La vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, ha defendido este sábado la decisión de la Delegación del Gobierno en Madrid por la que se prohíben las manifestaciones por el Día Internacional de la Mujer; una decisión "meditada" para no poner en peligro "la salud y las vidas". "No hay ningún ánimo de estar en contra de la gran contestación que la sociedad tiene que dar el 8 de marzo", ha señalado.

En una visita al mural feminista de Alcalá de Henares, a la que ha acudido acompañada del líder de los socialistas madrileños, Ángel Gabilondo, Calvo ha asegurado en que aceptarán "lo que digan los tribunales", en referencia a la decisión que esta tarde tome el Tribunal Superior de Justicia de Madrid tras los recursos presentados por los sindicatos UGT y CCOO y varias asociaciones contra la prohibición.

"Esto no es que estar en un lado o en otro, aquí hay un 8 de marzo que celebra un país contundentemente, como es España y una gran ciudad que da siempre una respuesta extraordinaria. Y hay una pandemia con unos datos particularmente no buenos aquí en Madrid", ha apuntado la ministra de ministra de la Presidencia, Relaciones con las Cortes y Memoria Democrática en declaraciones a la prensa.

La vicepresidenta del Gobierno ha advertido de que en estos momentos conviene tener "criterios ponderados" y Madrid "no es un lugar normal". "Cualquier manifestación en Madrid es siempre la más grande, la más importante", ha afirmado.

Los datos epidemiológicos de Madrid -ha insistido- no son los mejores, por eso ve justificada la decisión del delegado del Gobierno al que le preocupa que en un lugar tan grande, con tanta densidad demográfica, "pudiera llevarnos a una concentración de personas que nos haga retroceder en la situación pandémica".

"Esta es la razón por la que otro tipo de manifestaciones más pequeñas, mas acotadas, en cualquier otro lugar de España pueden ser más asumibles y en Madrid pueden significar alguna posibilidad de estar en riesgo", ha subrayado.

Ha reiterado Calvo que "no hay ningún ánimo de estar en contra" de la gran contestación del 8-M, sino de "tener un criterio ponderado en el caso de Madrid por las circunstancias que tiene".

"Estamos volcadísimos"

"No hay más, el Gobierno como tal y como Gobierno feminista, y desde luego los partidos que lo componen, estamos volcadísimos con la respuesta el 8-M, absolutamente volcados frente a una contestación que la ultraderecha tiene contra la lucha de las mujeres y el feminismo", ha defendido.

Calvo ha indicado que el Ejecutivo participará en los actos del 8 de marzo y ha recordado que ella misma lleva "toda la vida", manifestándose desde hace 40 años "que de verdad éramos tres solas". "Tenemos ya una cierta experiencia de lo que es estar el 8-M en pie".