En el comedor social de la Compañía de las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl, en el Paseo del General Martínez Campos de Madrid del barrio de Chamberí, se ofrecen alimentos a los más afectados por la crisis. Este lunes hay más personas haciendo cola de lo habitual.

Alrededor de 60 personas esperan en fila para ser atendidos y poder recoger su bolsa de alimentos que incluye frutas, tomates, ensalada, agua y un par de barras de pan.

Los primeros han llegado sobre las 11.00 horas de la mañana, cuando comienza el reparto de las bolsas. No se solicita ni DNI ni otra documentación y no se apuntan los nombres, lo que les permitiría hacerse con varias bolsas, aunque ninguno ha realizado esta práctica.

Los que esperan en la fila, resguardados del calor en la sombra que produce la tapia del edificio, aseguran que no siempre hay tanta afluencia de gente. Algunos han tenido que esperar una hora, tiempo que se ha ido reduciendo según avanzaba la mañana, hasta esperar unos 20 minutos. Varios coinciden en algo: "Esto era la pandemia del coronavirus, pero ahora es la pandemia del hambre". 

Bolsa con los alimentos

Todos en la fila prefieren portar sus propias bolsas, ya sean de las reutilizables o de supermercados, pero tratando de esconder el logo del comedor social. Prefieren que no se les identifique como personas que acuden a pedir comida necesitados por la situación.

Temen que sus hijos se enteren

En la fila empiezan a hablar. Temen que sus hijos se enteren: "Se cruzarían de calle la próxima vez que me viesen", zanja uno de los hombres.

Cola en el comedor social

Otra mujer lleva acudiendo dos días. Le acaban de echar del trabajo y sus hijos no saben que acude a recoger comida. Va perfectamente maquillada y va por recomendación de un amigo.

Hay otro hombre que comparte con 'Vozpópuli' su situación. "Trabajaba como lavaplatos", dice, y explica que le echaron hace cuatro meses y desde entonces vive en la calle.

"El Samur Social está saturado", asevera. Aunque se identifica con las políticas de Santiago Abascal, no cree que haya "culpables" en la crisis, aunque sí que considera que "el Gobierno actuó tarde y con mentiras".

Colas en un comedor social

En la acera de enfrente se vislumbra a un señor con un bebé que espera a alguien. Tiene dos de las bolsas que reparte la compañía. Una de ellas se la ha cedido otro señor al verle con la pequeña.

El comedor reparte alimentos, sin embargo, no hay comida especial para los bebés, esa aún tiene que comprarse en los supermercados.