El día que se aprobó la norma, el 17 de diciembre de 2020, los principales partidos de la oposición, Partido Popular y Vox, votaron en contra de la misma. El resto de la cámara, salvo Unión del Pueblo Navarro, votó a favor.

De acuerdo con el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), la eutanasia no resultaría tan debatida entre los ciudadanos. Según el órgano de Tezanos, el 72% de los españoles está a favor de la aprobación de la eutanasia.

Los profesionales sanitarios difieren sobre la aplicación de esta Ley. Tras su aprobación en el Congreso de los Diputados, los colegios oficiales de médicos, farmacéuticos y dentistas de Madrid emitieron un comunicado desmarcándose de la misma y solicitando a la Consejería de Sanidad madrileña el derecho a no aplicarla. A favor de la ley sí se mostraron los colegios de médicos catalanes. En cualquier caso, ambos comparten la necesidad de desarrollar una ley de cuidados paliativos para personas en el final de su vida y que se dote de más recursos a este ámbito.