El primer fin de semana tras la finalización del estado de alarma y el levantamiento del cierre perimetral ha dejado un balance, hasta el momento, de "normalidad y satisfacción" y con incidencias "mínimas". Así, pese a que la afluencia de personas, especialmente en zonas de costa, ha sido mayor, no se ha experimentado un correlativo aumento en el número de sanciones. En concreto, hasta este domingo, la Policía Nacional ha levantado unas 1.500 propuestas de sanción en toda la Comunidad Valenciana, a las que se suman las 600 interpuestas por los diferentes cuerpos de policías locales.

Así lo han adelantado la consellera de Justicia, Interior y Administración Pública, Gabriela Bravo, y la Delegada del Gobierno, Gloria Calero, que han realizado un balance este domingo en Cullera (Valencia) del despliegue de seguridad del fin de semana, el primero sin estado de alarma.

La mayoría de las sanciones, han precisado, se han impuesto por incumplir el toque de queda --actualmente en vigor de 00.00 a 06.00 horas--, no llevar mascarilla o reuniones de personas que incumplían alguna de las restricciones. Pese a ello, la titular de Justicia ha hecho un balance de "normalidad y satisfacción" y ha destacado que no se han registrado "prácticamente incidencias" y que las personas que han llegado a la Comunidad "han cumplido las medidas".

En este sentido, ha agradecido la labor de los ayuntamientos, que "han lanzado un mensaje a la sociedad de que los valencianos somos ciudadanos responsables y solidarios y que hemos asumido la gravedad de la pandemia". "Preferimos estar vivos a hacer una socialización inadecuada", ha valorado.

Gabriela Bravo ha insistido en que "todo el mundo va a ser bien acogido" y ha reivindicado que la Comunidad "ha dado ejemplo de trabajo" a toda España, a la vez que ha remarcado la necesidad de "seguir cumpliendo las normas".

Zonas de ocio

Sobre la situación en las zonas de ocio nocturno, la consellera de Justicia ha afirmado que se ha experimentado una mayor concurrencia de jóvenes, aunque estos grupos "se disolvían una vez entrado el horario de toque de queda" y las calles "se quedaban vacías". Al respecto, ha apuntado que se han registrado incidentes "mínimos", como alguna fiesta ilegal y concentración menor, que han sido disueltas.

En cuanto al dispositivo policial, ha incidido en el refuerzo tanto del cuerpo nacional como del autonómico. Este último, ha señalado Bravo, ha duplicado e incluso triplicado sus efectivos en determinadas zonas, también con vigilancia desde el aire. Por su parte, la Guardia Civil se ha hecho cargo de las zonas de interior de la Comunidad.

En total, unos 10.000 efectivos de la Policía Nacional y la Guardia Civil han vigilado la Comunidad Valenciana durante el fin de semana, con especial atención al cumplimiento del toque de queda, ha apuntado la delegada del Gobierno en la Comunidad Valenciana, Gloria Calero.

La Policía Nacional y la Guardia Civil, en colaboración con las policías locales y la Unidad Adscrita a la Generalitat, han desplegado todas sus unidades en grandes ciudades y municipios turísticos de la Comunidad Valenciana con dos objetivos fundamentales: vigilar el cumplimiento de la limitación a la movilidad nocturna entre la medianoche y las seis de la mañana, y el correcto uso de la mascarilla en espacios públicos.

Esta pasada semana, la Generalitat pidió a los alcaldes y alcaldesas de una treintena de municipios del litoral y de las tres capitales de provincia que acentuaran el control y la vigilancia del cumplimiento de las medidas sanitarias durante el fin de semana.