La Junta de Castilla y León prohibirá la celebración de procesiones y de otros actos multitudinarios vinculados a la Semana Santa (del 28 de marzo al 4 de abril), debido a la situación de pandemia que en estos momentos sitúa al territorio autonómico en el Nivel 4 de alerta con medidas rigurosas.

El vicepresidente del Gobierno regional, Francisdo Igea, ha informado este lunes de esta medida a los representantes de las Juntas de Semana Santa que en Castilla tienen la declaración de interés Nacional e Internacional.

Igea ha agradecido la colaboración, el clima de entendimiento y de diálogo de los representantes de la Semana Santa y ha quedado a su disposición para establecer futuras comunicaciones, han informado fuentes de la administración autonómica.

Por segundo año consecutivo, debido a la pandemia, Castilla y León suspenderá las procesiones de Semana Santa, que son de Interés Internacional en las capitales de Valladolid, Zamora, León, Ávila, Palencia y Salamanca, y en los municipios vallisoletanos de Medina del Campo y Medina de Rioseco.

De Interés Turístico Nacional son las de Burgos y Segovia, además de las que se celebran en la población vallisoletana de Peñafiel (Bajada del Ángel) y en las leonesas de Astorga y Ponferrada.