Cándido Conde-Pumpido ha pedido disculpas a los seis miembros del Tribunal Constitucional que fallaron a favor de anular las restricciones más duras del estado de alarma. El magistrado, de corte progresista, ha elogiado el trabajo de los once integrantes del tribunal de garantías después de retirar de su voto particular expresiones especialmente duras en relación a la decisión alcanzada por la mayoría acerca de que el paraguas jurídico para adoptar las medidas contra el avance de la pandemia debió ser el estado de de excepción y no de alarma.

"Lamento que algunas de las expresiones desafortunadamente contenidas en el borrador, y que son fruto de la discrepancia propia del arduo debate jurisdiccional sobre asuntos especialmente complejos y relevantes, han molestado a mis compañeros de la mayoría, a quienes pido disculpas. De ellos solo puedo resaltar su integridad, solvencia y compromiso intelectual, así como mi admiración por su profunda formación jurídica", reza el exfiscal general del Estado.

En la nota, Conde-Pumpido explica que el texto difundido en relación a sus críticas no era más que un borrador de su voto particular y, por tanto, no se trataba de la versión definitiva. En dicho texto, al que tuvo acceso Vozpópuli, el jurista dijo que el instrumento empleado (el estado de alarma) fue el correcto ya que "no se produjo la suspensión de derecho alguno". Según plasmó, la aplicación del estado de alarma no era el adecuado ya que implicará en el futuro una merma de las garantías de los derechos fundamentales.

El magistrado también vaticinó el escenario que propicia este histórico fallo del tribunal asegurando que, lejos de solventar el conflicto, crea un grave problema político, al desarmar al Estado contra las pandemias. Igualmente razonó que los miembros que respaldaron la sentencia, de la que ha sido ponente Pedro González-Trevijano, utilizaron un atajo instrumental para defender su postura.

"Juristas de salón"

Se trata de argumentos todos ellos que mantiene en el voto particular emitido tras el estudio del recurso de Vox, si bien plasmó otras expresiones que ha terminado retirando de su texto final. Entre ellas se encuentra la aseveración de que este debate era más propio de "un jurista de salón que del máximo intérprete de la Constitución". Ahora, el exfiscal general del Estado se corrige y asegura que, "con independencia de la pluralidad de pareceres", manifiesta que es un "orgullo y una satisfacción" deliberar con el resto de integrantes del tribunal de garantías.

Igualmente también ha retirado sus alusiones acerca de que se había impulsado una "prolija, profusa y confusa acumulación de materiales doctrinales y teóricos" y que la "ratio decidendi" de la sentencia era "verdaderamente escueta y frágil". Se trata de expresiones que incluía el borrador del voto el cual se difundió en prensa dos días después de conocerse el fallo del Tribunal Constitucional. Estas manifestaciones no gustaron en el seno del tribunal que ha forzado la disculpa pública conocida este martes.

A diferencia de los votos particulares -entre los que se encuentran el del presidente Juan José González Rivas- el fallo sobre el recurso de Vox entiende que sí se suspendieron derechos fundamentales, tales como libertad de la circulación. En su razonamiento, da la vuelta al Real Decreto aprobado por el Gobierno en marzo del año pasado y asegura que dichos derechos se planteaban "no como regla, sino como excepción" y que los supuestos a los que se acotaba la circulación ya no suponían una reducción de los derechos sino una "privación y cesación" de los mismos.