El Partido Popular ha abierto hostilidades contra su líder en Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, con la apertura de un expediente disciplinario de incierto desenlace al presidente regional y su portavoz en las Cortes, Raúl de la Hoz, por fichar en noviembre como asesor del grupo parlamentario al histórico gerente regional, Pedro Viñarás.

Dicha contratación se considera una "deslealtad" de Mañueco con Pablo Casado, en opinión de fuentes de la dirección nacional consultadas por Vozpópuli, ya que se hizo sin consultar ni pedir permiso a Génova, que tres meses antes había despedido al considerado 'padre político' de Mañueco con una indemnización de 70.000 euros tras llegar el gerente a los 65 años de edad.

La noticia de la apertura del expediente contra Mañueco y su 'número dos' en el PP de CyL fue adelantada el miércoles por El Norte de Castilla tras una reunión del Comité de Derechos y Garantías del PP nacional, en la que se analizó una denuncia interna contra el fichaje de Viñarás por parte de Mañueco y su 'mano derecha'.

La denuncia plantea un posible incumplimiento de los Estatutos internos del PP, donde se indica que los órganos directivos de los diversos grupos parlamentarios "están obligados a dar cuenta periódica de sus actividades y del trabajo realizado en cumplimiento de sus funciones ante la Junta Directiva de la Organización territorial a la que pertenezcan o a las superiores cuando así lo requieran". 

En el caso de Viñarás, el grupo parlamentario del PP en las Cortes castellano-leonesas no informó a Génova de su intención de ficharle ni tampoco se lo comunicó a posteriori. Era un secreto guardado bajo siete llaves hasta que alguien de dentro del PP de CyL quiso que se supiese.

Tras analizar la denuncia interna, el Comité de Derechos y Garantías, presidido por Andrea Levy, decidió nombrar un instructor y abrir un expediente informativo contra Mañueco y De la Hoz, a los que ha pedido que entreguen la documentación que tengan sobre la contratación de Viñarás y presenten las alegaciones que estimen oportunas.

El reglamento del régimen interno del PP califica de muy grave esta posible infracción y fija el castigo desde la suspensión de la militancia hasta la propia expulsión del partido, si se comprueba que el grupo parlamentario en las Cortes castellano-leonesas se saltó las directrices de la dirección nacional.

En todo caso, las citadas fuentes estiman que la investigación se centrará sobre todo en el papel de De la Hoz, que fue quien firmó el contrato con Viñarás por el que este último pasó a cobrar la llamativa cifra de 5.200 euros brutos al mes, no muy lejos de los más de 6.000 euros que cobraba como gerente del partido en CyL. 

Génova comunicó el pasado 3 de agosto a Viñarás que dejaba de desempeñar sus funciones de gerente en dicha comunidad autónoma. Ya había cumplido 65 años, aunque le quedaba casi un año para alcanzar la jubilación. Llevaba contratado dentro del PP desde finales de los ochenta, por lo que inicialmente el partido le ofreció quedarse en su categoría de auxiliar administrativo que tenía de aquella época hasta el momento de pasar a retiro.

Despido pactado

El gerente no aceptó esa fórmula y, tras una negociación, ambas partes llegaron a un acuerdo de despido con una indemnización debajo del brazo de 70.000 euros. La sorpresa vino cuando, a principios de noviembre, Génova se enteró de que Viñarás había sido contratado por el grupo del PP en las Cortes de CyL para tareas de asesoramiento. El soplo se produjo gracias a un "chivatazo interno", hacen hincapié las citadas fuentes. 

De la Hoz negó inicialmente el fichaje del exgerente cuando El Norte de Castilla preguntó hace varias semanas por este caso, para luego argumentar que se trataba de un "asunto privado". Sin embargo, tuvo que recular ante la evidencia de que toda la subvención que se da a los grupos para el pago de asesores viene del presupuesto de las Cortes. Es decir, se trata de dinero público.

Ante la polémica generada por esta contratación, el propio Mañueco se arrogó la decisión de tener a Viñarás de asesor y esta semana ha asegurado a los medios que le necesita a su lado y que todo es legal. "Lo han hecho con nocturnidad y alevosía", responden desde Génova, donde ven una "deslealtad clara y manifiesta" por parte del líder regional y su 'mano derecha' al corregir y cuestionar una decisión -la del despido del gerente- que había sido negociada y adoptada previamente por la dirección nacional.

"¿Por qué Mañueco protege a Viñarás?", se preguntan en la sede madrileña del PP. La respuesta, según las citadas fuentes, está en los congresos provinciales que se van a celebrar próximamente -nueve en total- como antesala del congreso regional a mediados de año. "Mañueco le necesita (a Viñarás). Un gerente en el partido controla y maneja mucho. Tiene acceso al listado de afiliados, llama a los alcaldes. Y ahora lo hará desde su posición de asesor aúlico", ponen el acento en la dirección nacional. 

Líder regional "de rebote"

Mañueco llegó al liderazgo del PP de CyL "de rebote". Era un protegido de Isabel Carrasco, la todopoderosa presidenta de la Diputación de León que fue asesinada por la espalda en 2014 en un crimen que conmocionó a España. La sucesora de Juan Vicente Herrera iba a ser Rosa Valdeón, pero un accidente de tráfico en el que triplicó la tasa de alcoholemia acabó con su carrera política. 

Así que el sector del PP afín a Carrasco promovió a Mañueco, mientras que otra parte del partido animó a Antonio Silván, alcalde de León y exconsejero de Infraestructuras, para que compitiese en las primarias. En ese momento entró en juego Viñarás para favorecer la candidatura de Mañueco, a quien había tutelado en su ascenso dentro del PP de CyL.

Una parte del Ejecutivo de Herrera y varios presidente provinciales apoyaban a Silván, pero Mañueco se alzó con la victoria con el 67% de los votos de la militancia después de que se pusiera en marcha "toda una maquinaria interna", reconocen en Génova, para que afiliados que debían estar al corriente de pago, se pusiesen al día y participasen en los comicios internos.

Este plan fue denunciado por Los Verdes de CyL, formación que alegó que hubo pagos de cuotas atrasadas por parte de responsables políticos para que los afiliados pudiesen votar en último término... a favor de Mañueco. El propio presidente autonómico tuvo que ir a declarar en relación con esta denuncia, que está aún en fase de instrucción en la Audiencia de Salamanca. 

El presidente de CyL no esconde su cercanía a Del Pozo y Viñarás. Los tres son vistos por sus rivales como el "tridente" de la política castellano-leonesa. Un "triunvirato" que no es del agrado de Casado y que Génova tiene en su punto de mira con este expediente disciplinario.