El Gobierno de la Generalitat ha colocado a Cesca Domènech, mujer del exconsejero de Interior Miquel Buch, como directora general de Acció Cívica i Comunitaria, del Departamento de Derechos Sociales. Se trata de uno de los 32 nombramientos discrecionales realizados por Ejecutivo catalán fruto de los "Acuerdos de Gobierno" entre ambas formaciones publicado este martes 8 de junio.

La elección de Domènech ha sorprendido a las fuentes consultadas por Vozpópuli, que explican que aunque es funcionaria desde 2006 de la Generalitat este nombramiento es un cargo político y no administrativo. Consideran, además, que el hecho de que sea el Departamento de Derechos Sociales, dirigido por Violant Cervera, de JxCat, quien ubique a Domènech se puede deber a la necesidad de Junts per Catalunya de recolocar a los suyos en los equilibrios del nuevo Ejecutivo catalán. En especial, ante la imposibilidad de hacerlo con Buch, por el desgaste político que ha sufrido su figura como consejero de Interior entre el entorno independentista.

En el decreto publicado en el Diario Oficial de la Generalitat de Catalunya (DOGC) no se especifica la remuneración que recibirá Domènech. Pero los salarios atribuidos a los directores generales superan los 87.000 euros brutos al año. La nueva directora general es licenciada en Ciencias Políticas por la Universidad Pompeu Fabra y de 2018 a 2021 fue asesora de la Consejería de Presidencia y jefe de Gabinete de la Secretaría de Administraciones Locales y de Relaciones con Arán. Otro cargo nombrado a dedo por el anterior Govern.

Defenestración de Buch

La decisión del expresidente de la Generalitat, Quim Torra, de cesar a Miquel Buch antes de dar por finiquitada la legislatura irritó al aparato de JxCat. Buch es un histórico dirigente de la extinta Convergència, fue alcalde de Premià de Mar y presidente de l'Associació Catalana de Municipis.

Buch fue muy cuestionado por la CUP y por sectores del independentismo por las actuaciones de los Mossos d'Esquadra a la hora de reducir los altercados de varias concentraciones independentistas. En los años álgidos del procés, la Conselleria de Interior se ha convertido en una de las áreas de Govern más problemática y que mayor desgaste han generado entre sus responsables.

El papel de Buch como máximo responsable de Interior durante las protestas por la sentencia del Tribunal Supremo a los líderes del 1-O han obligado al partido de Carles Puigdemont a mantenerlo en segunda línea. Y es que una de las acusaciones más severas contra el anterior Govern era que alentaba las protestas independentistas para, posteriormente, reducirlas a través de la intervención de la policía autonómica.

El hecho de que la Generalitat se personara ante la justicia pidiendo penas de cárcel para algunos de los independentistas detenidos por los Mossos también fue motivo de tensiones entre los distintos socios independentistas. Y, de hecho, en esta nueva legislatura el 'polémico' Departamento pasa por primera vez en manos de ERC.

Gerard Figueras, en Exteriores

Otro de los nombramientos más llamativos es el de Gerard Figueras como secretario de Acción Exterior y de la Unión Europea, en el Departamento de Acción Exterior de la Generalitat. Los secretarios generales ostentan un salario que supera los 90.000 euros brutos al año.

Figueras está imputado por los delitos de apropiación indebida, falsificación documental y prevaricación en la causa abierta por las presuntas subvenciones fraudulentas al Consejo Deportivo de L'Hospitalet, una entidad privada que recibe financiación pública y se dedica a la promoción del deporte escolar.

Esta alto cargo del Govern fue presidente de las juventudes de la extinta Convergència. Desde los 16 años ha ido desarrollando una carrera bajo el ala del partido y ocupando distintos puestos de confianza. Como informó este medio, con el 'cambio de piel' de la extinta Convergència a la actual Junts per Catalunya no se han roto las dinámicas de progresar desde las juventudes del partido a un cargo de responsabilidad en la administración catalana.