El cambio de criterio de Ciudadanos sobre la retirada de nombres del callejero madrileño ha abierto la primera grieta entre el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, y su vicealcaldesa, Begoña Villacís, según fuentes del Consistorio madrileño consultadas por Vozpópuli

La portavoz de Cs en el Ayuntamiento de Madrid compareció este viernes por sorpresa junto a los diez concejales naranjas para anunciar que, a partir de ahora, su partido votará 'no' a cualquier iniciativa plenaria relativa a memoria histórica. Aunque no citó a ninguna formación, todo el mundo entendió que se refería a Vox ya que la izquierda quitó todos los nombres vinculados con el franquismo en la pasada legislatura de Manuela Carmena.

Villacís justificó el giro porque Ciudadanos no quiere sumarse a "ninguna propuesta que vaya dirigida a reabrir debates del pasado que solo busquen dividir a España en bandos". En este sentido, hizo hincapié en que los "populismos, de un lado y del otro, están cumpliendo su objetivo en el peor momento posible: promover su propia guerra con el único fin de polarizar y eludir hablar de los problemas que verdaderamente importan a los madrileños".

Este movimiento de Cs ha causado malestar en las filas del PP porque les compromete de forma directa ya que cualquier nueva iniciativa sobre Memoria Histórica de Vox, del que necesitan sus votos para las votaciones más delicadas, está condenada al fracaso. Hay que recordar que Javier Ortega Smith echó mano de la ley que aprobó el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero para defender la retirada de Largo Caballero y Prieto.

La formación de Santiago Abascal presentó su propuesta ateniéndose a la letra de la citada ley ya que Largo Caballero y Prieto tuvieron importantes responsabilidades durante la Guerra Civil, al igual que los franquistas en el bando sublevado cuando fueron purgados del callejero. De ahí que el Gobierno de Pedro Sánchez quiera ahora modificar la citada ley de Memoria Histórica para que no se les vuelva en su contra. 

José Luis Martínez-Almeida junto a Begoña Villacís.

En el PP madrileño recuerdan que Villacís defendió lo contrario en las reuniones internas del grupo municipal naranja y que, al final, arrastró a Almeida a la propuesta por Ortega-Smith ya que apoyaba la retirada de Largo Caballero y Prieto del callejero. Precisamente, Vozpópuli desveló a los pocos días de la polémica votación un argumentario interno del equipo de Villacís en el que se asumían las tesis de Vox al tildar de "criminales" a ambos dirigentes socialistas de la Segunda República. 

Además, fuentes populares indicaron a este periódico que varios de los concejales naranjas del Consistorio se quedaron "estupefactos" cuando la vicealcaldesa les citó la víspera del anuncio de este viernes para adelantarles el giro político.

Cambio impuesto por Arrimadas

El posicionamiento de Cs Madrid ante la propuesta de Vox causó incomodidad en la dirección nacional del partido que dirige Inés Arrimadas, según supo Vozpópuli de fuentes solventes. En la sede de la calle Alcalá molestó el 'sí' a esta iniciativa junto a PP y Vox en un momento en el que la formación liberal intenta alejarse de la 'foto de Colón'.

También se cuestionó la oportunidad, sobre todo cuando había dudas en las filas naranjas sobre la retirada de Prieto del callejero madrileño ya que el que fuera líder del PSOE en la posguerra pidió perdón y abogó por la reconciliación de los españoles en reuniones con representantes monárquicos.

Al final, este tipo de iniciativas políticas polarizan mucho, como la propia Villacís reconoció en su comparecencia, de ahí que la formación naranja haya decidido volver al centro y no apoyar a uno u otro bando... para sorpresa de Almeida, quien no duda que el cambio de tornas de Cs Madrid ha sido impuesto por Arrimadas.