A Isabel Bonig, líder del Partido Popular en la Comunidad Valenciana (PPCV), se le van cerrando las puertas. Este miércoles se consumó el pacto de integración de las dos precandidatas a presidir el PP de Castellón y perdió el último de los bastiones que le quedaban. La nueva presidenta de los 'populares' castellonenses será Marta Barrachina, la candidata de Génova.

Con este último movimiento, el secretario general del PP, Teodoro García Egea, ha colocado sus peones al frente de las tres provincias valencianas para arrinconar a Bonig, quien incluso ya no cuenta con el apoyo de la portavoz del PP en el Ayuntamiento de Valencia, María José Catalá. El objetivo del 'número dos' de Pablo Casado es que Bonig se vea sola y tire la toalla en su deseo de presentarse a la reelección en el próximo congreso regional, para el que aún no hay fecha.

Génova quiere que el próximo presidente del PPCV sea Carlos Mazón, quien acaba de ser colocado al frente del PP alicantino, aunque tendrá que convencer a Bonig de que dé un paso atrás. Si no, la alternativa es un congreso de confrontación en el que los afiliados tendrán que elegir entre dos candidaturas.

Bonig apostó por Soraya Sáenz de Santamaría en las primarias internas del 2018 y consiguió que la exvicepresidenta ganase a Casado en la Comunidad Valenciana por más de 500 votos. Pero la jugada le salió mal. La victoria de Casado en la votación final de compromisarios acabó debilitando su liderazgo en dicha región.

Un año después llegaron las elecciones autonómicas y el PP valenciano volvió a quedarse en la oposición. Proseguía la travesía del desierto iniciada en 2015 y ahora Bonig considera que ha llegado su momento pues las encuestas vaticinan una importante subida del PP gracias a la descomposición de Ciudadanos, en especial tras la marcha de Toni Cantó a la política madrileña. Sin embargo, Casado y García Egea creen que el partido necesita un revulsivo en la región de la mano de Mazón.

En Castellón, tanto Barrachina como la otra precandidata, Carmina Ballester, mostraron su deseo de sumar fuerzas "desde ya" tras anunciar que trabajarán "en un único proyecto para crear el PP fuerte que los castellonenses necesitan", según Ep.

Ambas mantuvieron su primera reunión de trabajo en la que se cerró el pacto de integración que permitirá centrarse "en lo que de verdad es importante, reconstruir el Partido Popular y que sea la alternativa a los gobiernos socialcomunistas del desempleo y los conflictos institucionales".

Un mensaje subliminal para Bonig

La decisión es fruto del "consenso" y, sobre todo, de la "responsabilidad" de ambas alcaldesas, subrayaron en rueda de prensa. Todo un mensaje subliminal para Bonig, que culminará el 8 de mayo con la celebración del congreso provincial.

El objetivo que se han marcado es construir "el Partido Popular de todos, porque todos los hombres y mujeres son importantes e imprescindibles en un proyecto en el que caben todos. Vamos a construir entre todos la gran casa común", ha subrayó Barrachina.

"No hay vencedores ni vencidos. Hoy gana el Partido Popular de la provincia de Castellón. La voluntad de nuestros afiliados es soberana", prosiguió la nueva líder del PP castellonense, quien hizo hincapié en que les pidieron un proyecto de unidad, por lo que desde este miércoles están trabajando "por el bien de los militantes".