El Juzgado Central de Instrucción número 6 baraja enviar a la Policía Científica la tarjeta SD del móvil que fue sustraído a Dina Bousselham, exasesora del líder de Podemos Pablo Iglesias, para conocer si realmente pueden tener acceso a los archivos que contiene. Una vez tengan sobre la mesa esa pericial informática, será el momento de ordenar nuevas diligencias en el marco de esa pieza separada número 10 de la causa Tándem, según explican a Europa Press fuentes jurídicas.

De esta manera, el juez instructor recoge de nuevo la investigación después de que el Tribunal Supremo (TS) devolviera la causa a la Audiencia Nacional tras estudiar la exposición razonada. Fue el magistrado Manuel García-Castellón quien en octubre consideró, indiciaria y provisionalmente, que Iglesias había cometido un delito de descubrimiento y revelación de secretos; otro de daños informáticos; y otro de acusación y denuncia falsa, en relación con el robo del móvil Dina Bousselham en noviembre de 2015.

Ahora, teniendo de nuevo las riendas del caso, atiende primero lo que el alto tribunal señalaba en su auto referente con el presunto delito de daños informáticos. En concreto, el Supremo consideraba necesario que Bousselham fuera de nuevo escuchada por el juez en relación a si el contenido de la tarjeta era accesible cuando se la entregó Iglesias, ya que a lo largo de la instrucción ha hecho diferentes matizaciones al respecto.

Cabe recordar que el líder de Podemos tuvo en su poder esa tarjeta durante un tiempo indeterminado después de que se la entregara el presidente del Grupo Zeta, Antonio Asensio. El Supremo también apuntaba que era necesaria una ampliación de la pericial informática sobre los daños en la tarjeta para precisar las causas que impiden acceder a la información que contiene, cual fue el sistema o la técnica empleada para proceder al borrado, eliminación, deterioro, inservibilidad o inaccesibilidad de los archivos que la tarjeta contenía, y si es posible proceder a la recuperación de todos estos datos y fecha del último acceso.

Y en ese punto exacto es en el que la Audiencia Nacional quiere retomar el asunto. Así, una vez la tarjeta les aporte algún dato nuevo para investigación, sólo entonces, decidirán las nuevas diligencias, entre las que debería estar --pues así lo consideraba el Supremo-- citar de nuevo a Bousselham.

DENUNCIA DE LA PERSONA AGRAVIADA
Pero esa nueva pericial no es la única diligencia que la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo cree que debe realizarse y consideran necesario preguntar a la exasesora para que especifique si efectivamente denuncia los hechos relacionados con el delito de descubrimiento y revelación de secretos cometido presuntamente por Iglesias al quedarse con una tarjeta que no era de su propiedad, ya que, según recuerda el auto, el Código Penal exige la denuncia de la persona agraviada para proceder por esos delitos.

En todo caso, el Supremo enfatizaba que el instructor debe agotar la investigación y, sólo entonces, ha de decidir si procede remitir una nueva exposición razonada contra el vicepresidente Iglesias, que una vez más recalaría en el Supremo dado que está aforado.