El exconseller de Interior Miquel Buch ha negado que contratara a un mosso para escoltar al expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont en Bélgica, después de que la Fiscalía Superior de Cataluña pidiera en un escrito de acusación condenarlo a seis años de prisión por supuestamente haberle facilitado este servicio.

En una entrevista en Rac 1, Buch ha asegurado que optó "por coger a un policía como experto en seguridad" para que le ayudara a tomar decisiones mientras era conseller de Interior, y ha explicado que el escolta, Lluís Escolà, cumplió con todo lo que se le pidió.

Ha manifestado que todos los presidentes y expresidentes de la Generalitat tiene derecho a tener escoltas de protección, y ha expresado que cuando Puigdemont se fue a Bélgica, él mismo tramitó la solicitud para que el expresidente también tuviera uno "pero fue denegado por el Ministerio de Interior".

"La Fiscalía mezcla situaciones"

"Si él (Escolà) fue a Bélgica, como si fue a Disney World, fue durante su tiempo libre, pero como mosso d'Esquadra no fue. Todo el mundo tiene derecho a ir donde quiera con sus amigas o amigos", ha insistido. Y ha añadido: "Otra cosa es que sean amigos, lo acompañe y alguien interprete que lo está protegiendo. Esto puedo haber pasado, pero es retorcerlo".

Buch ha lamentado que "la fiscalía mezcla situaciones y percepciones con juicios de valor", y ha sostenido que retuercen la ley para ir en contra de los independentistas, en sus palabras.

Al ser preguntado por si le sorprende que el escrito de acusación de la Fiscalía coincida con el debate de los indultos, ha expresado que no cree que sea casualidad, porque "en política, las casualidades no existen".