El juez que investiga el caso Pujol, José de la Mata, ha conseguido un nuevo indicio que apuntala la acusación de la Fiscalía anticorrupción de que Luis Iglesias Rodríguez-Viña, el yerno del expresidente valenciano Eduardo Zaplana, trató de engañar a la Agencia Tributaria asegurando que vivía en Londres y no en Madrid. Y lo ha conseguido al encontrar una demanda que interpuso el propio Iglesias en 2002 en la que este indicaba que en 1999 residía en Madrid. Todo lo contrario a lo que dice ahora en la Audiencia Nacional.

Iglesias fue el fundador de la empresa Drago Capital, una sociedad gestora de inversiones, sobre todo inmobiliarias, relacionada con las compras de inmuebles al Grupo Prisa, Santander y Caja Madrid, operaciones en las que obtuvo importantes ingresos junto a Oleguer Pujol, el benjamín del expresidente catalán.

La demanda de Iglesias, que casi dos décadas después supone prácticamente una confesión, pone en entredicho su estrategia para sortear los delitos fiscales de los que le acusan la Agencia Tributaria y la Fiscalía anticorrupción, ya que el yerno del expresidente valenciano quiere convencer al instructor de que él no estaba obligado a tributar a Hacienda porque no era residente en España.

Residencia en Londres

De hecho, el abogado defensor, en un escrito de 24 de abril de 2015, aseguraba que su cliente Luis Iglesias residió entre 1991 y 2006 en Londres, ciudad en la que trabajó para las entidades financieras Merrill Lynch International Ltd, Cargill Inc, Morgan Stanley, JP Morgan y Peabody Funds.

Sin embargo, desde el pasado 3 de diciembre De la Mata sabe que el propio Iglesias reconoció que sí residía en 1999 en España, tal y como consta en la documentación aportada por el Juzgado de lo Social número 3 de Madrid.

El menor de los hijos del expresidente de la Generalitat de Cataluña, Oleguer Pujol, a su llegada a la Audiencia Nacional

En concreto, en la demanda, a la que ha tenido acceso Vozpópuli en exclusiva, Iglesias hace una relato de los hechos, que contradice las explicaciones de su abogado en el caso Pujol, al asegurar, de forma literal: "La compañía me trasladó definitivamente a España a comienzos de 1999, sufragando los gastos de mi mudanza desde Londres a Madrid y proporcionándome una ubicación física en la filial española, sita en la calle Fortuny (Madrid). [...] Del mismo modo, la compañía me designó como miembro de los órganos de administración de varias de sus filiales de inversión en España", reconoce el imputado.

"Nacimiento de mi hija"

Iglesias alude en su demanda de 2002 que dispone de más información que acreditaría su residencia en España, como por ejemplo "el contrato de alquiler de la vivienda, los recibos de luz y teléfono de la misma (todos ellos a nombre de mi mujer), la documentación relativa al seguro de salud de mi familia y al nacimiento de mi hija en Madrid, el empadronamiento de mi familia, así como el certificado de las autoridades inglesas indicando mi condición de no residente en el Reino Unido".

La UCO vincula a Juan Cotino en la trama de corrupción con la que Zaplana desvió 11 millones de euros

En un informe de la Agencia Tributaria sobre Iglesias dirigido al juez del caso Pujol, los funcionarios ya habían alertado al instructor de que existían "fundados indicios de su residencia fiscal en España, razón por la cual estas percepciones estaban sujetas a tributación en España. [...] Aunque el expediente de inspección se refiere a los años 2008 y 2009, donde todos los datos recabados apuntan a que la misma situación concurría en años anteriores, puesto que ya desde 1999 aparece una cuenta bancaria en España y con certeza en el año 2002 consta adquisición de vivienda familiar en España, así como la participación y gestión en empresas inmobiliarias españolas a través de entidades interpuestas".

Por otra parte, esta información se conoce después de que en la Comunidad Valenciana la juez del caso Erial haya decidido levantar el secreto de sumario en el que investiga a Eduardo Zaplana. En estas pesquisas también está imputada María Zaplana, hija del expresidente valenciano, y a su marido, Luis Iglesias Rodríguez-Viña, por blanqueo de capitales. La juez les acusa de haber ayudado a lavar dinero con el pago del alquiler del piso de Valencia en el que el expolítico residió en 2018.