La Guardia Civil ha efectuado este lunes un nuevo registro, el cuarto, de la casa del padre de las niñas Anna y Olivia, desaparecidas hace 20 días en Tenerife, al igual que su progenitor, con la novedad de que participan en este rastreo perros adiestrados en la detección de restos biológicos. Fuentes de la investigación han confirmado este nuevo registro en la vivienda y la finca de Tomás Antonio G.C., en Igueste de Candelaria.

Una de las hipótesis en las que trabaja la Guardia Civil, y que trata de consolidar con este nuevo registro, es que el padre hiciera acopio de ropa de las niñas y de juguetes antes de desaparecer.

Mientras, prosigue una jornada más la búsqueda en el mar de los tres desaparecidos, a la que en los próximos días se podrían sumar un sonar y un robot submarino, según ha avanzado este lunes la directora general de la Guardia Civil, María Gámez.

No obstante, la zona en la que fue hallada la lancha de Tomás Antonio G.C., frente al Puertito de Güímar, vacía y a la deriva, es de una gran profundidad submarina, lo que dificulta la labor realizada hasta ahora por el grupo de actividades subacuáticas.

En esa zona precisamente fue donde los equipos de búsqueda localizaron flotando en el agua una silla de retención infantil perteneciente a una de las niñas.