El caso Neurona acorrala ya al entorno más cercano del vicepresidente del Gobierno Pablo Iglesias. El juez que investiga la financiación del partido ha imputado al cofundador Juan Carlos Monedero, quien se une a una lista de cargos investigados en la que ya destacaba el secretario de Comunicación, Juan Manuel del Olmo, entre otros. Más de medio año de pesquisas después, el juez Juan José Escalonilla sigue adelante con el apoyo de Fiscalía en un caso que desde la cúpula del partido tacharon de “acusación fake” basada en”rumorología”.

Este verano trascendió que un Juzgado de Madrid había decidido investigar a Podemos como persona jurídica en un caso de corrupción. El origen estaba en una denuncia presentada en diciembre de 2019 por un exabogado de la formación llamado José Manuel Calvente. Había sido cesado por el partido bajo la acusación de haber acosado sexualmente a una compañera. La Justicia archivó estos hechos y el partido acabó admitiendo la improcedencia del despido y pactando una indemnización

Calvente siempre ha defendido que lo suyo fue una represalia por la investigación sobre irregularidades del partido que había iniciado con su compañera Mónica Carmona, responsable de cumplimiento Normativo de Podemos, también cesada. En su denuncia detallaban diversas tramas que afectaban, entre otras cosas, a las obras de la sede, el uso fraudulento de los fondos que voluntariamente aportan los miembros del partido, la subida de sueldos de algunos cargos o la contratación de una consultora mexicana para trabajos electorales.

Llevan seis meses investigando en base a rumorología y no han encontrado ni una mísera prueba de nada

A lo largo de todo este tiempo, el magistrado ha ido archivando algunos asuntos. Hasta ahora Podemos ha celebrado cada sobreseimiento como la prueba que refrendaba su tesis. “Es una campaña más contra Podemos”, dijo la dirigente madrileña Isa Serra. Para la diputada Ione Belarra, es un caso "paradigmático" de investigaciones que "no paran de archivarse". A su juicio, parten de denuncias que se han montado para "perseguirles". El portavoz parlamentario, Pablo Echenique, fue quien tildó el caso de "acusación fake" y celebró que se "deshace como un azucarillo".

No obstante, el juez Escalonilla también ha ido apuntalando otros aspectos de la denuncia original, especialmente lo que tiene que ver con esa consultora llamada Neurona que ahora salpica a Monedero tras meses de investigación bajo secreto. Lo que se indaga es si la firma mexicana prestó realmente los trabajos por los que percibió 363.000 euros de fondos electorales de Podemos tras la campaña de los comicios generales de abril de 2019. El juez tiene dudas. La UDEF de la Policía Nacional descubrió más pagos a esa consultora que ascienden a casi medio millón de euros. 

Hay transferencias incluso del Grupo de Podemos en el Parlamento de Bruselas. También figura una que salió de una cuenta bancaria en la que Echenique figura como apoderado que el juez ya ha ordenado investigar. El partido lo atribuye a algún servicio prestado en Madrid. "Llevan seis meses investigando en base a rumorología y no han encontrado ni una mísera prueba de nada. Ni caja B, ni irregularidades en la sede, ni financiación ilegal, ni el asesinato de Kennedy. Nada", se jactó Echenique, para quien los medios de comunicación se estaban desprestigiando por informar de los pasos que iba dando el juez.

Neurona es una consultora que presta servicios principalmente a partidos de la izquierda latinoamericana. Monedero está vinculado a sus responsables, con los que ha colaborado en el pasado. En un vídeo reciente, el cofundador de Podemos vinculaba las informaciones sobre el caso Neurona a un intento de atacar a esta firma mexicana por no trabajar con partidos de distinta ideología. El juez le cita a declarar por recibir 26.200 de esta consultora poco antes de que Podemos la contratase y tratar de justificarlo con una factura que la Policía cree que es falsa. En las pesquisas ha aparecido también que Neurona dio dinero a miembros de Podemos mediante un sistema de retirada de efectivo en cajeros.

El Tribunal de Cuentas y la Fiscalía

El Tribunal de Cuentas ya llamó la atención sobre esta relación y pidió que se investigara. El dinero electoral de Podemos se transfirió a una sociedad sin trabajadores declarados y las fechas entre los envíos de dinero, los trabajos y la firma del contrato no coinciden. La Fiscalía también pide que se siga investigando esta relación. En uno de sus últimos escritos afea al partido que siete meses después de su imputación no haya sido capaz de acreditar que los trabajos se prestaron o no. No convencen a los investigadores los cerca de 1.400 ejemplos de productos electorales que aportaron los abogados del partido para tratar de demostrar los servicios prestados.

En esta causa también están imputados otros cargos del partido como la gerente Esther Val o el tesorero Daniel De Frutos. Cuando los investigados declararon ante el juez admitieron que no sabrían identificar a los trabajadores de Neurona que supuestamente trabajaron en su sede durante la campaña. Dijeron haber tratado solo con los responsables. Un trabajador contratado por Podemos para hacer vídeos durante aquella campaña dijo al juez no conocer a nadie de Neurona. Para los próximos días, el magistrado ha citado a otro creador de contenido audiovisual contratado por Podemos para preguntarle también si hizo el trabajo que presuntamente prestó la consultora.

Del Olmo, quien además de responsable de Comunicación del partido lo es también de la Vicepresidencia que ocupa Iglesias, se atribuyó la decisión de haber contratado a la firma mexicana, pero se desvinculó de los pagos a través de una sociedad que el juez cree que se creó “ad hoc”. Su administrador también está investigado. En el caso intervienen como acusaciones particulares VOX, la Asociación de Juristas Europeos Pro Lege y Movimiento de Regeneración de España.

Se indaga también por qué Neurona ordenó destinar buena parte del dinero que recibió de Podemos a otra mercantil mexicana llamada Creative Advice, también bajo el foco del juez. Del Olmo justificó su apuesta por Neurona en la confianza que le transmitió su responsable, César Hernández Paredes, persona a su vez próxima a Monedero. 

La Audiencia Provincial

Hace unas semanas, la Audiencia Provincial también defendió que el juez mantuviese imputado a Podemos, aunque le apremiaba a concretar su acusación, así como los delitos que investiga. A lo largo de la causa ha apuntado al delito electoral o financiación irregular. No obstante, en sus autos y providencias como la que ha citado a declarar a Monedero alude al delito de “malversación”. 

El Tribunal de Cuentas en su día apuntó a falsedad en documento mercantil y delito electoral. De la misma opinión es la Fiscalía, que además recuerda que ni el delito de falsedad ni el delito electoral pueden ser cometidos por persona jurídica (Podemos) sino por los administradores generales. Los últimos pronunciamientos del magistrado no hacen presagiar un pronto desenlace. La exabogada cesada del partido remitió un escrito apuntando más irregularidades.

Además de la citación de Monedero -prevista para el 15 de marzo- el Juzgado ha pedido a Podemos que le remita documentación sobre los complementos de sueldo de algunos de sus cargos. También ha citado a declarar una persona de confianza de Monedero llamado Eric Alfredo Guerrero Márquez, conocido con el apodo de El Colibrí. Todo ello mientras espera nuevos informes de la Policía como el que tiene que determinar si aquellos productos electorales aportados por Podemos se hicieron realmente en fechas electorales o se confeccionaron sobre la marcha después para justificar los pagos.