Ni Moderna, ni Pfizer, ni AstraZeneca. El Gobierno aún tiene sin vacunar al menos a 200 investigadores y personal técnico del CSIC que trabajan en primera línea con el SARS-CoV-2 en distintos laboratorios.

El colectivo científico no es uno de los grupos priorizados en la Estrategia de vacunación frente a la covid-19 en España y, pese al alto riesgo de exposición al contagio, tampoco se ha hecho una excepción para incluir a aquellos profesionales que trabajan desde el principio de la pandemia en proyectos de diagnósticos, tratamientos y síntesis de vacunas para luchar contra el coronavirus. Un hecho que ha suscitado numerosas quejas en el sector.

Muchos de los afectados llevan meses saliendo en televisión para divulgar información sobre la covid-19, se han convertido en los rostros mediáticos inesperados de la crisis sanitaria, pero nadie les había preguntado si habían sido inmunizados. Una inmunización que ha de aplicar cada comunidad autónoma en base al plan de vacunación establecido. Y han estallado.

Antonio Alcamí, virólogo en el Centro de Biología Molecular Severo Ochoa, dependiente de CSIC, asegura a Vozpópuli que ninguno de los científicos que trabajan en laboratorios P3 -de máxima seguridad biológica- está vacunado aún. "Aparte del riesgo personal que supone para la gente que trabaja directamente con el virus, cada vez que se produce un contagio, las investigaciones sobre las vacunas paran durante dos semanas. ¿Puede permitirse esto España?", cuestiona.

Proyectos en hospitales

Alcamí desarrolla su actividad en uno de estos laboratorios y lleva desde hace un año midiendo el virus en el aire en distintos hospitales de la Comunidad de Madrid.

"Nos paseamos por las zonas de Urgencias, estamos en contacto con médicos... Hemos solicitado la vacuna a la CAM en reiteradas ocasiones y, por fin, nos han empezado a citar. Aunque no entendemos que nos den fecha para dentro de seis semanas. A este paso no estaremos inmunizados hasta mediados de junio o finales de julio, dependiendo de la vacuna que nos pongan", cuenta.

Bruno Hernáez, también investigador en el mismo Centro de Biología Molecular Severo Ochoa, señala que "al margen de culpar al responsable político, nosotros necesitamos la vacuna ya, no a partir de mayo. Cada día entramos a manipular millones de partículas de SARS-CoV-2 a un laboratorio de alta seguridad. Hasta el año pasado cada uno de nosotros nos dedicábamos a otros proyectos y tuvimos que adaptarnos. Sólo pedimos a la Comunidad de Madrid 150 vacunas ya", zanja.

Fuentes del CSIC explican a Vozpópuli que, dado que el colectivo científico no aparece en el listado de grupos priorizados en la Estrategia de vacunación nacional, el 12 enero de 2021, el centro empezó a solicitar que los grupos de investigación en riesgo de exposición al coronavirus fueran incluidos dentro de los esos colectivos con prioridad a la hora de recibir la inyección. 

En algunos de los institutos y centros del CSIC, reconocen, hay investigadores que trabajan en laboratorios con riesgo biológico, con el virus SARS-CoV-2. "Estos colectivos profesionales deberían incluirse dentro del personal priorizado para la vacunación de covid-19", consideran en el centro.  

200 investigadores del CSIC

El volumen de afectados alcanza los 200 investigadores y personal técnico. Trabajan en centros situados en Madrid (CNB, CIB, CBM); en Granada (IPBLN); en Murcia (CEBAS) y en Valencia (IATA, IBV, I2SYSBIO), entre otros que también se están gestionando.  

"Se trataría de unos 150 investigadores y personal técnico en la Comunidad de Madrid y unas 50 personas más fuera de Madrid. Tras las solicitudes del CSIC, estos 150 priorizados en la Comunidad de Madrid están ya citados mediante para vacunación entre el 30 de abril y 5 mayo. Asimismo, también han sido cursadas las solicitudes en los Institutos de Valencia y Murcia y Granada", señalan en CSIC. Así, en los centros dependientes del CSIC situados fuera de Madrid los investigadores afectados aún no tienen ni cita.

Legalmente, deberíamos cerrar todos los centros del CSIC que trabajan en la covid-19 desde ya

El virólogo Alcamí sostiene que "deberíamos cerrar todos los centros del CSIC que trabajan en la covid-19 desde ya porque, legalmente, cuando existe una vacuna disponible contra un patógeno, los investigadores que entran en el laboratorio a trabajar con él no pueden hacerlo hasta estar vacunados, o más precisamente, hasta estar inmunizados, varias semanas después de la segunda dosis", recuerda. Una norma que no se está cumpliendo.

"Estamos hablando de 200 vacunas entre todo el personal del CSIC. De los 700 investigadores que hay en mi centro, solo hemos pedido vacunar a 60 por estar directamente expuestos al virus", plantea.

"El CSIC no ha tenido a su disposición ningún lote de vacunas, que era una opción. La puesta en marcha de las vacunas depende de las CCAA y hemos tenido que hacer presión. Los científicos solemos ser muy cautelosos, no hemos dicho nada, pero deberíamos haber aireado el problema antes. Ahora, en Madrid nos reconocen la prioridad, pero no nos citan hasta mayo. Unos por otros no se ha solucionado y seguimos sin vacunar", explica.

Investigadores del CSIC como Luis Enjuanes, Mariano Esteban y Vicente Larraga, que llevan desde el principio de la pandemia estudiando el virus SARS-CoV-2 en los laboratorios del CSIC, tampoco han sido inmunizados.

La Estrategia nacional de vacunación contempla como grupo prioritarios a los residentes y personal sanitario y sociosanitario que trabaja en centros de mayores y de atención a grandes dependientes; al personal de primera línea en el ámbito sanitario y sociosanitario, donde se incluye al personal que tiene mayor riesgo de exposición por llevar a cabo actividades de atención directa a pacientes Covid; otro personal sanitario y sociosanitario como los odontólogos; trabajadores de instituciones penitenciarias, grandes dependientes, personas vulnerables por su edad Fuerzas Armadas, docentes... Los investigadores que trabajan directamente con el patógeno no están incluidos.