Tras las desescalada de la hostelería y el ocio nocturno, se acerca el turno del fin de la mascarilla, al menos en exteriores. Este viernes, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado que la próxima semana el Consejo de Ministros aprobará que la mascarilla deje de ser obligatoria en exteriores a partir del próximo sábado 26 de junio.

Una medida muy esperada y celebrada por una buena parte de la población, pero que genera ciertas dudas entre las comunidades, que a partir del 26 de junio serán las encargadas de levantar esta restricción. En el horizonte de las regiones están las dudas acerca de cómo se articulará la norma para adecuarla a nivel autonómico, además de considerar un error que se haya anunciado sin haber llegado a un consenso en el Consejo Interterritorial, del que forman parte junto al Ministerio de Sanidad.

El debate sobre eliminar la obligatoriedad de las mascarillas en espacios abiertos viene de lejos, concretamente desde hace algo más de un mes, cuando algunas comunidades lo plantearan en el Consejo Interterritorial. Sin embargo, el órgano aplazó este miércoles la decisión de relajar el uso de las mascarillas. Por ello, ha sorprendido que, tan solo dos días después, Sánchez haya dado luz verde al levantamiento de la restricción.

"Nos parece muy bien los anuncios del presidente del Gobierno, pero creo que es bueno que se debata en el seno de la Conferencia Interterritorial de consejeros de Salud y que se adopten los principales acuerdos por unanimidad", ha manifestado el consejero de Presidencia del Gobierno andaluz, Elías Bendodo, que, aunque ha asegurado que adoptarán la decisión que se adopte a nivel nacional, ha criticado que es una medida que "no se ha consensuado con las comunidades autónomas".

En la misma línea se ha manifestado la consejera de Sanidad de la Junta de Castilla y León, Verónica Casado, al asegurar que le hubiera "encantado" conocer la decisión antes el anuncio de Sánchez, añadiendo que "donde se tienen que debatir estas cosas es primero en la Comisión de Salud Pública y segundo en el Consejo Interterritorial".

Por su parte, Alberto Núñez Feijóo, presidente de la Xunta, ha celebrado el anuncio del Gobierno, aunque ha criticado que el Gobierno lo haya convertido en una "decisión política". Además, ha reclamado un protocolo "correcto y adecuado" sobre las condiciones en las que podrá dejar de usarse esa medida de protección, advirtiendo de que el comité clínico que asesora a la Xunta revisará dicho protocolo "y lo ampliará, modificará o cumplirá taxativamente en función del rigor sanitario que tenga".

Tanto la Generalitat de Cataluña como la Valenciana han señalado que estarán pendientes de que el Gobierno concrete el planteamiento del anuncio realizado por Sánchez. En términos similares se ha expresado la presidenta de La Rioja, Concha Andreu, aunque ha asegurado que "no cree que vaya a haber ningún problema para tomar esa decisión".

Cantabria, Aragón y Baleares celebran el anuncio

El presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, ha recibido la noticia, la cual ha calificado de "buena idea", con menos reticencias. "Dado que los índices que tenemos, que son más o menos controlables, en función de que la presión hospitalaria es mucho más baja, me parece buena idea", ha manifestado Revilla, en la misma línea que la consejera de Sanidad del Gobierno de Aragón, Sira Repollés, que ha asegurado que la decisión está "en sintonía" con las medidas previas del Gobierno.

En el caso de Baleares, desde el Gobierno autonómico han valorado también positivamente la decisión. "En estos momento, en Baleares hay una situación muy buena, de las mejores de España y eso ya nos permite con cierta seguridad eliminar la mascarilla en los exteriores", destacan.

Los expertos, cautos

 "Vamos por el buen camino y la vacunación ha hecho disminuir considerablemente la transmisión, pero, desgraciadamente, aún no podemos relajarnos y tenemos que cumplir escrupulosamente las medidas de prevención", aseguraba el doctor Tato Vázquez Lima, de la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias, quien, a pesar de recordar que el ambiente exterior, con la distancia adecuada, se reduce el riesgo de contagio, pide que "no se olvide el papel fundamental que ha tenido la mascarilla en la contención del coronavirus y en la transmisión de otras infecciones respiratorias".

Más optimista se muestra el epidemiólogo Fernando García al considerar "razonable" que la mascarilla deje de ser obligatoria en exteriores. El también portavoz de la asociación madrileña de Salud Pública subraya que la ley que contempla su uso, incluso si se puede mantener una distancia de seguridad, era "exagerada y desproporcionaba y no se basaba en la evidencia científica".

En declaraciones a Efe, García ha insistido en que "nunca hubo suficientes pruebas científicas de la necesidad de la mascarilla al al aire libre" y la norma que obligó a su uso era, en su opinión, "desproporcionada".