"¿A dónde viaja? Su DNI o el pasaporte, por favor". Esta fue la frase más repetida por agentes de la Policía Nacional en el Aeropuerto de Madrid-Barajas Adolfo Suárez este viernes, a las puertas de las vacaciones de Semana Santa, para asegurarse de que ningún ciudadano se salta las normas para poder viajar.

En la terminal T4 del citado aeropuerto la imagen podría ser la de cualquier otro periodo vacacional fuera de pandemia si no fuese por las mascarillas y por los estrictos controles que devuelven a uno a la llamada nueva normalidad, y es que los aparcamientos estaban casi al completo y tanto en los mostradores como antes de embarcar se formaron largas colas.

"Hoy no hemos hemos impuesto ninguna sanción", responde a preguntas de Vozpópuli uno de los policías encargados de vigilar que los viajeros allí congregados pueden desplazarse. "La mayoría llevan un justificante laboral o vuelan a su lugar de origen", explica otro de los agentes mientras pide la documentación a una joven.

Queríamos haber ido a Andalucía, pero como está prohibido nos vamos a París"

Sin embargo, aunque la movilidad entre comunidades autónomas no está permitida entre el 26 de marzo y el 9 de abril con el objetivo de frenar el avance de la covid-19, sí se puede viajar a algunos países del extranjero. Es el caso de Carlos y su familia, residentes en Madrid. "Queríamos haber ido a Andalucía, pero como está prohibido nos vamos a París", relata a este diario. Entre su equipaje, el resultado negativo de una PCR realizada 72 horas antes del despegue, obligatorio para poder entrar en Francia.

Sentado en un banco antes del control espera un joven a que se acerque la hora de su vuelo. "Me voy a Canarias. Estudio en Madrid pero soy de Las Palmas y estoy empadronado allí, así que pasaré las vacaciones con mi familia", explica. Tampoco Laura, una chica de 21 años, se ha encontrado ningún impedimento a la hora de viajar pese a ser de Santander y llevar empadronada en Madrid dos años. "He pasado nervios, pero solo piden el carné de identidad y ahí aparece mi dirección anterior", cuenta tras haber enseñado su documentación a uno de los alrededor de 20 agentes desplegados en la T4.

Control más estricto en el aeropuerto de La Coruña

La misma suerte ha tenido Miguel (nombre ficticio). Según relata por teléfono a Vozpópuli, ha podido viajar en avión hasta La Coruña sin ningún problema pese a no ser gallego ni residir allí. En Barajas el policía le preguntó a dónde volaba y le pidió enseñar su DNI, pero en ningún momento reparó en la dirección que en este aparece. "Al llegar al aeropuerto de Coruña el control sí que era más estricto. Estaba la Guardia Civil y tuve que enseñar un salvoconducto del trabajo que tengo desde principios de marzo. Me dijeron que debía ser específico para estas fechas pero me dejaron continuar", explica.

Mientras el reloj se acerca a las tres de la tarde la llegada de viajeros a la terminal de Barajas sigue incesante y ante las largas colas que se forman para pasar el control de la Policía Nacional, los agentes van reorganizando a la gente para que no se aglomere. Al final de una de las filas se incorporan tres jóvenes franceses con equipaje ligero. Según relatan a este diario, regresan a París tras haber pasado cuatro días de vacaciones en Madrid "escapando" de las duras restricciones que actualmente tienen en Francia, con toque de queda a las 19 horas y la prohibición de reuniones de más de seis personas al aire libre en todo el país.