El líder del Partido Popular, Pablo Casado, ha rechazado este martes delante de José María Aznar una nueva refundación del PP como la que se produjo a finales de los ochenta con la Alianza Popular de Manuel Fraga. "No hay que volver a hacer el PP, hay que hacer popular al partido", ha subrayado en un coloquio del Instituto Atlántico de Gobierno.

Casado ha insistido en que la expectativa de voto del PP antes de las elecciones en Cataluña ya estaba en el 27%, un dato "muy similar" al que Mariano Rajoy obtuvo en 2015 y que le permitió ganar con 123 escaños gracias al 28% de los votos.

Además, ha subrayado que ningún partido en Europa, salvo el Fidesz húngaro de Viktor Orban, obtiene más del 30% de apoyos, pero ha hecho hincapié en que este hecho no le va a lanzarse a una carrera por la fusión con Vox, aunque no ha citado expresamente a la formación de Santiago Abascal.

"Yo no quiero la unión del espacio de centro-derecha tutelado por el radicalismo, el extremismo o intentando imitar unos ciclos polarizantes, imantados, que me podrían dar un rédito demoscópico a corto plazo, pero que seguiría disolviendo la construcción institucional de España", ha advertido Casado.

Es más, el líder de los 'populares' ha pedido tiempo con el ejemplo de la "fatiga de materiales" pues Felipe González perdió las elecciones de 1996 después de 14 años en el poder y cuando Aznar llevaba siete años como líder de la oposición. "Nosotros llegamos a los dos meses de gobierno de Pedro Sánchez", ha recordado sobre el proceso de primarias y el posterior congreso del PP en julio de 2018.

Casado ha cuestionado la urgencia de ciertos temas, "muchas veces globos sonda", con asuntos como la pandemia, los datos del paro, o las "torsiones" del sistema sanitario. "Hay que reposar los temas, forjar alternativas, sensatas, coherentes y no desviarnos del rumbo aunque el blanco esté móvil y, a veces, a oscuras", ha sintetizado.

El legado de Aznar y Rajoy

Previamente, en su intervención inicial, Casado ha reivindicado el legado político de José María Aznar y Mariano Rajoy, al subrayar que "pinchan en hueso aquellos que pretendan dividir a las nuevas generaciones del PP con nuestros predecesores".

Coincidiendo con el 25 aniversario de la victoria del PP en las generales de 1996, Casado enumeró las tres coincidencias con el partido que se encontró Aznar al llegar a la presidencia a principios de los noventa. La primera fue la configuración de un "tanque de pensamiento" como fue la creación de FAES, a semejanza de la "convención programática" que el PP va a celebrar en otoño y con la que quiere "profundizar" ante la opinión pública su alternativa a la izquierda.

La segunda coincidencia, a su juicio, fue las victorias municipales y autonómicas de 1991, que permitieron al PP una "consolidación territorial" como la vivida el año pasado con la irrupción en ayuntamientos como los de Madrid, Zaragoza u Oviedo.

Y en tercer lugar, la reunificación del espacio electoral del centro-derecha. Casado ha recordado que en los noventa los partidos que fagocitó el PP eran "muy pequeños". Primero fueron el PDP y el Partido Liberal que no tenían representación parlamentaria, luego llegó el turno del CDS.

"La consolidación de esos años fue en las candidaturas provinciales, municipales y autonómicas", ha indicado el líder de los 'populares' en lo que ahora puede ser el movimiento de cara al ciclo electoral de 2023. Ha mencionado los ejemplos de la Unión Valenciana, la Unión Alavesa o el Partido Andalucista.

"Esa refundación se hacía con partidos mucho más pequeños que con lo que nos encontramos nosotros en 2018 al llegar", ha admitido ahora Casado cuando le dicen que su partido ha perdido la hegemonía con la aparición de Vox. "Es mucho más complicado, ahora hay grandes partidos que hace que esa refundación o reunificación sea mucho más complicada", ha insistido.

Las diferencias de Casado con Aznar

Casado también ha desgranado las diferencias con el PP de Aznar. La primera es que el expresidente del Gobierno tenía que llevar al partido donde está la mayoría social. "Justo lo contrario que lo que tengo que hacer ahora", ha advertido al auditorio del 'Aula de Liderazgo' que ha organizado el Instituto Atlántico de Gobierno (IAG). "Tengo que intentar mover a la mayoría social a la centralidad, la transversalidad y la moderación del partido porque estamos en una España está absolutamente polarizada".

Por ello, ha hecho hincapié en que el PP tiene que "resistir aquellos cantos de sirena" que quieren forzarle a moverse "del espacio que nunca ha dejado de estar el PP: el centro-derecha reformista, progresista, europeísta y liberal".

En este sentido, ha insistido en que la quiebra del voto del PP desde 2015 con Rajoy "no es por decepción" del votante del PP, "sino por imitación" ante el surgimiento de nuevas formaciones. "La gente no se siente confortable con los valores del PP, sino que los echa en falta. Los partidos que irrumpen para disputar el espacio del PP no es que lo suplanten, sino que lo imitan", ha sentenciado.

José María Aznar, Manuel Pizarro, Ignacio Camacho y Pablo Casado.

La segunda diferencia, en su opinión, es que Aznar tuvo dificultades que tuvo fue la operación Roca, la operación Conde o las siete vicepresidencias heredadas de la etapa de Manuel Fraga. "Modernizar el partido era lo que tenía que hacer Aznar, pero no había amenazas de otros partidos", ha constatado.

En tercer lugar, ha mencionado el surgimiento del populismo. "Un partido serio y responsable no está de moda", ha resaltado Casado, quien ha contrapuesto "la pura sensatez, coherencia, estabilidad y respeto del contrario" que identifican al PP, con el "gritan más e insultan más" de otros partidos, una referencia a Vox.

Si bien el flujo del centro-derecha "ahora no opera", Casado ha minimizado esta situación y ha pedido "tiempo, confianza y escucha de mi partido" para volver a gobernar España como lo hicieron Aznar y Rajoy en el pasado.

En este sentido, ha adelantado que el PP saldrá a ganar las elecciones previstas para 2023. Las urgencias que tiene la sociedad española no pueden esperar. España necesita un cambio. Después de la sucesión de ciclos electorales, la gente nos escuchará más", ha vaticinado Casado, quien ha insistido en que los votantes tengan "paciencia, prudencia y perseverancia" en la vía de "la moderación, el reformismo y la centralidad".