La declaración del ex secretario general del PP valenciano Ricardo Costa este miércoles en el juicio de la rama valenciana del 'caso Gürtel' ha puesto de manifiesto que la financiación ilegal de los gastos generales y en particular electorales de la formación conservadora era ya en 2005 una práctica habitual: "Era un sistema preestablecido", reconoció el que fuera hombre fuerte del PP de esta Comunidad al juez.

"Yo me entero de que la campaña autonómica se financia con dinero de los empresarios y no hice nada por impedirlo y asumo la responsabilidad", declaró Costa que confesó la financiación ilegal de la formación política valenciana, al mismo tiempo que destacó que las decisiones más importantes las tomaba el presidente Francisco Camps, que también era el candidato", aunque sus presuntos delitos cometidos ya estarían prescritos.

La campaña autonómica de 2007, según la declaración de Costa, corrió a cargo de un equipo de personas coordinado por Vicente Rambla, que sin embargo negó tener cualquier responsabilidad en la gestión económica del partido en Valencia.

En concreto, Costa declaró este miércoles que se enteró de la financiación ilegal del partido en 2005, cuando la gerente del partido en Valencia, Cristina Ibáñez, que ejercía "una función meramente de trabajadora", ya que estaba contratada por la dirección nacional del partido, le comunicó que el vicepresidente valenciano, Víctor Campos, "le hacía entregas en efectivo de empresarios e iba ingresándolos en sucesivas sucursales del Santander en Valencia, con un limite máximo de 3.000 euros", la suma por encima de la cual no se permitían las donaciones anónimas.

Diferentes sucursales

"Lo que me comentó [Cristina Ibáñez] a mí y a la secretaria general, Adela Pedrosa, es que no iba a ir el mismo día a la misma sucursal a hacer una donación anónima. En ningún caso ella solicitaba sumas a ningún tipo de empresario", completó Costa.

En la declaración, el ex secretario general del PP valenciano narró que para las autonómicas de 2007 "no había un presupuesto cerrado. La decisión de encargar la campaña a [la empresa de Correa] Orange Market la toma Camps, y a mí me lo comunica Álvaro Pérez 'El Bigotes", sostuvo Costa, que resaltó que el presupuesto no se aprobó por ningún órgano del partido: "Cada acto tenía un coste y en función del mismo los responsables de Orange Market harían su ajuste de cuentas, por lo que el importe total se supo al final".

El exsecretario general del Partido Popular en Valencia Ricardo Costa

Según este testimonio, los actos electorales se pagaban, "en el caso del PP, con aportaciones en efectivo de empresarios que tenían adjudicaciones con el Gobierno valenciano. Sí, es cierto que el PP se financiaba con dinero negro en las elecciones autonómicas de 2007, con donaciones en efectivo de los empresarios", completó Ricardo Costa en su declaración.

"Tampoco hice nada para impedirlo y omití la denuncia", admitió Costa, que aseguró después que el vicepresidente de la Generalitat, Víctor Campos, le llamó a su despacho para mostrarle "unos sobres": "Y me dice que hay dinero en efectivo de los empresarios que tienen relaciones con la Administración o quieren ayudar al partido".

Orden de Camps y Cotino

El testimonio de Costa especifica que Campos le encargó, por orden de Francisco Camps y Juan Cotino, las relaciones con los empresarios que financiaban el partido. Y antes de la campaña electoral de 2007, el vicepresidente le citó a su despacho para informarle de que se había planteado una nueva forma de financiar los actos, en este caso mediante la emisión de facturas por parte de la empresa Orange Market, de Francisco Correa, a empresarios para pagar actos del PP.

"Yo, a esa petición de Victor Campos, me niego. Pero al final de la campaña recibí una llamada de Álvaro Pérez, y la deuda rondaba el millón de euros. Y no tenía dinero suficiente para pagar ese importe", reconoció el declarante, que recordó entonces que en junio de 2007 Víctor Campos le informó "del dinero en efectivo que habían aportado los empresarios y que dejaba la política".

Álvaro Pérez Alonso 'El Bigotes', responsable de la empresa Orange Market; Pablo Crespo, número dos de la trama Gürtel, y Francisco Correa

Costa relató que sus jefes en el PP valenciano le encargaron que recogiera el dinero que había en efectivo, al mismo tiempo que Camps le informó, en junio de 2007, de que esas cuestiones las tenía que hablar con Vicente Rambla que iba a ser nombrado vicepresidente del Gobierno valenciano.

En julio de 2007 Costa informó a 'El Bigotes', el hombre de Francisco Correa en la Comunidad Valenciana, de que los dirigentes del PP valenciano estaban pensando en financiar las deudas de Orange Market con "facturas falsas" de empresarios.

"Acepté recoger el dinero o mandar a gente a recogerlo", confesó el ex secretario general del PP valenciano que envió a "una segunda persona" a cobrar las mordidas

Y Costa recordó que en agosto de 2007 tuvo que ir a recoger cantidades en efectivo de las empresas Hormigones Martínez y Pavelsa, pero también a otras sociedades: "Acepté recoger el dinero o mandar a gente a recogerlo", confesó el ex secretario general del PP que llegó a enviar a "una segunda persona", cuya identidad no facilitó, a recibir 150.000 euros de Rover Alcisa, 15.000 euros de Cicopsa y 350.000 euros del empresario Enrique Ortiz.

De esta forma, con el dinero en metálico existente en el partido y con las sumas recibidas por los empresarios, que según Costa primero se contó para que nadie se quedara con una parte, y se saldó la deuda con Álvaro Pérez, que la trama había cifrado en un millón de euros sólo para la campaña autonómica de 2007.