El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha empezado a desarrollar su plan para la reindustrialización de Cataluña y para la vuelta de las empresas que trasladaron sus sedes fuera de la región durante las jornadas más tensas de octubre de 2017, cuando se celebró el referéndum ilegal de secesión. Una de las bazas con las que cuenta es la futura fábrica de baterías para coches eléctricos tras la mina de litio explotada en Extremadura, que es la segunda más grande de Europa.

Desde que la Comisión Europea declaró el litio materia prima estratégica no son pocas las Comunidades Autónomas que pujan por que la fábrica se instale en su territorio. Pero fuentes del PSC explican a Vozpópuli que el Gobierno estudia que se ubique en Cataluña, comunidad donde Seat es muy fuerte y sus modelos tienen mucho éxito: "El Gobierno se ha comprometido con Seat en la transición de la combustión al eléctrico. La planta de Ford en Valencia está haciendo recortes, no está claro que sea una instalación estratégica como lo es Barcelona para el grupo de Wolkswagen".

Otro factor que podría jugar a favor de la autonomía catalana es el papel destacado del 'hombre del PSC' en Industria, Raúl Blanco: "Hará todo lo que pueda para establecerla en Martorell", apostillan.

La reunión en Moncloa entre Sánchez y el presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, sirvió, más allá de abordar el tema de las fianzas del Tribunal de Cuentas, para avanzar en acuerdos "sectoriales", explicaron fuentes del Govern a este medio. No obstante, y aunque la llegada de los fondos europeos y el acceso de las pymes a dichas ayudas preocupa a la Generalitat, lo cierto es que la Generalitat se ha desentendido de todo lo que tiene que ver con el sector automovilístico.

De hecho, fuentes socialistas aseveran que Sánchez está dispuesto a priorizar Cataluña por encima de otras autonomías con gobiernos socialistas. Y no se trata de ninguna concesión a los nacionalistas, sino todo lo contrario: "El Gobierno negocia con Seat y con Iberdrola para poner en marcha la fábrica de baterías. Lo único que Wolskwagen exige al Gobierno es que se vendan más coches eléctricos en España, que haga una campaña a favor de los eléctricos o los subvencione porque siguen siendo caros para el comprador medio".

Ganar las elecciones generales en Cataluña

Aunque la "agenda del reencuentro" de Sánchez con el gobierno catalán se explica, en su mayor parte, por la dependencia parlamentaria del Gobierno con ERC, hay otro factor que pocos tienen en cuenta. Un cargo del PSC lo resume así: "Sánchez cree que el voto de Cataluña en las siguientes elecciones generales es clave para revalidar su mandato". Es decir, no se trata solo de contentar a los nacionalistas sino de crear oportunidades económicas en la región que el PSC y PSOE puedan rentabilizar en las urnas.

Por esta razón, el acto del presidente en el Liceo, junto a empresarios y miembros de la sociedad civil catalana, fue tan importante. Se trata de dar alternativa a todas aquellas capas sociales y empresariales que quieren pasar página del procés y no poner más en riesgo la economía. La presencia del presidente de Corea del Sur, Moon Jae In, en esas jornadas empresariales, invitado por el Gobierno de España, forma parte de esta agenda de reindustrialización de Cataluña.

Plantón de Aragonès

En los círculos políticos catalanes todos tienen muy presente el plantón de Pere Aragonès a la cúpula del grupo Wolskwagen cuando no quiso reunirse con ellos en una de sus visitas en Cataluña. "Seat ha cortado relaciones con el Govern, no lo consideran un interlocutor válido. Si viene el presidente desde Alemania es que le dan una importancia brutal a la fábrica de baterías, y es incomprensible que no haya ninguna autoridad catalana de primera fila", abundan desde estos círculos.

Al ser preguntados por esta cuestión, Seat afirma que no harán ningún posicionamiento político y que su apuesta por el vehículo eléctrico es clara: "todo lo que favorezca esta apuesta lo valoraremos positivamente", remachan.

Con todo, es el Gobierno central quien está llevando el peso de las negociaciones. Si finalmente la fábrica se instala en Cataluña, además de Martorell, se baraja emplazarla en la Zona Franca, donde según las fuentes consultadas, hay un terreno disponible y es "la zona industrial número uno de Cataluña".