El magistrado Santiago Pedraz acuerda citar como testigo en la causa contra Brahim Ghali a un antiguo miembro del Frente Polisario. El instructor que investiga si el líder del movimiento cometió delitos de lesiones o torturas ha dado luz verde a esta diligencia solicitada por los querellantes iniciales del activista político. Aunque tumba otras dos propuestas, admite la declaración de Ahmed Tarouzi por integrar la querella original contra Ghali en 2008.

El instructor le convoca para el próximo 27 de julio. Ese mismo día también escuchará a un segundo testigo citado en otro procedimiento que se abrió contra el líder del Polisario el pasado año a tenor de una denuncia interpuesta por el activista Fadel Breica. De este modo impulsa las dos causas abiertas contra el presidente de la República Árabe Saharaui Democrática mientras éste vuelve a solicitar el archivo de su causa que ya reclamó el pasado 11 de junio, de acuerdo con la nueva documental aportada al procedimiento y a la que ha tenido acceso Vozpópuli.

Pedraz sigue el criterio de la Fiscalía de la Audiencia Nacional la cual explica que, de los tres testimonios solicitados por la Asociación Saharaui para la Defensa de los Derechos Humanos (ASADEDH), solo cabe acordar el de Tarouzi porque fue denunciante inicial de estos hechos. El activista forma parte del conjunto de querellantes que en 2008 actuó contra los líderes del Polisario apuntando que fue torturado en la cárcel "constantemente" y que vio como morían muchos compañeros.

Espía de Marruecos

Tarouzi expuso que su relación con el Polisario comenzó en 1977, cuando trabajaba como maestro. Tres años después arrancaron los problemas con el movimiento y acabó en prisión. En 1990 fue liberado pero se le acusó de actuar como espía para Francia, Mauritania y Marruecos. Volvió a la cárcel de nuevo, siempre su relato, en el cual explica que, entre las torturas a las que fue sometido se encuentran quemaduras de hierros, cigarros, cortes, golpes y pinchazos. Según la querella, le llenaron de agua con sal y le ataron "muchos días completos y noches" en celdas en las que estuvo encajonado.

En su informe al magistrado, el fiscal expuso que las diligencias que proponía la asociación son “inútiles” ya que no aportan ningún elemento probatorio nuevo (a excepción de la declaración del testimonio de Tarouzi). Ghali, por su parte, se opuso a que Pedraz escuche a estos testigos recalcando que los hechos ocurrieron hace trece años y que no se ha justificado su pertenencia "más allá de una referencia insuficiente y genérica".

"Dicha solicitud evidencia una maniobra dilatoria más de la acusación popular para mantener abierto el procedimiento, que no puede tolerarse", responde la defensa del activista, la cual insiste en solicitar el archivo de la causa. Su abogado ya precisó el mes pasado en que se trataba de una querella "ficticia" y que tenía unos fines claramente políticos. Del mismo modo se pronunció en su declaración por videoconferencia ante el magistrado el pasado 1 de junio.

Las causas contra Ghali

Pedraz le citó para declarar tras reabrir la causa que nació en el año 2008. Lo hizo después de que los personados en la causa advirtieran de su presencia en España. Ghali entró en territorio español en abril de este año procedente de un vuelo de Argel. Algunos de los presuntos perjudicados del líder del Polisario reclamaron a la Audiencia Nacional que investigara los pormenores relativos a su aterrizaje en la base aérea de Zaragoza tras constatar que ingresó en el hospital de Logroño (donde fue tratado de coronavirus) con identidad falsa.

Sin embargo, el magistrado Pedraz declinó este reclamo recordando que la Audiencia no es competente para investigar estos hechos. Ello dio pie a la interposición de la primera denuncia en los juzgados de Logroño, tal y como avanzó este diario. Paralelamente, un juzgado de Zaragoza incoó diligencias para esclarecer si hubo irregularidades con respecto al aterrizaje del avión procedente de Argelia y en el que viajaban el número dos del Polisario, Salem Lebsir, y un médico. Ghali, por su parte, abandonó España el mismo día que declaró ante Pedraz y después de que éste le dejara en libertad.